ENTRADAS: September, 2005

España / Cataluña. Lecturas para intentar escapar al infierno de los ideólogos

La pavorosa dimisión de los intelectuales ante el debate catalán deja el campo abierto a las bajas pasiones de publicistas, ideólogos y políticos.

Sin embargo, a mi modo de ver, sea cual sea la evolución estrictamente política del proceso, no habrá solución duradera mientras las cuestiones catalana, gallega y vasca no se aborden desde una óptica estrictamente cultural, indispensable para intentar dialogar sobre los problemas de fondo, sin recurrir a la calumnia cainita.

Se me ocurren estas lecturas básicas, no sé si imprescindibles, entre otras muchas posibles:

1.- Cambó, de Josep Pla. Texto canónico para entender la historia contemporánea del catalanismo político, liberando al político y al escritor de la herrumbre ideológica.

2.- Prat de la Riba, de Azorín, incluido en su libro Barcelona, con capítulos consagrados a Puig i Cafadalch, Oliver y Corominas, entre otros. Se publicó originalmente en el ABC.

3.- Sobre el nombre y el quien de los españoles, de Américo Castro. En ese volumen se incluye un ensayo canónico, Español, palabra extranjera.

4.- Noticia de Catalunya, de Jaume Vicens i Vives. Obra no menos canónica de un historiador indispensable.

5.- Veinte años después, de Camilo José Cela. Conferencia pronunciada en el Congreso de los diputados el 25 de noviembre de 1998. Conferencia escrita después de presentar mi libro sobre el mismo tema, que Camilo recuerda en estos términos: “Quizá haya sido Gracián quien primero se preguntó por la naturaleza política de nuestra pluralidad cultural. Juan Pedro Quiñonero, uno de los hombres que con mayor y mejor sentido ha ahondado en el problema, trata en su libro De la inexistencia de España de este apasionante y confuso tema”. Nobody’s perfect. (BW)

Hannah Arendt, el Diablo y el uso audiovisual de la calumnia

Descubro en el Denktagebuch (1950-1973) de Hannah Arendt esta cita sobre el Diablo: “Diábolos es el que calumnia y Satán es el ángel caído, adversario de Dios. Son dos puntos de referencia muy diferentes sobre el mal. En el Evangelio de Juan (8, 44), Diábolos es originalmente un asesino. Aquí, calumnia y muerte quedan identificadas”.

En la versión castellana que tengo más a la mano del Evangelio de Juan ese versículo es traducido de este modo: “¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra. Vuestro padre es el diablo y vosotros queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Este era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira”.

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“La mentira, lo contrario de la palabra”, advierte el traductor. Citas que me reafirman en mi visión de Caína, “este país endemoniado” (Jaime Gil de Biedma), donde la calumnia es un instrumento diario de persecución y ejecución del adversario. Los medios audiovisuales dan al arte diabólico de la calumnia dimensiones devastadoras para la salud moral de un pueblo.

Chirac veta los proyectos de Zapatero para Cataluña y tiene graves sospechas sobre Cervantes y Gracián

En el Elíseo, Jacques Chirac tiene profundas reservas hacia JLR Zapatero y Cataluña, sospechando lo peor de las conocidas tentaciones secesionistas de Cervantes y Baltasar Gracián.

Comunicación política, sexo y pornografía rosa

De cómo la comunicación política de un líder ambicioso puede precipitarse en el infierno del porno humorístico, a través de un debate sembrado por las instituciones mismas que dicen velar por la deontología de los medios de comunicación o incomunicación de masas, sedientos de carne fresca colgada en los supermercados del porno soft, maquillado hipócritamente con publicidad rosa.

Ceuta, Melilla, Alianza de Civilizaciones y velos ensangrentados

It’s hard to forge an “Alliance of Civilizations” when Europe’s so busy putting up walls.

WSJ, 26 septiembre 2005

Por una vez, los anarco capitalistas del Wall Street Journal y las ONG que protegen a los inmigrantes subsaharianos que intentan escapar a la miseria, llamando a las puertas de Ceuta o Melilla, dicen aproximadamente lo mismo: es difícil construir Alianzas de Civilizaciones, cuando Europa está tan ocupada en levantar muros infranqueables para cerrar sus puertas a los miserables de medio mundo que pretenden huir de los infiernos africanos.

Las ONG ponen el dedo en una llaga que el WSJ apenas evoca de pasada: Madrid y París fingen ignorar la corrupción y violaciones de los derechos humanos en un reino marroquí que les sirve de gendarme, cuando Alemania desearía sembrar todo el Magreb de campos de refugiados, cuando Argelia confirma precisamente hoy su ‘unidad’ en la islamización creciente con la que concluyó la espantosa guerra civil entre militares – laicos e islamistas – revolucionarios – terroristas.

En términos diplomáticos, el concepto de Alianza de Civilizaciones también cubre con un tupido velo (ensangrentado) esa tela de araña de dramas indisociables, a una hora de Cartagena o Barcelona, a unos pasos de Cádiz o Algeciras.

Cecilia Bartoli, Anita Ekberg, Don Juan y los prostíbulos soft

Cecilia Bartoli desafía a los castrados, titula Le Monde en primera página, para mejor confirmar el tono de voz del lanzamiento del nuevo disco de la diva / soprano italiana, con una agresividad del mejor marketing marcial italiano: fotografiada en una fontana de Trevi de estudio, iluminada a la manera de Anita Ekberg, en la legendaria Dolce Vitta felliniana, con un bando rojo que cruza sus voluptuosos muslos con el título de su montaje Opera proibita.

No sin cierta finura provocativa, la moza declara: “Ser una mujer voluptuosa no me impide soñar que soy un hombre haciendo la corte a una mujer… Después de encarnar todos los papeles de Cosi fan tutte, de la sirvienta Despina a la intransigente Fiordiligi, pasando por la sensual Dorabella, debo decir que mi verdadero fantasma en cantar el papel de Don Giovanni”.

La Bartoli dice muchas otras cosas. Finas, inteligentes. Y su talento a la hora de servirse de su cuerpo, expuesto “voluptuosamente” a la mirada de la clientela más diversa tiene incontables antecedentes. En definitiva, Mike Jagger o Madonna también se sirvieron, entre tantos otros, del reclamo de la confusión de los cuerpos, en el lecho, para atraer a los clientes más numerosos, seducidos no solo por el encanto de la voz, si no por otros encantos que podían ser turbios o equívocos, a gusto del productor / consumidor. En el caso de la Bartoli, Don Juan y los castrados de la magna tradición del oratorio barroco son utilizados como piezas de repertorio que era urgente reinstalar en unos mercados de masas, que algo tienen, me digo, con frecuencia, de prostíbulos soft. Soft, sin duda. Pero prostíbulos, quand même.

Picasso: Ángel, Minotauro y Ogro libertino


Dibujo preparatorio de Les Demoiselles. Françoise. Museo Picasso

La faena madrileña me obliga a visitar y volver a visitar el Museo Picasso, cuyas colecciones atesoran obras tan capitales como la Celestina o la Crucifixión de finales de los treinta.

La maestría picassiana del dibujo, ante el cuerpo desnudo de sus amantes tiene algo de las “iluminaciones de la divinidad” de las que hablaban los tratadistas italianos renacentistas. Pero su fascinación fáustica por la destrucción tiene algo de pavoroso, inquietante, diabólico.

Sus rostros o cuerpos de mujeres desnudas son iluminaciones de un Minotauro velázqueño, incluso un Ángel de la guarda que me recuerda el Don Ángel de Gabriel Miró: un ángel enviado desde el Cielo para cuidar de los humanos que terminará prefiriendo la naturaleza perecedera de los humanos a la eternidad de los Inmortales. Ese ogro libertino puede transformarse en un ser inquietante cuando prefiere perderse y perdernos por los oscuros laberintos donde la figura humana se transforma en un ser de negra pesadilla. ¿Auto retratos o profecías saturnales?

PS. Varaciones picassianas:

* Revelación de un amor glorioso
* Una odalisca de 410.000 euros

Le Monde comenta el desarme del IRA / ETA

El dibujante Plantu comenta el desarme del IRA en primera página de Le Monde (28 septiembre 200) con ese dibujo y frase dirigida a un campo de tumbas: “Ehhh… ¡que lo sentimos mucho…!”.

Veruschka, bruja y hada de nuestro tiempo

Blow up, MA

Los P* nos pasan su copia de Veruschka (My) A Displayed Body, el documental de Paul Morissey (Flesh, Trash, Drácula, etc… los ancianos recordarán) y termino por caer embrujado en el misterio de una mujer que ya sedujo a Salvador Dalí, Irving Penn, Richard Avedon, Helmut Newton y Michelangelo Antonioni.

Sin duda, si me cruzase con ella a las tantas de la madrugada, por una calle desierta, creo que sentiría miedo ante su decrépito estado de bruja conocedora de todos los perfumes, afeites y embrujos con los que seducir a los hombres, como Circe.

Contando su vida tras la cámara de Paul Morissey, su voz y su leyenda atraen hacia un abismo. En verdad, se llama Vera, condesa von Lehndorff, heredera de un castillo convertido en bunker militar, en Prusia oriental, requisado por von Ribbentrop, donde ella estaba obligada a soportar, muy niña, a los altos oficiales nazis que la cogían y acariciaban en sus rodillas. Su padre, último vástago de la más rancia aristocracia prusiana, participó en el intento de asesinato de Hitler. Y pagó esa temeridad ahorcado en un gancho de carnicería.

Su madre fue deportada a un campo de concentración. Tras el fin de la guerra vinieron las humillaciones. Y sus viajes a Italia, Florencia, Milán, Roma, New York, donde se embarcó en la factoría Warhol. El resto es la fama, la gloria, inmortalizada por los más grandes fotógrafos. Quizá su foto canónica sea una de Helmut Newton, cuya exégesis crítica sería larga y apasionante. Antonioni la utilizó como símbolo, mujer, modelo ¿y muñeca inflable?, en una película de otro tiempo, Blow up.

Veruschka, nombre de oficio o de guerra, marca comercial de su cuerpo, ascendió del infierno del Holocausto desalmado el infierno de la Moda, rastro contemporáneo de la Muerte (Baudelaire). Y ahora agoniza lentamente, en Brooklin, donde comercia con las imágenes muertas de su pasado glorioso. “.. una heroína de nuestro tiempo”.

Campo de Agramante

Tras una agradabilísima mañana, mirando picassos que nunca serán míos, aunque tan hondo siembran mi conciencia, la portera me trae, con el correo, el último número de Campo de Agramante, la revista de literatura de la Fundación Caballero Bonald.

La hospitalidad de Pepe y la amistosa generosidad de Santos Sanz Villanueva me dan cobijo entre la más selecta compañía: Antonio Muñoz Molina, Jaime Gil de Biedma, José María Merino, Rafael Soto Vergés, Luis Javier Moreno, Carlos Marzal, Antonio Gamoneda, Antonio Jiménez Millán, Luis García Jambrina, entre otros.

Un poco abrumado y sin saber qué responder a las cosas que dice Santos Sanz Villanueva, me refugio en el Diccionario del maestro Manuel Seco, intentando aprender algo.

Seco define Campo de agramante como “lugar donde todos pelean o riñen con todos”. Espacio sospecho que saturnal no muy alejado de mi Caína. Seco cita a Gonzalo Torrente Ballester y Miguel Delibes para ilustrar el uso más puro de la expresión, descubriéndome misteriosas coincidencias.

GTB, Saga / Fuga de J.B.: “.. la cantidad de… objetos variados que quedaban en escena dejaban en el contemplador la penosa impresión de que aquello había sido un Campo de Agramante…”. Fui uno de los cinco o seis privilegiados lectores que leyó la Saga / Fuga todavía en manuscrito. Y fuimos RC y yo los dos primeros en decir que se trataba de una obra maestra. Sorry por la pedantería.

MG, Pegar la hebra: “… ¿Qué es la calle de Aribau sino la España de 1.936?. ¿No es un verdadero Campo de Agramante?…”. No he leído ese libro de Delibes. Pero no puedo olvidar que en la calle de Aribau, justamente, vivía mi abuela materna y allí descubrí, todavía niño, hasta que punto la pesadilla de la guerra civil había destruido para siempre a mi familia. Campo de Agramante.