Kadish en Notre-Dame
Felices vacaciones, 29
La despedida de Francia al cardenal Jean-Marie Lustiger subraya de manera solemne la unidad esencial de la nación en sus más hondas raíces morales, cívicas, religiosas, políticas, institucionales.
El escenario, la catedral de Notre-Dame, ha ocupado durante siglos un puesto capital en los grandes acontecimientos de la historia nacional, de la coronación de emperadores a la liberación de París, que monseñor Lustiger recordó en su día con emoción, sin olvidar la heroica participación de los soldados españoles de la 2ª DB Leclerc.
La ceremonia comienza a las puertas de la catedral con un gesto emblemático. La Asociación de hijos de antiguos deportados hace ondear su bandera, para recordar el origen judío del cardenal católico que nunca renegó de su primera fe y trabajaba por la alianza de las dos grandes religiones de la Biblia.
En primera fila, escuchando el kadish (oración fúnebre judía, por el alma de los muertos), leído por Arno Lustiger, primo alemán del difunto, el presidente Nicolas Sarkozy (católico) representando a la República (laica), acompañado de François Fillón, (primer ministro, católico), Bertrand Delanoë (alcalde de París, agnóstico), Michelle-Alliot-Marie (ministra del interior, capaz de cantar los salmos en euskara).
A nadie se le oculta que la ceremonia que corresponde a un “príncipe” de la Iglesia, “hijo natural” del concilio Vaticano II, responde a la más estricta ortodoxia doctrinal, tocada de una “misión histórica”. Lustiger pertenecía a la gran estirpe de los teólogos católicos, apóstoles de “una nueva evangelización del mundo, para combatir la moderna tiranía del relativismo”. La unidad de Francia, en sus funerales, quizá recuerde que tal ambición moral va mucho más allá de las fronteras de ningún dogma. Recuerdo a Allen Ginsberg, entonando un kadish por el alma de su madre.

Hermosa crónica. Gracias, Juan Pedro.
Aaron Lustiger in memoriam
“Sé que vendrás de noche o de mañana
con andar presuroso o paso lento,
la lengua muda o largo el parlamento,
la cita urgida o la demora vana.
Entrarás por la puerta o la ventana
disfrazada de huésped o de viento,
como final de fiesta o nacimiento,
siempre lejana o siempre tan cercana.
Tengo ya el pino, tengo la madera,
el olor de una rosa contratado
y una mortaja de alas para el viaje.
Tengo la piedra que la fecha espera,
la fosa abierta y el cajón cerrado,
lo que no tengo es nada de equipaje”.
Joaquín Antonio Peñalosa
Joaquín, EM,
… hay algo emocionante en todo esto, que prefiero no empañar con la retórica y cubrir con silenciosa complicidad,
Q.-
“He aceptado con gran emoción la invitación de la Universidad de Tel Aviv…Así podré tomar parte, mañana, en Yad Vashem, en tierra de Israel, del día de la Shoah, la conmemoración del quincuagésimo aniversario de la liberación de los judíos de los campos de concentración….La última vez que estuve en Yad Vashem fue en 1973. En aquel momento, había decidido pasar una jornada de ayuno, meditación y oración en el lugar del Memorial…”.
Aaron Lustiger, La Promesa
PS: Q,
qué alegría……..
el Museo de la Memoria de la Shoah, Príncipe de Asturias de la Concordia 2007
EM,
Es cierto. ¡Si termináramos descubriendo a Moisés de León…!
Q.-