Pasiones presidenciales y extraconyugales
abril 22, 2007 | 6 Comentarios
Las agitadas tribulaciones de la vida conyugal de los cuatro grandes candidatos a la presidencia francesa han ocupado un puesto más que significativo en carrera de Ségolène Royal, Nicolas Sarkozy, François Bayrou y Jean-Marie Le Pen, que la prensa francesa ha preferido callar, porque se trata de hondísimas cuestiones pasionales de un alcance potencialmente incendiario.
Durante seis meses del 2005, las relaciones extra conyugales de Nicolas Sarkozy y su esposa Cecilia hicieron correr ríos de tinta. Sarkozy tiene tres hijos de su primera esposa y un cuarto de Cecilia, a la que conoció siendo el alcalde de Neuilly que celebraba el matrimonio de su futura esposa con el primer esposo de esta, un famoso presentador de tv, Jacques Martin.
Sarkozy ha sido el primero si no el único político francés que ha tenido la entereza de tratar tales cuestiones en público, con mucha franqueza y una delicadeza suprema. Su reconciliación con Cecilia fue un momento importante de su carrera y la vida política nacional. El aspirante a presidente había conseguido salvar un obstáculo temible, poniendo orden en su vida sentimental en el momento oportuno.
Hace un par de años, Cecilia Sarkozy me comentaba: “La vida política es algo muy duro. Me gusta estar con Nicolas, muy cerca, a su lado, porque pienso que puedo ayudarle, incluso con mis silencios. Apoyándolo con mi presencia física. Estando a su lado cuando se queda solo. La soledad del político profesional es algo terrible”. Siendo ministro del Interior, Cecilia oficiaba de consejera íntima y realizaba un trabajo significativo de asistencia social.
Cecilia ha estado eclipsada durante toda la campaña, pero ha jugado un papel esencial, discretísimo, en cuestiones de imagen y puesta en escena.
UNIDOS EN EL LECHO Y LA AMBICIÓN
Las relaciones íntimas de Ségolène Royal, candidata socialista, y François Hollande, primer secretario del PS, padres de cuatro hijos, son indisociables de la ambición política personal. Se conocieron en la Escuela Nacional de Administración (ENA). Entraron juntos en el PS. Juntos subieron todos los escalones burocráticos de su partido. Y sustituyeron el matrimonio por un contrato de pareja de hecho por convicciones personales, no exentas de ciertas ventajas fiscales. Ambos aspiraban a la candidatura a la presidencia.
Cuando Ségolène fue finalmente elegida candidata oficial del PS comenzaron las tribulaciones atizadas por la marea negra de un cierto “periodismo ciudadano” especializado en los rumores extra conyugales. A François Hollande se le han prestado relaciones con varias señoras de la alta burocracia socialista. Sobre Ségolène han circulado las fantasías más delirantes. Ambos se consideran víctimas de la maledicencia.
Durante la campaña, el dúo Royal-Hollande ha jugado con habilidad la complicidad y el distanciamiento. Si Ségolène fuese elegida presidenta, habría que encontrar el puesto adecuado para la situación sin precedentes de un presidente consorte, líder del partido presidencial.
JÓVENES CENTRISTAS
Elisabeth y François Bayrou se conocieron muy jóvenes y contrajeron matrimonio a los 20 años. Son padres muy católicos de seis hijos, que les han dado, por ahora, once nietos. Elisabeth Bayrou siempre ha estado ausente de la carrera política de su esposo, conservadora o muy conservadora, hasta que recibió, hace poco más de un año, la revelación de un centrismo que podría gobernar con la izquierda socialista.
La regla vieja de treinta años también ha funcionado durante la última campaña: la esposa de Bayrou ha estado prácticamente invisible, recluida en la casa familiar, no lejos de Pau, en el departamento de los Pirineos Atlánticos… mientras su esposo ha trabajado casi todo el tiempo en un piso / residencia secundaria que tiene en París. Esa lejanía física ha sido objeto de muchos rumores, alimentados por la permanente presencia de jóvenes centristas en las inmediaciones físicas del candidato.
Católico practicante, durante toda su vida, François Bayrou no es un hombre a cultivar el escándalo, sea o no presidente.

Pierrette Lalanne de Le Pen,
UNA ESPOSA EN PLAYBOY
A la extrema derecha, Jean Marie Le Pen arrastra consigo las cacerolas de numerosos escándalos. Durante la última campaña, la única mujer visible en las inmediaciones del líder extremista ha sido su hija Marine Le Pen, mujer muy enérgica, expeditiva, previsible sucesora de su padre.
Le Pen está casado en segundas nupcias con Jany Paschos, una señora muy rubia oxigenada. Pero al líder de la extrema derecha lo persigue, vaya donde vaya, el fantasma de la madre de sus tres hijas, su primera esposa, Pierrette Lalanne de Le Pen, que tuvo días de gloria cuando aceptó fotografiarse, desnuda, para Playboy, tirándose por los suelos, con el culo al aire, mal cubierta con una toca de sirvienta dispuesta a todo, arrodillada para fregar el suelo o para obedecer a los caprichos del amo de la casa, al que sonreía, ante la cámara, con un descaro obsceno que Le Pen no le perdonaría nunca.
Times, 22 abril 2007, It won’t be a happy couple at the Elysée
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Guardé durante mucho tiempo unas Histoires d’amour de l’Histoire de France , que eran totalmente convincentes.
La cama y el sexo explican un montón de Histoira con mayúscula.
Creo que, efectivamente, mucha historia se hace como consecuencia de estar o en no estar en la cama, de estar casado con alguien y no con según quien, y de estar casado vaticanamente como Bayrou o a la “recomposée” como Royal …
Por cierto me haces pensar que en Catalunya en particular y a España en general los tenemos a casi todos y todas muy bien casados o solteras pero sin líos demasiado aparentes, no? Porque hoy en día, más aún que en otras épocas, se sabe todo de todo y de todo el mundo, llámense Mitterrand, Chirac o Clinton …¿no?
Guardé durante mucho tiempo unas Histoires d’amour de l’Histoire de France , que eran totalmente convincentes.
La cama y el sexo explican un montón de Histoira con mayúscula.
Creo que, efectivamente, mucha historia se hace como consecuencia de estar o en no estar en la cama, de estar casado con alguien y no con según quien, y de estar casado vaticanamente como Bayrou o a la “recomposée” como Royal …
Por cierto me haces pensar que en Catalunya en particular y a España en general los tenemos a casi todos y todas muy bien casados o solteras pero sin líos demasiado aparentes, no? Porque hoy en día, más aún que en otras épocas, se sabe todo de todo y de todo el mundo, llámense Mitterrand, Chirac o Clinton …¿no?
[…] Una temporada en el Infierno, Pasiones presidenciales y extraconyugales […]
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[…] Las elecciones de hoy (Quiñonero nos cuenta el fuera de campo) son, contra los viejos nostálgicos que todavía dominan la nomenclatura mediática, las de la esperanza. Los candidatos principales –Sarkozy, Royal y Bayrou- son los mejores que han concurrido jamás en la historia de la última República. Tras la superación de las ideologías perversas del siglo XX y sus adalides, son todos ellos idealistas aunque pragmáticos, reformistas más o menos radicales, hayekanos y popperianos con los modelos cercanos de Blair y Merkel, en lontananza las figuras predominantes de Thatcher y González. […]
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