Altman y la inmortalidad de las almas

Virginia Madsen (Dangerous Woman)

Esperaba con inquietud los estrenos carpetovetónicos de El último show, el testamento cinematográfico de Robert Altman. Todas las esperanzas son siempre vanas, en una tierra donde el progreso es el eterno retorno de la catástrofe (WB dixit).

Una obra tan bella, pura, admirable, en la gran tradición del canto del cisne por un pueblo, un país o una civilización perdida (Venecia, filmada a la luz de Visconti, a partir del libro de Thomas Mann). Nadie advierte que, en verdad, esa obra nos habla de la ilusión de la vida eterna y la inmortalidad de las almas: Campos de asfódelos para Robert Altman.


Un Comentario en: “Altman y la inmortalidad de las almas”

  1. […] ● A Sarkozy le gusta la última película de Robert Altman, las viejas canciones de Johnny Halliday (a quién imita en privado), las rubias, las morenas, las bajitas, las esbeltas, etc. No se si soporta las intelectuales (salvo si son italianas, claro). Nobody is perfect. […]

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