Izquierdas minoritarias, derechas enfrentadas
¿Puede una Francia masivamente conservadora, en la primera vuelta, ayer, dar el poder a una candidata socialista, en la segunda vuelta, el próximo 6 de mayo..?
Aritmética, política, social y culturalmente, la primera vuelta presidencial ha confirmado la existencia de una Francia muy mayoritariamente conservadora, que tiene varios rostros: conservador orgulloso de sus valores (Sarkozy, 31,11 % votos), conservador patriótico (de Villiers, 2,24), y ultra conservador (Le Pen, 10,51).
Históricamente, François Bayrou (18,55 % votos) ha sido diputado, ministro y presidente de un partido de centro-derecha tradicional, fundado por un presidente conservador, Valery Giscard d’Estaing. Todas las personalidades históricas de esa familia centrista (Simone Veil, Giscard) apoyan hoy a Sarkozy. Sin embargo, Bayrou ha hecho campaña a favor de una posible unión con la izquierda moderada. ¿Qué harán mañana sus electores tradicionalmente conservadores reformistas? Quizá ni él mismo lo sepa.
A la izquierda, la victoria personal de Ségolène Royal, con un resultado muy estimulante, se benefició del hundimiento comunista y del retroceso de las extremas izquierdas. Todas las izquierdas (Ségolène, Besancenot, Schivardi, Laguiller, Buffet, Bové, Voynet) consiguieron el 36,45 % del voto nacional. Mucho, e insuficiente.
Ségolène se beneficia, sin embargo, de una reacción política de fondo: todos los líderes ecologistas, trostkistas y comunista han pedido el voto para la candidata socialista. Sarkozy, por el contrario, puede ser víctima, del rencor personal de Le Pen y de Bayrou, que no han desvelado sus intenciones últimas.
AMENAZANTE DESPECHO
Ayer noche, Le Pen y Bayrou reaccionaron con amargura, despecho, amenazantes. Sin duda, los líderes políticos no son “propietarios” del voto de sus electores. Pero la campaña de la segunda vuelta comienza con una paradoja de imprevisible alcance: minoritarias, las izquierdas votarán masivamente por su candidata; mayoritarias, las derechas son víctimas del despecho, división y enfrentamientos entre algunos de sus líderes.
Por vez primera, desde 1965 o 1969, Nicolas Sarkozy ha hecho una campaña conservadora, en defensa de valores propios (trabajo, solidaridad, unidad nacional, etc.). Esa campaña ha triunfado, más allá de las fronteras culturales de la derecha. Ségolène Royal decidió hacer suyos algunos de esos debates (bandera, identidad nacional, trabajo, seguridad, etc.).
La segunda vuelta comienza, hoy, con una doble apertura, al centro izquierda (Sarkozy) y al centro derecha (Ségolène). Apertura táctica (conseguir votos indispensables) y apertura estratégica: trabar las futuras alianzas parlamentarias indispensables para aplicar las políticas del nuevo presidente o presidenta. Conservadores y socialistas también comienzan hoy la larga marcha de las próximas elecciones legislativas, a mediados de junio próximo.

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