Los vecinos contemplan el incendio de mi casa
octubre 22, 2007 | 14 Comentarios

Laurie Lipton, Nanny’s Boy, 2003.
La orquestación interesada del ruido audiovisual, endemoniado, tan actual, quizá sea, para mi sensibilidad, la culminación provisional de las metamorfosis del lenguaje de la germanía, pudriendo la vida pública con su retórica desalmada.
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El texto canónico al respecto sigue siendo la invitación al exterminio físico de los vecinos de otra nación, lengua o religión, condenados sin apelación, de este modo:
“… la más detestable, pérfida, endurecida y maldita nación” [ .. ] “sus uñas despedazan la tierra en calabozos y agujeros, sus dientes tienen por alimento todas las cosas, o para comerlas o para destruirlas” [ .. ] “Sierpes son, Señor, que caminan sin pies, que vuelan sin alas, resbaladizos, que disimulan su estatura anudándola, que se vibran flecha y arco con su lengua en los círculos sinuosos de su cuerpo, que se encogen para alargarse, que pagan la vecindad en incendios y la acogida en ceniza, que de pequeña centella crecen en hoguera” [ .. ] Quemar y justiciar los judíos solamente será castigo. Quemar y hacer polvo su caudal, romper los asientos, será remedio”.
Francisco de Quevedo, Execración contra los judíos”.
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“Cierro la puerta y las ventanas de casa. Apago la luz. Tiro a la basura los aparatos de radio y tv. ¡Socorrro…! No responde nadie. Los vecinos contemplan como arde mi casa..“
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Scriptor.org Televisión, tierra baldía viñeta en The New Yorker de hoy
Menudo titular más sensacionalista te has marcado hoy…
Da escalofrío leer las líneas de Quevedo y pavor pensar en la posibilidad de que su espíritu feroz se actualice. Recorriendo la web de Laurie Lipton, encuentro en la reproducción de unos de sus trabajos, “Leached Passion” (¿algo así como “Pasión desatada”?) la quintaesenciada visión de un mal que puede atenazarnos, paralizarnos. Lo que me horripila de ella no es la bestia que dirige implacable sus pasos hacia el exterior, desde un interior en el que aparecen, desfigurados y mutilados, símbolos del mundo infantil bajo la seguridad doméstica, sino la mirada turbia y la sonrisa perversa del niño que la monta. La bestia camina adelante y nada parece ya detenerla, porque la correa está desatada o es demasiado larga, además de muy poco recia. ¡Cómo va a dominarla las pequeñas y frágiles manos que apenas la rozan! Mira a través de los ojos infantiles, mientras que, confiada y temerariamente, el niño ruge por la boca de ella. Se lanzará a la calle a hacer su cosecha: “Quemar y justiciar… Quemar y hacer polvo… romper…”. La última gavilla será su jinete. Fíjense: el odio gotea desde su lengua.
Maty, GarCelan,
… Maty… bueno… lo que dice Quevedo me parece un poco más atroz, digamóslo así… como en tantas otras ocasiones, intento hablar de la actualidad buscando las semillas y raíces últimas. El texto de Quevedo es una de las cosas más pavorosas que se han escrito jamás en nuestra lengua…
… GarCelan… los padres que tiran a los niños recién nacidos al basurero son cosa de cada día… lo de Quevedo forma parte de esa Inmensa y Saturnal tradición de la lengua hampesca de la Germanía (primera acepción del dico. de la RAE), que sigue sembrando odio a toda hora, sembrando podredumbre con infinitos pretextos, que comienzan por la corrupción de la lengua a través de la manipulación de las palabras…
Q.-
Curiosamente Quevedo era un tipo especial, enfrentado al poder del Conde Duque, que funcionalmente era “españolista funcional”, radical en cuanto al fin de cualquier tipo de fuero, y un lírico fuera de lugar. ¿Con cual quedarse? Con la poesia, claro. En todo lo demás, el no es sino el resumen visible de un pensamiento del que la Unión de Armas era la parte más liberal del entendimiento peninsular. Habría que hacer un esfuerzo para entender esa posición de una España que se pretendía pero que no existía. Como una de las corrientes que nos han llevado donde estamos nos vale el ejemplo, sin más análisis que el de su tiempo histórico.
Toda la razón con el punto sobre la promoción político - comunicativa del lenguaje de la germanía, del que bien comienza diciendo el DRAE, com es sabido, “jerga o manera de hablar de ladrones y rufianes, usada por ellos solos y compuesta de voces del idioma español con significación distinta de la verdadera…”
Menos peligro en lo relativo a rufianes y ladrones que en el uso del idioma con significaciones distintas de la verdadera.
Gracias, Q, y gracias a maty.
Un saludo, JJ
Luis, JJ,
.. Luis: .. el panfleto de Quevedo está fechado: su dimensión antisemita lo convierte en un monumento al odio racista más presto al exterminio del vecino, en la hoguera… que era la hoguera de la Plaza Mayor madrileña…
.. JJ.: .. fechado el texto, su actualidad más inquietante, para mi, es esa tarea, sencillamente diabólica, de destrucción de todos los fundamentos morales de la lengua y la vida espiritual, echando los cimientos de una sociedad desalmada, poseída por la nadería endemoniada: “La adoración de la nada es el infierno” (Merton),
Q.-
No niego lo espeluznante del panfleto, como espeluznante son las opiniones de Quevedo en su visión de España, su defensa y salvación. Lo que he tratado de mostrar es que el ponía letra a una opinión soportada por lo que hoy llamaríamos “los integristas de la españolidad” cuando esta todavía no tenía forma, aunque si dirección. De ahí que mantenga que lo único que se debe tener en cuenta de él es su poesía, la parte lírica. En lo demás, su figura es terrible.
Estamos de acuerdo, Luis. Salvo en lo “único”… precisamente porque Quevedo es él solo una literatura entera (Borges dixit) no es fácil olvidar el resto de su obra: cuando un poeta de inmenso genio descarrila, causa destrozos pavorosos, que hablan de una enfermedad del espíritu que su lengua transmite al resto del tejido social,
Q.-
Q, totalmente de acuerdo. ¿No es ese el caso de Celine? ¿Podríamos compararlos? Yo creo que sí, que sería el mismo modelo trasplantado a lo contemporáneo. El genio creador elige caminos tortuosos que dependen de una educación moral antes que de un extravío de la naturaleza. Ambos representan lo subliome y los despreciable. ¿Cómo ignorarlo? Y sin embargo, al leer “Al final de la noche” o “De un Castillo a otro” uno se encuentra vencido por el vigor potente de la creación más excelsa. ¿Cómo olvidar que la Beauvoir explica como su generación universitaria bebió de las fuente de “Al final…” y que esa novela les marcó vigorosamente? Nos pasa con los sonetos. Pérez Reverte en su serie Alatriste (de la que solo he leídos los primeros y autor que no es de mi gusto salvo en una novela que considero magnífica, “El husar”, nos presenta a un Quevedo cercano a la realidad radical, malhumorada, combativa y antipática de Quevedo, que pienso que es un trasunto del propio autor.
Quemar y justiciar los catalanes no nacionalistas solamente será castigo. Quemar y hacer polvo su caudal, romper los asientos, será remedio.
Criterio Recordando algunos antecedentes
Lo dicho, sólo cabe el enfrentamiento ideológico y la aplicación del código penal. Como lo último no suele aplicarse en Cataluña, al menos nos queda el derecho a la denuncia pública de sus maldades. Y luego presumen de demócratas estos nacionalistas excluyentes catalanes.
Quevedo, hombre de letras antes que nada, creía en el poder luciferino de las palabras y las ideas.
Nauscopio La destrucción espiritual de España como antecedente de la Cataluña nacionalista excluyente actual. Albert Boadella.
“untaré mis escritos con tocino
por que no me los muerdas, Gongorilla
perro de los ingenios de Castilla
docto en pullas cual mozo de rabino…”
[…] En lengua castellana, la Execración contra los judíos de Quevedo lleva mucho más lejos tal comercio endemoniado: el rumor podrido es utilizado para invitar al linchamiento y exterminio físico de los vecinos de otra nación, lengua o religión, Los vecinos contemplan el incendio de mi casa. […]
[…] Los vecinos contemplan el incendio de mi casa. […]