Patrias convertidas en parques temáticos para terroristas
marzo 3, 2007 | 3 Comentarios

El Roto, El País, 3 marzo 07
Luis Rivera comentaba casi ayer mismo el caso de los terroristas y ex terroristas irlandeses, reconvertidos laboralmente en guías turísticos, señalando a sus clientes, con un dedo, “aquí una bomba”, “allí una matanza”, “en ese portal metí un tiro a fulano”, “en aquel cuartel despellejaron a mengano”, etc, etc.
Y yo mismo, al hilo de su reflexión, recordaba la iniciativa rusa de crear un Disney Gulag. El Roto, ex OPS, Andrés Rábago, añade una nueva perspectiva: el encierro de terroristas en los parques de atracciones, para que se entretengan en el túnel de la Bruja.
Perspectiva que se inscribe en el marco mucho más vasto de la “secularización” y desertización espiritual de las patrias, pobladas de demonios, sembradas con el odio o la publicidad desalmada, buscando clientes a las puertas de los templos donde, en otro tiempo, las campanas tañían por el alma de los muertos.
Sin salir completamente de estos asuntos, mi viejo jefe (y sin embargo amigo) Fernando Ónega saca esta consecuencia política inmediata [La Vanguardia, 3 marzo 07, El gobierno desafía a la opinión pública] de la tragedia en curso:
¿Ha cavado Zapatero su sepultura política? La pregunta tiene sentido, porque acaba de adoptar una grave decisión contra la opinión pública. Que recuerde, es la primera vez que un Gobierno desoye los criterios de la sociedad. Cuando digo opinión pública y sociedad, no me refiero a la que vemos en manifestaciones. Me refiero a la consultada en las encuestas. Según la mayoría de los sondeos publicados, en torno a un ochenta por ciento de la población deseaba que Ignacio de Juana Chaos cumpliera íntegra la pena de tres años de prisión que le impuso el Tribunal Supremo. Se puede replicar que todos los partidos, menos el PP, respaldan al Gobierno; pero eso quizá sólo sirva para certificar el divorcio entre clase política y pueblo llano.
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Hace algunos años visite el Alcazar de Toledo con una pandilla de amigos aprovechando el puente de Semana Santa. Alli asignaron a mi grupo un guia ya de cierta edad pero no exento de gallardia, con bigote de epoca y todo. El caballero nos condujo por diversos lugares del recinto, exaltando los gestos heroicos de “unos”, los de los “otros” no, desde luego. Cuando acabo el circuito, el hombre nos confeso con gran prosopopeya que el habia sido uno de los heroicos defensores del recinto.
Ya ven lo poco alejados que estan los extremos. La vida, sobre todo la politica, no es un regla recta sino mas bien una herradura.
Me impresiona lo que dice Ramón, porque lo que yo creí una iniciativa irlandesa, parece que ya se practicaba en lances similares.
Entiendo la distinción que hace Onega entre opinión pública y sociedad y me parece una matización que puede reflejar cierta perversidad. Cuando las manifestaciones contra la guerra de Irak, en la que nos alinéamos, pero ciertamente no fuimos nada más que para ser fuerza de ocupación, la mayoría en las encuestas se expresaban de la misma manera: no.
Por otra parte, me preocupa y mucho la aplicación del concepto “pueblo llano”, del que no dudo que quiera la condena completa del terrorista, como elemento que enturbia la voluntad política de los ciudadanos. ¿Quien, que cosa es, el pueblo llano?
El Gobierno, bien o mal, actíua en el ámbito político. Las manifestaciones de la gente, en calle o en encuestas, se producen en el ámbito social. Mezclarlos alimenta la caldera.
Ramón,
Hace poco más de un año visité Murcia y, por vez primera, un amigo me llevó a la cárcel habilitada donde estuvo mi padre tras la guerra civil… ahora es un convento de monjas de clausura. Mi amigo me propuso que una monja nos sirviera de guía para conocer el sitio. Decliné la invitación…
Q.-