“Este libro es un breviario de corrupción…”
La temporada francesa de los premios literarios comienza con un escándalo. La publicación del diario póstumo de un influyente crítico, novelista y consejero editorial, Jacques Brenner, deja al descubierto un paisaje de jurados venales, editores corrompidos, escritores vendidos, prensa comparsa, con pavoroso lujo de detalles. Primeras víctimas colaterales: una jurado expulsada del Femina; otra jurado dimite.



