Cursos de filosofía del espíritu, online

La Oxford University propone cursos online de filosofía, arte, literatura, historia, etc.; incluso más allá: cursos de filosofía del espíritu, filosofía de la religión, o filosofía política.

Nada más lógico, en una de las patrias del positivismo lógico, que una creencia tan admirable en la lógica materialista del espíritu. Digámoslo así.

Die Zeit (la referencia absoluta para una cierta intelligentsia germánica) comenta los cursos con muy respetuosa ironía, en la que me reconozco. Me gustaría pensar que los cursos de la OU permitirán descifrar algunos misterios de algunos poemas de Paul Celan o Anaximandro. La retórica platónico / socrática quizá se preste al intercambio espistolar, online.

Pero ¿cómo traducir longtemps, je me suis couché de bonne heure?

¿Cómo interpretar en inglés el siempre actual:

La España de charanga y pandereta,
Cerrado y sacristía,
Devota de Frascuelo y de María,
De espíritu burlón y alma inquieta…
?


28 Comentarios en: “Cursos de filosofía del espíritu, online”

  1. Bilbaopundit La expansión de la tercera cultura

    La ciencia es el modo más adecuado de alcanzar conocimiento sobre cualquier cosa, ya sea el espíritu humano, el papel de los grandes hombres en la historia o la estructura del ADN. Los académicos de las humanidades e historiadores que rechazan la ciencia se condenan a sí mismos a un estatuto de segundo grado y a producir resultados no fiables.

  2. Creo que no está de más advertir que a eso de la tercera cultura, que consiste, supuestamente, que la ciencia dicte la agenda de lo que debamos hacer o pensar, Ortega lo llamaba la barbarie del especialismo…

  3. .. en lo que a mí respecta, Maty, creo estar condenado per secula seculorum, amen. ¡Nobody is perfect..!

    ¡Y pensar que uno de mis primeros trabajos remunerados fue el de delineante en la difunta Junta de Energía Nuclear…! Poco después de ganar un dinero ¡como ayudante en un taller mecánico en el difunto Palacio de Palma del Rio!

    Q.-

  4. @ Joaquín

    Malinterpretas. Lo que dice, según entiendo yo, es que se requiere más conocimientos y prácticas científicas (objetivar). Hasta ahora muchos son de letras o de ciencias, dejando atrás el ideal renacentista. Al igual que la Filosofía es una asignatura trascedental, también otras, como las Matemáticas. No se ha de renunciar a ninguna, sino profundizar en su estudio. Eso es muy distinto de la especialización, tan en boga estos años.

    La CULTURA ha de entenderse como un global de letras y ciencias. Y lo vuelvo a repetir: es mucho más fácil (antes era así) a una persona formada en el campo de la ciencia-técnica abordar el de las letras que a la inversa.

    Un sistema educativo ha de formar personas capaces de pensar por sí mismos y de realizar un proceso de autoaprendizaje en los campos que consideren oportunos, teniendo al menos ciertos conocimientos/pinceladas del conociemiento en general, científico-ténico o no.

    Lo único que ha hecho progresar al hombre es la ciencia-técnica. Por eso es importante objetivar, aportar datos, pruebas, hechos y no basarse sólo en opiniones y en la autoridades opinativa, tan propio de las letras, de ahí el sectarismo reinante.

  5. Es que la cuestión del progreso es discutible: progresar siempre se progresa, pero hay que ver hacia donde, por donde y desde donde.
    El hombre prehistórico que ensayaba con el silex el corte en la piedra, luego mostraba su progreso de investigación para que otros lo aprendieran y desde ahí se procedía a la socialización de esa cultura aprendida y del progreso desde la misma, no estaban exentos de ideas especulativas.
    En el mundo de Grecia la tecnología tenía su sitio y el pensamiento especulativo el suyo y la conjunción de ambos creaba la civilización. Hoy igual. El descubrimiento del ADN formula nueas preguntas que hay que responder.
    No se trata creo de los que estudian ciencias o letras, sino que el hombre común ncon o sin formación académica tiene que disponer de un modelo de cultura que aúne ambas vías en un magma común.

  6. Particularmente soy de letras, aunque siento como un deber estar informado del estado de la ciencia. Ahora bien, situar a la ciencia en el conjunto de la ciencia en el conjunto del saber, no es asunto de la misma ciencia, sino de un saber superior… (que cada uno le dé el nombre que quiera).

    Para no ponerme demasiado serio, contaré que me deja anonadado la vulgaridad de que son capaces algunos licenciados o doctores de ciencias físicas o matemáticas, cuando pasan de la raya de sus respectivos saberes…

  7. Joaquín, la verdad, no sé si la tontería esa de la “barbarie del especialismo” la has escrito porque no has entendido nada, porque no quieres entender nada, o simplemente porque tienes ganas de molestar.

    Maty te lo ha explicado pero, como siempre, ni te inmutas. Impermeable.

  8. La tercera cultura consiste en aquellos científicos y otros pensadores del mundo empírico que, a través de su trabajo y sus escritos, están sustituyendo al intelectual tradicional en la tarea de aclarar los significados más profundos de nuestras vidas, redefiniendo quienes y qué somos (John Brokman).

    Si esto no es la barbarie del especialismo que, de modo profético, denunciaba Ortega y Gasset, que venga Dios y lo vea…

    Dicho esto, Eduardo, no son ganas de molestar, sino de sostener convicciones personales. Pero no creo de buen gusto trasladar al espléndido blog de Quiñonero polémicas que no son de este lugar. A Maty le he entendido estupendamente, y no le he contestado porque, en lo esencial, dice cosas con las que es difícil no estar de acuerdo.

    Saludos.

  9. Ayer por la noche le dediqué un buen rato a la “Física” de Aristóteles. Cada uno tiene sus perversiones, y la mía es esta. Disfruto con los intentos de los grandes hombres por decir cosas con sentido que puedan acabar articuladas entre sí de manera coherente. Admiro especialmente los esfuerzos del estagirita por salvar el orden del mundo a pesar del desorden con que se encuentra a cada paso (el azar, la suerte, la casualidad, lo contra-natura…). Intenta remontar todas estas dificultades con un esfuerzo colosal, aunque para ello tenga que afirmar el ser del no-ser. Su trato no me produce menos placer que la contemplación del Partenón o la audición de la Segunda de Mahler. Creo que hoy, cuando hemos liberado a estos filósofos de la obligación de ser testimonios imperecederos de la verdad, estamos descubriendo la profunda dimensión estética de sus obras. Los grandes filósofos son grandes artistas.

  10. Dios no va a venir porque no existe.

    Si con algo no tiene nada que ver la tercera cultura, es con el “especialismo”. Si se lee el artículo de Brockman completo se comprende claramente que se trata de conectar las ciencias y las humanidades.

    A mi lo que me parece de un gusto pésimo es distorsionar de este modo el pensamiento de otros amparándose en “convicciones personales”. Aunque no entraré más “al trapo”, descuiden.

  11. Eduardo,

    Sin entrar en el fondo de la cuestión, de entrada:

    a). Llamar “tonto” al adversario roza el insulto.
    b). La suficiencia es cosa de ignorantes.
    c). En Dios creen no se cuantos miles de millones de hombres (musulmanes, judíos, etc., incluso cristianos). Ateismo y agnosticismo son cosas tan respetables como el budismo o el cristianismo caldeo. Un poco de respeto hacia el prójimo no hace daño al hígado.

    Sobre el fondo de la cuestión:

    a). Arquímedes era técnico, científico y me atrevería a decir que “pensador”. Eso se acabó.
    b). La crítica filosófica de la Técnica (para diferenciar de la técnica de la fontanería, respetabilísima) data de los años 20 / 30. Y fue iniciada por Heidegger y los hermanos Jünger. Los discípulos (de “izquierda” y “derecha”) se cuentan por millares.
    c). La pretensión de unos “técnicos” y “científicos” (¿?), de dudoso pedigrí, de detentar la verdad verdadera es cosa risible, dicho sea con la sinceridad más diáfana.

    Last but nos least:

    a). Que todo el mundo opine sobre todo es una forma de tiranía de la ignorancia.
    b). Ciencia, técnica, pensamiento, filosofía, literatura, poesía, caligrafía china, blogografía, and so on., comportan reglas elementales que se aprenden en la escuela primaria.
    c). La cortesía, desde la poesía provenzal, es una de las más altas disciplinas poéticas, espirituales y sociales. Cosa que incluso comportaba una técnica de la dicción poética y el uso de instrumentos musicales.

    Saludos,

    Q.-

  12. A ver…

    “no sé si la tontería esa de la “barbarie del especialismo” la has escrito porque no has entendido nada, porque no quieres entender nada, o simplemente porque tienes ganas de molestar.”

    Eduardo ha sido un tanto cortante, pero no ha llamado tonto a nadie, sólo ha descalificado la expresión “barbarie del especialismo”, que, a mi modo de ver, no tiene que ver con el contenido del artículo referenciado, ya que se aboga por la conjunción de saberes, no por la compartimentación.

    “La pretensión de unos “técnicos” y “científicos” (¿?), de dudoso pedigrí, de detentar la verdad verdadera es cosa risible, dicho sea con la sinceridad más diáfana.”

    Quiñonero también ha malinterpretado, tal vez por el texto que he reproducido, pero si se lee la anotación, no se afirma lo anterior, más aún, comienza con una crítica a los científicos “de vía estrecha”. El núcleo del mensaje es que las letras han de ir adoptando, en lo posible, los procedimientos y metodologías científicas, para objetivar aquello que sea objetivable (evidentemente no lo es todo). También se critica a tanto intelectual de los medios, carentes de formación científica, que lo razonan siempre todo en función de sus creencias, en especial si escriben sobre la ciencia.

    En este párrafo queda bien explicitado que la comunicación ha de ser bidireccional:

    “Y este no es el camino de una sola dirección. Así como los académicos de las humanidades basadas en la ciencia están aprendiendo de la ciencia, y están influídos por la ciencia, los científicos están alcanzando una comprensión más amplia sobre el origen de su propio trabajo a través de las interacciones con los artistas.”

    Yo creo que lo mejor será, por bien de todos, hacer borrón y cuenta nueva. No vaya a ser que a causa de malentendidos y juicios a priori evitemos que se enriquezca la conversación, su pluralidad y su diversidad. Estoy convencido de que no ha habido mala voluntad entre las partes, sino un problema de entendimiento, solucionable, y al que no hay que dar más importancia.

    Pues eso, démonos todos una segunda oportunidad.

  13. La susceptibilidad de Eduardo, probablemente mal acostumbrado a las discusiones barriobajeras que se extienden por la red hispana, ha sido excesiva, pero no ha sido el único.

    Por eso valoro espacios como éste, donde puede entablarse una conversación enriquecedora para las partes, aportando a la anotación original. Por suerte, los “hijos de la LOGSE” no pululan por aquí, así que seamos más comprensibles con los otros, dejando más margen a interpretar a los demás en base a su buena fe.

    Habitualmente, cuando alguien es malinterpretado, siempre lo es desde el lado negativo, no al revés, lo que refleja a todas luces el cainismo general reinante. Por lo menos, es lo que yo suelo sufrir. Todavía está muy extendido y arraigado: “piensa mal y acertarás”, lenguaje de la Germanía.

    Pues eso, me reitero, borrón y cuenta nueva, y todos saldremos ganando en adelante.

  14. Superficie:

    a) Efectivamente, yo no he llamado “tonto” a nadie. He descalificado una opinión de Ortega que no venía al caso. Esto lo explicó Maty desde el principio pero…ni caso.

    b) Aplíquese usted el cuento.

    c) El “consensus gentium” no es garantía de verdad. El relativismo moral, religioso o epistemológico es una postura que repugna a la razón. De hecho no “respetamos” las opioniones de los astrólogos, los brujos o los taumaturgos. Las opiniones no son respetables.

    Fondo:

    a) El “punto de apoyo” universal es el conocimiento científico.

    b) La “crítica de la técnica” tiene más de 2000 años en nuestra tradición. Platón la inaugura.

    c) Dicho sea con diáfana sinceridad: la pretensión de los “humanistas” de hablar sobre todas las cosas, como si la cosmología científica, la teoría de la evolución, o las neurociencias, no existieran, es algo más que risible. Es mala fe.

    Last

    a) Son precisamente los “humanistas”, relativistas y académicos literatos que criticaba Brockman los tradicionalmente más dispuestos a “opinar sobre todo”, sin molestarse en aprender de nada.

    b) Y el parchís, y la oca. Y tiro porque me toca

    c) Mi modelo es la Academia o el Liceo, no la corte de leonor de Aquitania. En consecuencia, sin la menor duda estamos condenados a no entendernos, incluso con el afán pedagógico y la cordialidad de Maty.

  15. Cachis, mientras me recupero del shock de mi “descomprensible”, vuelvo a pedir a todos que no ahondemos en esta controversia que no lleva a ninguna parte: b) Aplíquese usted el cuento.

    Y que nos centremos en “el meollo”, sin acusar a los demás, teniendo en cuento que tan apenas nos conocemos. Seamos juzgados por nuestras palabras, no por las de otros.

    En fin, vosotros mismos.

  16. Eduardo,

    Te regodeas en las fronteras del insulto para mejor dejar en evidencia la soberbia: sin escuchar lo que dice el otro, al que desprecias. Se trata de una retórica parda cuya agresividad ─en otras circunstancias─ dejó pavorosos rastros y campos de cenizas sin urnas.

    Q.-

  17. La fe, que no es una “creencia” (ni una “idea”), es pariente del arte (me refiero a todas las artes) y de la filosofía. Las tres son intentos de explicar el mundo en su totalidad, y son esenciales a la cultura.
    Las ciencias explican parcelas de la realidad, sin sentirse obligadas a dar cuenta del resto (y así debe ser).
    El método científico es aplicable a las cuatro: fe, arte, filosofía y ciencia.
    Estos debates son decimonónicos, elementales, adolescentes.
    Acabo con una cita de don Julián Marías, al hilo de “The Ides of March”, de Thornton Wilder:
    “Del reconocimiento por el hombre con temor y temblor de que hay algo Incognoscible viene todo lo que es mejor en las exploraciones de su mente, incluso aunque este reconocimiento quede con frecuencia desviado en superstición, esclavitud y excesiva confianza”.
    Saludos

  18. Maty,

    Tú solo te embarcas en unos líos cuya madeja acaba por liarte.
    [ .. ]
    En tanto que autor principal de este Cuaderno (donde cada opinión puede aportar un matiz propio), me siento en la obligación de salir al paso de cualquier salida de tono verbal. Cuando eso ocurre (y ya ha ocurrido varias veces, hélas) me siento en la obligación de sentar doctrina.
    Una casa que tiene todas las puertas abiertas, como ocurre en este Infierno, debe aceptar todas las opiniones: a poco que nadie trate a nadie de estúpido, tonto u otra impertinencia. Eso es lo que ha ocurrido. Sobran las disculpas: cualquiera puede apreciar el tono impertinente, soberbio y fuera de lugar. Ante tal arrogancia, he puesto las cosas en su sitio. Como hace cualquiera en su casa, “y Dios en la de todos”, como decía un viejo refrán, que puede traducirse a cualquier sensibilidad, sustituyendo Dios por Él, Razón, Creación, etc., etc.

    La tarea de poner orden es la menos grata del blogógrafo de fondo.

    Q.-

  19. Antonio,

    ¡Como te agradezco el tono y la citaaaaaa…!
    ¡Qué libro tan bello Los Idus de Marzoooooooo…!

    Q.-

  20. Some things in life are bad,
    They can really make you mad,
    Other things just make you swear and curse,
    When you’re chewing life’s gristle,
    Don’t grumble,
    Give a whistle
    And this’ll help things turn out for the best.
    And…

    Always look on the bright side of life.

    Por seguir este sabio mandato, de fijarse en el lado bueno de las cosas, la polémica (de raiz griega: lucha) nos ha podido enriquecer en algo. Y para que no terminemos con los pies fríos y la cabeza caliente, sigo recomendando la lectura de La rebelión de las masas, que muchos pensamos que tiene virtudes oraculares.

    Saludos a todos.

  21. […] Está en su derecho. Mi modelo, en cambio, es la Academia y el Liceo, no la corte de Leonor.   Aprovecho la ocasión para incorporar esta entrada a las "normas de etiqueta" noescritas de esta bitácora.   […]

  22. Pues mira, Joaquín, como ya somos dos que coincidimos en lo del interés en releer La rebelíon de las masas, contará la anécdota de, que en un rifirafe de estos que se arman en los blogs, al recomendar la lectura, una de las personas que intervenía, falta posiblemente de argumentos, espetó: “a mi, leer La Rebelión de las Masas” me da repelús. Es complicado debatir.
    Recuerdo también haber leido a Fernando Savater que en conbtra de lo que mucha gente dice, las opiniones y las ideas no son respetables, lo son las personas. Creo que Eduardo lo ha escrito, unos comentarios antes y me parece acertadísimo. Pero a veces al no respetar una opinión insultamos a la persona que está detrás. O es simplemente una manera de usar de la agresividad. Este es un blog estupendo de tono mesurado.

  23. Joaquín, Luis,

    En nuestro caso, los estragos de la incultura me temo que vienen de lejos. Mi madre me aconsejaba leer a Gabriel Miró. Pero, víctima de los ataques de agnosticismo adolescente, yo me negaba a leer un libro que se llamaba Figuras de la Pasión.. tuvieron que pasar muchos años, antes de leer ese libro, y todo GM. Contra Ortega, o contra Azorín, o contra la poesía de Dámaso Alonso, contra la poesía de Luis Rosales (hasta hace bien poco), contra la obra inmensa de Santayana, siguen pesando losas cada día más duras de levantar: es mucho más fácil leer el refrito de la última chuchería traducida por un editor moderno.. ¿cómo dudar que MFoucault o PBordieu son mucho más citados y “conocidos” que Ortega? ¿cómo no pensar que se trata de una consecuencia de la proliferación del desierto?

    Q.-

  24. Pues si yo os contase que tuve una pataleta infantil por negarme a leer Marcelino pan y vino… Al día de hoy no he abierto el librito, aunque lo conservo como testimonio de mi único repudio libresco.

  25. Joaquín,

    Hace días, una amiga de Carmen (mi mujer), nacida en Toulouse, nos contaba como lloraba ella, a lágrima viva, viendo la película de Marcelino.. ella, hija de feroces revolucionarios de la CNT/FAI…

    Q.-

  26. Eduardo es un censor, un ateo, un hijo del intelectualismo y la abstracción vacua. Un hijo ideólogías enmascarado en su aburrida ilustración. Me cae mal y estoy leyendo sus estúpidas andanzas. Pero quiero decir algo antes de irme.

    Gracias.

    Y yo respeto todas las opiniones, pero alguna gente me parece gris y si me borran sus defectos aparecen como punto de Arquímedes de que me borren.

    Y esoooo.

    Eduardo nació y murió en el siglo XX. Además es un materialista beligerante. Es la peste del pensamiento la mejor forma de ahogarse en la nada. Es la ética de los mediocres. Y Dawkins tiene una cara de fanático y el Harris una cara de tontolaba que yo a esos no les leo ni media solo con la cara que ponen.

    Un poquito de por favor.

  27. Todas las opiniones son respetables como expresión de la verdad, y combatibles desde el pensamiento y el sentimiento y la fantasía como causantes de error y dolor.

  28. Los ateos son grises, los materialistas son grises. Los fenómenos paranormales existen. La tierra merece un respeto y las mujeres se merecen la Asunción de María y mucho más.

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