ENTRADAS: July, 2005

Educación y Basura, en Caína

Sin vacaciones, sin casa, en el destierro, se tiene la enorme ventaja de poder refugiarse, al anochecer, en diminutos cines donde pasan viejas películas de otro tiempo.

Así, vuelvo a ver Winchester 73 y The Far Country / Tierras lejanas. Y vuelvo a repetirme hasta que punto esas películas —-que descubrí antes de la adolescencia, acompañando a mis padres al cine; como yo voy con mis hijos, en circunstancias tan distintas—- entre tantas otras, por supuesto, fueron esenciales en mi formación, para alejarme de todo relativismo moral y confirmar mi fe en lo Bueno, lo Bello, lo Justo; para ilustrar cosas esenciales en la vida, como la resistencia ante el dolor y la adversidad, la confianza en un incierto mañana, la determinación a salir adelante… cosas esenciales para un niño nacido en una familia arruinada por la guerra civil, con un padre todavía recién salido de la cárcel.

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No sé si los jóvenes periodistas y escritores de Caina, sus pueblos y ciudades tendrán tanta suerte como yo, que aún pude recibir el consejo de maestros limpios y honestos. Los jóvenes colegas que hoy abran la prensa de la mañana tampoco sé si advertirán hasta que punto están condenados a consumir basura de caballo:

A* es un excelente crítico. Trata a quienes le pagan con una obediencia, fervor y asiduidad que nunca tuvo para las únicas personas que lo quisieron, en su juventud.

B* es un canalla. Y da lecciones de periodismo e independencia, con un lenguaje de matón, que es su verdadero oficio.

C* es un joven trepador cuya primera virtud es alagar las bajas pasiones de los beatos y beatas que se estremecen mirando como hace pipí y caca por escrito.

D* es un joven falangista que ha puesto al día la retórica josé antoniana de una “España limpia”, montando su pequeño negocio de perseguidor de infieles y ateos de tal religión, sin otro Dios que la vanidad.

E* ha sido monaguillo en una iglesia de provincias, comisario del PCE, enchufado de un rosario de gobiernos; y ahora le dora la píldora al amo que le paga por dar la sana doctrina que corresponde a la mafia filantrópica del momento.

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Caína va bien…

Catalanes impublicables o infumables en Madrid

El amable comentario de El Llibreter a mi entrada sobre libros impublicables en Caína puso el dedo en otra llaga íntima: el de la Gran literatura catalana o gallega nunca traducida, desconocida, silenciada cuando no mal tratada en castellano.

He compilado una docena larga de libros sencillamente imprescindibles para intentar comprender Cataluña. Algunos de ellos SI han sido traducidos: con un éxito perfectamente nulo. Obras canónicas todas ellas, son sencillamente desconocidas en castellano, o algo mucho peor.

Sin ánimo político de ningún tipo (bueno… dentro de un orden), vaya esta relación de libros catalanes impublicables o infumables en Madrid (y muchas otras Españas):

* L’Atlàntida / Canigó, Verdaguer
* Elogi de la paraula, Maragall
* Drames rurals, Victor Cátala
* La ben plantada, Eugeni d’Ors
* Josafat, Prudenci Bertrana
* Francesc Cambó, JPla
* Entre flames, Joaquim Ruyra
* La muntanya d’ametistes, Guerau de Liost / Bofill I Mates
* Nabí, Carner
* Les elegies de Bierville, Riba
* El pelegrí apassionat, Puig i Ferreter
* Agonia de llum, Mercè Rodoreda
* Castella endins, Agustí Calvet
* Les dones i els dies, Gabriel Ferrater

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¿Me atreveré a decir que el desconocimiento de esos libros —-entre tantos otros—- crea un abismo cultural insalvable, de consecuencias políticas catastróficas????????

Clásicos impublicables. Así crece la incultura en Caína

Jaime Salinas y Jorge Herralde —-lectores y editores eminentes—- fueron los primeros en advertir que hoy, en verdad, Joyce y Proust sería impublicables.

Espoleado por Eduardo Allende, Javier M., Carlos and co. me tomo la libertad de avanzar una docena de clásicos imprescindibles que —-a mi modo de ver—-, llegados por correo, firmados por autores desconocidos, no encontrarían editor en Madrid o Barcelona, hoy, por razones de palmaria evidencia:

* La voluntad, Azorín
* Camino de perfección, Pío Baroja
* El hombre perdido, Ramón Gómez de la Serna
* Niebla, Unamuno
* La copa dorada, Henry James
* Ulises, Joyce
* Recherche, Proust
* El ruido y la furia, Faulkner
* El castillo, Kafka
* La montaña mágica, Mann
* Hombre sin atributos, Musil
* El juego de las perlas de cristal, Hesse
* Paradiso, Lezama
* Rayuela, Cortazar
* El innombrable, Beckett
* Grande sertão: Veredas, Guimaraes Rosa
* Uno, ninguno cien mil, Pirandello
* Bajo el volcán, de Malcolm Lowry
* Manhattan Transfer, de John Dos Passos
* Palido fuego, Nabokov

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Ps. El Nicho me da pie para concluir con una nota chismosa. Yo sí he leído Madera de boj. Y me parece un libro sorprendente. Aunque este feo señalar, en mi libro Retrato del artista en el destierro cuento por lo menudo como Cela (que fue un padre o abuelo cordial y amistoso, incluso conmigo) copió varias frases de un artículo mío titulado Galicia artúrica. Frases que él utiliza sin nombrarme como epílogo del libro y de varios capítulos. Pero esa es, ya, otra historia. El Nicho pone el dedo en la llaga. Los últimos libros de Cela, enviados de manera anónima a los mismos editores NO se hubieran publicado. Pero Camilo tenía un talento admirable para las cosas del negocio. Mis respetos.

Ramiro Pinilla, el marketing terrorista y las industrias de la incultura

En vísperas —-cuestión de semanas—- de la publicación de Los cuerpos desnudos, la segunda parte de Verdes valles, colinas rojas, la recepción ya lejana —-apenas nueve meses—- de La tierra convulsa, con la que se abría ese monumento novelesco, quizá ponga en evidencia de que manera las industrias de la (in) cultura está socavando, dinamitando y destruyendo todos los antiguos cimientos del arte de la novela, víctima del terrorismo comercial.

Hace muchos años que Octavio Paz denunció con mucho brío de que manera la industria estadounidense de los best sellers arruinaba los fundamentos de la gran tradición novelesca norteamericana. Una víctima ejemplar de tal proceso quizá sea Corman Mc Carthy, el único sucesor de Faulkner.

Antes de desembocar en la mesa de Beatriz de Moura, la novela de Ramiro Pinilla había sido rechazada por sus editores tradicionales, que no la consideraban “comercial”, cuando ellos imponen en el desierto iluminado con publicidad de las grandes superficies cantidades industriales de productos “novelescos”, que los periódicos “comentan” tratándolos de “novelas”, cuando son la penosa corrupción de un arte caído de hinojos en las cenizas de la nadería.

La crítica más respetable, para mí (Santos Sanz Villanueva, JM Pozuelo Yvancos, Ricardo Senabre, Rafael Conte, etc.), saludó La tierra convulsa como un acontecimiento, un libro de primera importancia: pronto condenado al ostracismo mercantil, suplantado por los “acontecimientos” que la industria de la (in) cultura fabrica con la complicidad silenciosa de los medios de (in) comunicación de masas.

Que los “novelistas” publiquen “novelas” y los avispados “editores” trafiquen con ellas, con mucho negocio para ambas partes, es una actividad comercial tan respetable como otra. Que tal comercio establezca cánones, jerarquías y normas de criterio estrictamente artístico, cultural, literario, es una amenaza terrorista: ya que siembra la confusión, propaga el sabotaje y destruye todos los cimientos del arte de escribir novelas.

Las normas vigentes en las industrias de la (in) cultura y los medios de (in) comunicación de masas hacen impublicables libros como La voluntad de Azorín o Camino de perfección de Baroja, dos de los monumentos donde se funda la novela española contemporánea. Se me dirá que esos libros de Azorín y Baroja “no venden”. Efectivamente: en este caso, el marketing está consagrado a propagar la incultura y arruinar los cimientos de lo que en otro tiempo fue el arte de escribir novelas.

Avignon, la incultura y la prostitución de Estado

La quincuagésimo novena edición del Festival de Avignon ilustra a la perfección las derivas de la (in) cultura de Estado:

* Artistas y “artistas” que solo viven de las subvenciones, adulando al poder político de turno, con un cinismo desalmado absoluto.

* Arte y “arte” consagrados a “profanar” y “transgredir” (¡¡pobre Bataille!!!, cuantas miserias se comenten en su nombre…), con el dinero del Estado, dirigiéndose a un público bien pensante, encantado con el narcisismo de actores y directores que hacen pipí y caca en escena.

* Medios de (in) comunicación de masas cuyo servilismo bien ilustra la importancia de las invitaciones, los viajes y hoteles pagados, contando mentiras publicitarias con las que alimentar la maquinaria de las subvenciones públicas, pagadas por unos contribuyentes perfectamente ajenos al negocio de “artistas” y burócratas, enquistados en los prostíbulos de Estado.

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Ver:
Le Nouvel Observateur
Le Monde
Liberation
Le Petit Journal

Llueve, llueve, y los colegas de TSF pasan sin cesar viejas canciones de Peggy Lee


Tormenta de verano. Calor sofocante. Llueve, llueve. Vagabundeo en el coche, escuchando a los colegas de TSF, que reponen sin cesar viejas canciones de Peggy Lee. Fever, Why don’t you do rigth, Black Coffee, Johny Guitar. Hay quienes piensan que algunas de esas versiones de Mrs. Lee la emparentan con Billie Holiday, con Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan.
Mi adolescencia. Ya sabía que me alejaba el mundo idílico y perdido de las habaneras de mi infancia. Las voces de BH y PL me descubrían otros mundos. Todavía no conocía a Bach interpretado por Pau Casals ni a ChP. Eso vendría más tarde. Fever, Black Coffee, My Man se confunden con cosas de Nat King Cole y viejos boleros de Lucho Gatica, que ya eran viejos boleros en La Habana de GCI.
En París, al anochecer, bajo la lluvia, he vuelto a la rue de Seine, vagabundeando entre el antiguo hotel de David Hockney, el hotel donde Baroja escribió Camino de perfección y el hotel donde murió alcohólico Joseph Roth, en el mismo café / hotel donde yo comencé a estudiar alemán. Han pasado los años. Con el tiempo, la voz de Peggy Lee ganó en gravedad melancólica. Bajo la lluvia, al volante, no era fácil cerrar los ojos y decir adiós a todo aquello.

Las civilizaciones también agonizan y mueren


1. Avion de ligne dans le Pacifique (aéroport 77), 1993 – Acrílico / tela 157×354 cm - © Richard ONYANGO - C.A.A.C. - The Pigozzi Collection, Ginebra Photo: Claude Postel
2. Avion de ligne dans le Pacifique (aéroport 77), 1993 – Acrílico / tela ; 157×354 cm - © Richard ONYANGO - C.A.A.C. - The Pigozzi Collection, Ginebra. Photo: Claude Postel

Françoise y Maurice Pouseo nos invitan a pasar el fin de semana en Antibes, para intentar liberarnos de nuestra pesadilla doméstica. Y no sería mala idea una escapada a la Costa, para visitar en Mónaco / Montecarlo la gran expo del Forum Grimaldi, Arts of Africa, bi comisariada por Ezio Basan y André Magnin.

Veinticinco siglos de artes africanas. Crónica melancólica del nacimiento, floración, crisis y defunción de gloriosas civilizaciones, víctimas de… espantosas guerras civiles, conflictos étnicos, rapaces colonialismos frenéticos, etc. Detalle de “actualidad”: sin conocer a Valery, forzosamente, no pocos artistas africanos nos anuncian a su manera el fin de nuestra civilización, caída en la sima de un abismo submarino —-como la Atlántida—-, donde ellos contemplan la agonía y el fin de gigantescos artilugios mecánicos.

Adiós a las armas

El calvario sin fin de una mudanza, las vacaciones (¿?) y la amistosa tenacidad de JM pondrán fin a este Blog, en su forma actual, con esta noticia: el Ejército Republicano Irlandés (IRA) ordenó a todos sus voluntarios que pongan fin a la “campaña armada” a partir de las 15.00 horas GMT de hoy, según un comunicado emitido por la organización paramilitar.

[ .. amén.. ]

Adiós a las armas. La historia no tiene fin y siempre termina mal. Shakespeare es el más indispensable de los profesores de historia.

A partir de septiembre, la política, la economía, la diplomacia, los asuntos de Caína y Eurolandia tomarán para mí otros rumbos. Desde hoy, esta Temporada en el Infierno inicia un nuevo rumbo. Don Antonio, parafraseado por JMSerrat, decía que no hay camino: Se hace camino al andar.

Me pongo bajo la noble advocación de John Donne y el más legendario de sus poemas:

For whom the bell tolls

No man is an island,
Entire of itself.
Each is a piece of the continent,
A part of the main.
If a clod be washed away by the sea,
Europe is the less.
As well as if a promontory were.
As well as if a manner of thine own
Or of thine friend’s were.
Each man’s death diminishes me,
For I am involved in mankind.
Therefore, send not to know
For whom the bell tolls,
It tolls for thee.

… traducido ¿por Alberto Girri?, ¿por Octavio Paz?, ¿por José María Valverde?… ¿por quién? [la aclaración será recibida con los brazos abiertos], ese poema suena en castellano de este modo:

Por quién doblan las campanas

Ningún hombre es en sí
Equiparable a una isla;
Todo hombre es un pedazo del continente,
Una parte de tierra firme;
Si el mar llevara lejos un terrón,
Europa perdería
Como si fuera un promontorio.
Como si se llevara una casa solariega
De tus amigos o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre me disminuye,
Porque soy una parte de la humanidad.
Por eso no preguntes nunca
Por quien doblan las campanas,
Están doblando por ti.

Melville, Shakespeare, Huston y el arte de morir como hombres

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Reestrenos veraniegos

He vuelto a ver, por enésima vez, El círculo rojo de Jean Pierre Melville. Una obra maestra, shakesperiana, que solo es posible comparar con algunas obras de John Huston.

El personaje de Jansen / Montand quizá sea una de las claves de la ética y la estética melvillianas. El arquetipo del héroe solitario que solo puede medirse consigo mismo, combatiendo sus fantasmas. “Hay dos tipos de hombres. Los que sueñan, y cuando despiertan creen que han soñado. Y los que sueñan despiertos: estos son los más peligrosos; porque son capaces de hacer realidad sus sueños” (TH Lawrence, The Seven..). Aunque Jansen quizá pertenezca a otra estirpe, de la que habla Jünger cuando dice que los hombres se miden por su capacidad de resistencia al dolor.

El Mediterráneo, patria utópica y quizá imprescindible

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Torre galatea Figueras. By ddp, SZ
Costa de Aguilas. By JL Montero Region Murcia SZ, 2 junio 05
Olivar andaluz. By dpa SZ, 31 mayo 05

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La Suddeutsche Zeitung propone a sus lectores un largo viaje por las costas de muy distintas playas del Mediterráneo, en Italia, Francia, Malta, Grecia, Croacia, España, destacando, en particular, tres paisajes que conozco perfectamente por razones personales, la Torre Galatea de Figueras, la costa de Águilas (el pueblo de mi padre, cita de tantos veraneos de familia) y un olivar andaluz, indisociable de parte de mi adolescencia.Incluso habla de Lorca, que está a once kilómetros de mi pueblo, Totana.

Baltasar Porcel intentó hace años imaginar una cierta unidad cultural para el Mediterráneo, en un libro memorable. En privado —-víctima de mis resabios diplomáticos y profesionales—- me dije que el proyecto era bello y quimérico. El Mediterráneo también es víctima de incontables conflictos cainitas. ¿Cómo olvidarlo?…

Ojeando los textos e imágenes de la SZ me asalta una duda. El Mediterráneo se hunde en un insondable pozo sin fondo. Sí. Malgré tout, como dicen los franceses, algo hay de una unidad perdida que sería quimérico e imprescindible intentar reconstruir. En ese proyecto quizá nos vaya la vida de pueblos civilizados. No sé.