MSO y la(s) isla(s) del tesoro

enero 31, 2007 | 1 Comentario

Miguel Sánchez-Ostiz ha escrito la novela que era deber mío escribir: la historia de los misterios y tesoros de una isla descubierta por el más legendario de los marinos murcianos de todos los tiempos. ¡Chapeau..!

La calavera de Robinson (Alberdania) es la novela de la búsqueda de incontables y personajes y tesoros perdidos en la isla de Robinson Crusoe, la isla/archipiélago de Juan Fernández, que nació en Cartagena, a 30 o 40 kilómetros de mi pueblo. Los marinos mediterráneos son indisociables de Ulises. Los marinos iruindarras (¿o pamplonicas?), como es el caso de Miguel, tienen por modelo canónico a Juan Sebastián Elcano, que era de Guetaria y navegó por lejanos océanos, como mi paisano cartagenero.

A partir de tales evidencias, bien pertrechado con la biblioteca de Jim Hawkins (aunque él mismo quizá esté mucho más cerca de John Silver, con su gusto truculento por los palabros, la risotada irónica, curtido en mil y un combates, no solo barojianos), los planos elaborados por Daniel Defoe, y buen conocedor de las furias que persiguen a los héroes de Melville, Miguel ha escrito uno de sus mejores libros, tras publicar una historia, o una crónica o un viaje personal de ese archipiélago. Libro este último que conozco. Nobody is perfect.

A caballo entre el libro de iniciación, la novela de aventuras, el esperpento, el relato onírico, la picaresca, etc., y la parodia de todos esos géneros, ese viaje al fin del mundo, tras el rastro de todos los tesoros perdidos, no está de ninguna manera alejado de nuestra realidad más trágica: “… había estado trabajando en el desentierro de fosas comunes de la Guerra Civil, en pueblos donde la mayoría no quería saber nada. Las fosas abrían heridas, entre los que querían recuperar restos y los que pensaban que mejor era no remover, no fueran a salir los nombres de los asesinos que eran los de sus padres o sus abuelos”.

PS. Recuerdo que apenas he hablado en dos ocasiones con Miguel, por teléfono. Aunque exista entre nosotros alguna complicidad, que quizá venga de nuestra pertenencia (creo) a la no sé si extinta cofradía de El Hotel del Cisne. Pero esa es ya otra historia.


Comentarios

1 Comentario

  1. 2007, año de gracias | Una temporada en el infierno, diciembre 31, 2007 - 1:34 pm
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    […] ● Miguel Sánchez-Ostiz, MSO y la(s) isla(s) del tesoro. […]

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