María Kodama y la memoria de Borges, secuestrada por un loco
diciembre 10, 2006 | Escribe un comentario
El azar me sienta junto a María Kodama en las primeras filas de la sala más pequeña del multicine UGC Danton, donde vemos juntos Zwartboek (Book), que yo ya conocía y ella descubre horrorizada. María está convencida que parte del legado de Borges está “secuestrado” por un “loco”.
María Kodama estima que Jean-Pierre Bernès, editor de los dos volúmenes de la obra completa de Borges, en la colección de La Pléiade, ha secuestrado una parte significativa de su memoria última: las 122 cintas de 90 minutos grabadas por Bernès, dialogando con Borges en Ginebra, sobre literatura y muchos otros intereses personales, para preparar su edición.
María estima que la edición francesa de Borges, en La Pléiade, tiene “muchos errores”, ya que Bernès habría mutilado, o publicado fuera de contexto, algunas notas y textos.
Más allá de la polémica, Kodama estima que el entrevistado (Borges) es co autor (cuando menos), co propietario, si no propietario, a parte entera, de las entrevistas concedidas para hablar de su propia obra. Y, desde esa óptica, reclama a Bernès cuando menos una copia de las legendarias 122 cintas de 90 minutos. Exigencia que pone furioso a Bernès, capaz de sortear todas las escaramuzas judiciales, hasta hoy. Tal “secuestro” nos priva de 100 horas últimas de la vida y la obra de Borges, hablando de sí mismo.
Al despedirnos, Carmen invita a María a venir a casa a tomar una copa. Proposición que ella elude diplomáticamente. “El martes me voy a Sevilla”, nos dice, tomando la dirección contraria de su domicilio, que está camino del nuestro.
