Pequeña joya de humor y poesía
diciembre 18, 2007 | 10 Comentarios
Imprescindibles para sobrevivir
Entre mil y un acosos laborales de distinta especie, he devorado con encantada devoción una pequeña joya libresca.
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El Epistolario selecto de Fuenterrabía (1928 – 1977) de Miguel Mihura (Ed. Renacimiento / Espuela de Plata), editado, prologado y anotado por José Antonio Llera es una pequeña obra maestra del género, por un montón de razones:
Rescata una correspondencia olvidada de un maestro jamás reconocido, a la altura de su verdadero genio, dialogando, entre muchos otros, con personajes como Edgar Neville, Jardiel, López Rubio, Tono, los grandes humoristas y algo más de la otra Generación del 27.
Permite rastrear las huellas de procesos culturales significativos: las relaciones de esos humoristas con la escuela del New Yorker, la fundación de La Cordoniz, la importancia del humorismo en la germinación de una nueva prosa poética, indisociable de Ramón Gómez de la Serna, claro está.
José Antonio Llera pone en pie ese impresionante caudal de materiales, entre los que encuentro una pequeña piedra preciosa. El mejor homenaje, resumen y presentación que se ha escrito nunca de Miguel Mihura, escrito por el mejor Francisco Umbral, en el tiempo ha difunto Hermano Lobo: “Ionesco: creador del teatro del absurdo que vive en Fuenterrabía con el pseudónimo de Miguel Mihura para que no lo molesten”.
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Justo el domingo pasado, parte de mi familia fue a ver una obra teatral suya, representada por el viejo grupo de teatro aficionado tarraconense “Grup Escènic Atenea”: Maribel y la extraña familia, en el viejo instituto público donde quien escribe estudió BUP y COU (ahora no se me ocurriría recomendárselo a nadie, tal es la degradación del nivel que imparten y de la convivencia).
Opiniones dispares.
El folleto que trajeron sólo está en catalán. Eso sí, se aseguraron poner debajo del título de la obra: (Espectacle en castellà), lo que llamó mi atención.
Ya ves como el olvido no tiene que ver con el mérito, sino con esa división de las dos españas, en las que no se reconocen cuando es tiempo, y cuando no lo es, se pierde la memoria.
Y con Mihura Tono, Jardiel, Neville, al que nombras. Toda esa generación que es realmente la generación perdida, y de la que, aunque parezca resultado del absurdo, mejor parados en la memoria, han salido los del exilio y peor los que aquí se quedaron. Con o sin franquismo a cuestas, que no es lo relevante, sino con el descrtédito de no haberse ido y por lo tanto sin la fama.
La aventura de Jardiel y Neville en Hollywood, da para una gran película producida por televisión. Jardiel, deslumbrante. Mihura, el más profundo, el más serio en su humor, en su ironía.
No se les va a recuperar, creo yo, porque no hay tiempo para recuperar tanto perdido y porque seguramente no vale la pena. Pero recuerdo la primera vez que en teatro, leyendo, me reí siendo muchacho, a gusto: en el arranque de “Cuatro corazones con freno y marcha atrás” un personaje aparece en escena y dice “Me llamo Elias Corujedo” y el otro le contesta “Hace usted muy bien”.
¿Para cuando un libro de JPQ sobre la “otra” generación del 27, de la Serna incluido?
Saludos
Primero ha de terminar el actual, “Una primavera atroz” [en PDF], que promete.
En HTML, en mi antigua web: Una primavera atroz - por Juan Pedro Quiñonero
A ver si Quiño nos cuenta al respecto, chafardero que es uno.
Luis, Antonio, Maty…
… Luis… resumes muy bien la cosa… tampoco yo veo como recuperarlos… sin embargo, leyendo esa correspondencia (donde se encuentran un montón de anécdotas muy divertidas; y una carta terrible de Jardiel acusando a Mihura de plagio) me decía que todo eso continúa esperando nuevos lectores… eran gente muy fina, que “inventaron” muchas cosas con una elegancia suprema: sin darle importancia… la cosa viene de lejos… Mihura tardó en estrenar casi veinte años su gran obra escrita antes de la guerra civil…
… Antonio… Hay un Montón de Grandes Especialistas en esa segunda generación del 27… incluso se hizo una expo en el Reina Sofía, cuando lo dirigía JM Bonet… me gustaría leer ese libro que yo no podría ni sabría escribir…
… jo, Maty… te las sabes todas… en verdad, Una primavera atroz la terminé hace tiempo, y la publicación es cosa de nada… Tardé muchos años en escribir ese libro, que es un “novelón” cuyo corpus central son los años de la corrupción, el Gal, los escándalos, los asesinatos, la compra venta de… y..
Q.-
Gracias, Maty, por el soplo.
JP, ya leí en su día sendos libros de Emilio González-Grano de Oro, titulados La otra generación del 27 y Ocho humoristas en busca de un humor respectivamente.
Lo de que lo escribieras es por tu sentido del humor. No sé quedaría bien. El homenaje a Mihura hace unos años quedó algo desangelado. No sé, leo su Biografía y me digo, ¿qué más quiere la gente? Se ve que el humor en literatura queda mal.
Lo de Jorge Manrique en tu novela, muy bueno. Lo que he leído, gracias a Maty, tiene garra y fuerza como una novela negra, o una de Chesterton… no sé si por ahí irán los tiros.
Saludos
El epistolario y el prólogo tienen mucho interés, sin duda, no en vano Llera es una de las personas que conocen mejor a todo este grupo de autores. Buena prueba de ello es su excelente estudio sobre La Codorniz.
Una de las cartas más impresionantes es aquella en la que Jardiel acusa a Mihura de plagiarlo. Pero a mí me parece que es una afirmación gratuita. No hay más que volver a leer los cuentos de Jardiel y los de Mihura, ahora asequibles en un par de ediciones (en Bruño, Cátedra y en la Austral, de Espasa Calpe), los anteriores a la guerra civil, para comprobar las diferencias. Pero, además, los de MIhura son mucho más originales e ingeniosos, y han soportado bastante mejor el paso del tiempo.
Hoy, Jardiel, Mihura, Neville y López Rubio están bien editados, y algunas de las obra de teatro de Jardiel y Mihura se venden mucho, quizá porque son lectura escolar, como ocurre con Eloísa está debajo de un almendro, Cuatro corazones con freno y marcha atrás, Los ladrones somos gente honrada, Tres sombreros de copa y Maribel y la extraña familia.
A quien habría que editar bien es a Tono, sobre todo sus cuentos y artículos, lo que espero poder hacer pronto en la editorial Menoscuarto, de Palencia.
Lo que más les ha perjudicado a sus obras de teatro han sido los montajes convencionales que han padecido, con alguna excepción, como el que hizo Sergi Belbel de Madre, el drama padre.
Y no me resisto a recomendarles dos de sus novelas (las de Jardiel son más conocidas): Don Clorato de Potasa, de Edgar Neville, y Roque Six, de López Rubio.
Un abrazo, Juan Pedro
Antonio,
Lo de Jorge Manrique comienza en el tono de la novela negra, en efecto, para ir evolucionando hacia algo mucho más negro, trágico, feroz… entre las Comedias Bárbaras y un condado de Yoknapatawpha donde la corrupción el GAL y ETA dejan huellas…
Q.-
Querido Fernando,
Vaya sorpresa… la carta de Jardiel me parece una triste locura, penosa, dolorosa. Me hubiera gustado leer la respuesta de Mihura. Si la hubo.
Más allá de la cosa política, el verdadero problema para ellos, en general, con los matices que fuese necesario, es la visión “castiza” y “mesetaria” de los montajes-edición-comentarios-etc … dejando al descubierto que en Madrid no habían entendido lo esencial. De ahí mi cita de la frase de Paco, de una finura excepcional que lo dice todo: es en ese marco internacional (Ionesco, el New Yorker, etc.) donde esas cosas cobran su sentido último.
Cuando tengas lista tu edición de Tono, di al editor que me la envíe: me encantará seguir aprendiendo.
Saludos, abrazos, etc.,
Q.-
[…] Advierto sorprendido y agradecido, que El País destaca en su primera página online, en su primera página papel, consagrándole mucho espacio, en su interior [El País, 17 ene. 07. Borja Hermoso, Miguel Mihura, cartas de amor y odio], un libro que comenté / comentamos con entusiasmo hace exactamente un mes, Epistolario selecto de Fuenterrabía, editado (Espuela de Plata) por el profesor José Antonio Llera: Imprescindibles para sobrevivir. Pequeña joya de humor y poesía. […]