Náufragos y constructores de ciudades


que estoy sola en la noche, pero escucho,
sin embargo, el resuello
de tu respiración, lo mismo
que la agonía de un náufrago…

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Desde hace muchos años, al borde de la asfixia, también yo, por momentos, ante mi obligado comercio con la prosa periodística y los pantanosos territorios de la política y la diplomacia francesa, encuentro socorro de urgencia leyendo poesía, de todo tipo. La límpida pureza de los buenos libros de poemas contribuye a devolverme la respiración, provisionalmente, al menos.

Los versos de Naufragios que preceden esta anotación pertenecen a Cuarto creciente (Renacimiento), la antología general de la obra de José A. Ramírez Lozano, prologada por Enrique Baltanás. Ese libro me ha descubierto una palabra muy honda, en la mejor tradición de lo que a mí me gusta: la palabra de los creyentes y apóstoles de la palabra.

Ramírez Lozano trabaja el verso y las formas clásicas, tocadas con la gracia y los requiebros del tiempo suyo, que es el nuestro. En la magna tradición de las escuelas sevillanas, el poeta extremeño también dialoga con los colegas, fantasmas, héroes y señores de otras épocas áureas [El poeta y don Miguel conversan] [Mañara según Milosz]. Incluso tiene la altivez propia de los más grandes: soñar la construcción de ciudades imaginarias que nos ayuden a vivir en nuestras desertizadas ciudades pobladas de almas muertas. Véase Pontinia. Un respeto.

PS. Enrique Miguel me recomienda desde hace meses Poesía digital.


3 Comentarios en: “Náufragos y constructores de ciudades”

  1. Miro el código de Poesía Digital y… verifico que no entienden internet ni les importa. No sé qué esperan a utilizar un CMS bitacoril, en fin, “es lo que hay”.

    Por ahora tienen pocos contenidos, así que es el momento de hacerlo, por el poco trabajo que supone.

  2. Gran poeta, Ramírez Lozano. Para alivio de afligidos espíritus…

  3. Para mi ha sido un muy feliz descubrimiento…

    Q.-

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