Espoleado por “Jaime” (el único Jaime que conocí se pegó un tiro, en Los Angeles, para acabar para siempre con una enfermedad incurable contraída en un lecho amoroso, en San Francisco: ¡Salve, Jaime! ¡Salve MA!), espoleado por “Jaime”, decía, me ha parecido pedagógico reunir en una sola entrada lo esencial de lo escrito por mí […]

Le Monde, 24 enero 07. Mon espace, de François Oislaeger Ese espacio íntimo de François Oislaeger describe solo un aspecto de la nueva vida virtual de los seres humanos: la soledad iluminada con pantallas de ordenadores personales.

Leo en la columna de Montserrat Domínguez en La Vanguardia (26 enero 07): “Me importan tres cojones que te pongas en huelga de hambre, que hagas el pino, que incluso eso te lleve a la muerte, ya que es tu decisión personal y tienes derecho a hacer con tu vida lo que quieras”.