Metamorfosis de Cataluña
“YO es otro..” [JE est un autre], dice Rimbaud en su legendaria carta a Paul Demeny, fechada en Charleville, el 15 de mayo de 1971, “CANTO DE GUERRA PARISINO”, “Una prosa sobre el futuro de la poesía”.
En la inmensa estela de aquella sentencia, tan significativa en la historia de la evolución de nuestras culturas, Toni Sala pone en boca de uno de los personajes ¿reales? de su último libro:
[ .. ]
Je suis un catalan, però sóc basco. La meva mare és basca. Una mala llet que tenen els bascos! A la guerra estaven molt fotuts, allà. Aquí, pos hi havien més sortides. El marit era un bala i llavores, per separar-se, les dones se n’anaven a la ciutat. Totes les famílies, això de la guerra… Matrimonios, casados, hijos que son de un padre y no lo sabe el otro i es tornen a casar, perquè no hi ha papers i ningú pot dir res… Uns follons, les guerres. Yo soy charnego, però he nascut aquí, sóc català. [Autoestop, Edicions 62] [Transcribo la grafía utilizada por el autor].
Creo que se entiende todo, y J* me había anunciado de este modo:
¿La Cataluña de hoy? Al menos la que se ve en las carreteras: prostitución, contaminación, enormes obras públicas, descatalanización, aculturación, una inmigración galopante, un país sucio y feo con una gente “emprenyada” y sólo
preocupada por el dinero [ .. ]… no da precisamente la sensación de un país dominado por el nacionalismo sino una sociedad sin norte, sin puntos de referencia, dejado sólo al pasto de las vísceras, etc., etc. lo que me parece (repito) preocupante…
Mi lectura de Autoestop confirma y amplia esa primera presentación. Toni Sala viaja en autostop por casi toda Cataluña. Anota, transcribe, mira. Y deja al descubierto un país algo peor que invertebrado. Sospecho que tan amarga visión caerá francamente mal entre todas las familias políticas de todas las sensibilidades. Y la fauna trepadora de los distintos gremios librescos no se atreverá a aplaudir un libro que algo tiene de dinamita cultural contra todas las retóricas catalanas y anti catalanas establecidas. A mí me inspira un gran respeto. Esa obra parece abundar en la des vertebración que yo mismo había intentado subrayar, con un éxito francamente nulo: Sobre España, el concepto de nación y la destrucción de Cataluña.
Hay otras visiones de la coyuntura cultural catalana:
● Jordi Coca, “La cultura de masses fomenta la irresponsabilitat”.
● Toni Ibáñez, Setmana catosfèrica.
● Cataluña en este Infierno.

Moltes gràcies per l’enllaç, Quinyo!
Malgrat tots els malgrats, cal tenir una visió optimista, si més no aquest optimisme de la voluntat que ens empeny a seguir treballant per la nostra pobra i dissortada pàtria…
Toni,
Anda, anda…
Q.-
Chorizolanda…
e-NOTÍCIES “Els espanyols són xoriços pel fet de ser espanyols”
¡En qué aguas os andáis metiendo!
Quin personatge l´Oliver! Aquest pallo no és la primera vegada que desbarra. Tot això fa por…
El problema, el gran problema, es que fue director de TV3 alguien capaz de hacer tales declaraciones.
Lo dicho, dentro de unos años los nacionalistas excluyentes sentirán vergüenza de su pasado, porque no hay mal que cien años dure. Nacionalistas catalanes no excluyentes, bien poquitos quedan.
No, se está dando la vuelta a la tortilla, lo que permitirá cambiar la ley electoral o el reglamento, de modo tal que partidos que no se presenten en toda España dejen de ser la bisagra necesaria para poder formar gobierno en Madrid. Y después a cambiar la Constitución Española para cerrar de una vez el tema autonómico, recuperando el Estado competencias y transfiriendo otras, principalmente autonómicas, a los municipios (y éstos a su vez a los autonomías, como todo lo referido a los planes urbanísticos, fuente de corrupción masiva).
Y, cuando sea posible, encausar judicialmente a todos aquellos que han violentado las leyes españolas en Cataluña y en otros territorios, porque nadie puede estar por encima de la ley, ni los políticos. Con todas las garantías del Estado de Derecho, pero sin contemplaciones.
Pasito a pasito, con la ley en la mano.
Maty, Fernando…
Por mi parte, solo cuestiones de principio…
a). No tengo ni idea de quien es ese buen señor. Ni de lo que esa trifulca dice sobre el estado de la moral cívica catalana.
b). La generalización en torno a personajes problemáticos atiza trifulcas varias, de un interés cultural que cada cual apreciará a su gusto.
c). Me atengo a lo mío, en este caso. Toni Sala ha escrito libros. Escribe. Enseña. Su libro sobre el estado de la moral cívica catalana puede gustar o disgustar (a mi me ha gustado; pero, “doctores tiene la Iglesia..”), pero es un trabajo realizado a lo largo de un santo año, con datos, testimonios y material “de campo” elaborado con estilo propio.
d). A mi modo de ver, una obra de ese tipo NO tiene literalmente nada que ver con las chorradas que puede decir este o aquel personajillo de esta o aquella infame turba catalanoide…
Q.-
PS. “Infame turba..” los lectores de don Luis recordarán, claro.
En efecto, los libros de Toni Sala nunca decepcionan, dejemos a las “nocturnas aves”…
A veces, Q, me pregunto ¿que es una nación invertebrada? ¿Aquella que ha perdido una idea común de convivencia y futuro? ¿Derechos y deberes? ¿Cual es la invertebraciuón aplicada a Cataluña. ¿Y a España? No son preguntas provocadoras, pero un análisis de ste tipo, tomando como punto de partida el texto de Sala, me lleva a preguntarme ¿que sentido tendría dicho por unchicano en San Antonio, Tejas? ¿Cual es el desarrollo hacia la vertebración en las sociedades modernas?
Porque me pregunto, solamente me pregunto, que si la invertebración parece el hecho natural, el caldo de cultivo nacional, ¿no será ella el principal elemento vertebrador? ¿O por lo menos el caracterizador?
Para mi, el ejemplo de lo que un señor dice no es importante en esta cuestión, sea quien sea. Lo importante es ese ansia de vertebración en la que parece que existe un acuerdo que yo ampliaría a la España en general: una sociedad que no sabe bien hacia donde va, que no tiene un ideal de futuro aunque, grupo a grupo, puedan pensar que si lo tienen. Y en ese caso, ¿no estamos ante la imposibilidad de vertebrarse? Por pura esencia, naturaleza del entorno.
Luis, la verdadera gravedad no es lo dicho por una persona, sino que esa persona dirigiese la Televisió de Catalunya. El proceso que lleva a alguien con ese talante a ocupar un puesto de tal responsabilidad es un claro síntoma de la degradación de la partitocracia catalana, y de la sociedad en sí.
Como lo prometido es deuda, estimado JPQ, me alegra anunciar que pronto será primavera (atroz) en las librerías; hoy ha salido, por fin, Una primavera atroz en el servicio de novedades de Besai Llibres, con lo que ya mismo se puede encargar en cualquier librería catalana.
Continuaré informando. A ver des de la editorial Moll me responden, porque en la distribuidora no aparece todavía De la inexistència d’Espanya.
Saludos cordiales.
Luis, Maty, Llibreter…
… Luis… lo que dices es muy hondo: quizá ya sea demasiado tarde para intentar “vertebranos”. Don Antonio decía algo así como “Aquella España que se fue y no ha sido”. La cita NO es exacta. Pero…
… Maty… Maty, Maty…
… Llibreter… TE AGRADEZCO UN MONTÓN ESE AMISTOSO SEGUIMIENTO… Queda tan lejos Sevilla de Barcelona…
Q.-
No se si una cita puede sintetizar toda la hondura y el sentido de un libro redactado metro a metro por tierras catalanas con voces que presumo tan distintas. Si lo que dice el personaje es la realidad catalana, parece acordar con lo que otros consideran un hecho sustancial, a saber, que la peculiaridad -o la excepción- catalana dista mucho del imaginario esencialista del nacionalismo. He ahí el problema: Cataluña no es como el voluntarismo nacionalista quiere conformarla. ¿Pero no es lo mismo predicable de toda España en mayor o menor medida? Desde luego, en Andalucía, lo es -aunque haya algunos orates que tengan otros empeños- hasta en el ámbito geográfico, administrativo y humano de las provincias. En la de Huelva, donde caben las tres vascas y sobra territorio, se amalgaman gentes de origen, carácter, usos y costumbres diversos… desde la costa y la campiña hasta la sierra, pasando por la cuenca minera, gentes de la raya, de Castilla, de León, asturianos, gallegos… extremeños, sobre todo, y portugueses. Gentes que emigraron y vuelven con otras experiencias… y con nietos. La integración en las instituciones europeas ha traído a no pocos ingleses, que nunca acabaron de irse del todo, a franceses, alemanes, etc. Desde Polonia, Ucrania, Rumanía, Marruecos, el África negra y Ecuador se contribuye a la configuración humana de carácter diverso de una provincia que ya lo era. ¿Es esto invertebración? ¿no será el problema otro como apunta Luis Rivera?
GarCelan,
Bueno… NI la política, ni la economía aseguran la vertebración o no vertebración de un hombre / mujer, pueblo, comunidad, o Estado… Vertebración o no vertebración que solo se consuma, cuando se consuma, a través de la palabra y la cultura, asegurando, cuando pueden asegurar, la comunión en unos valores éticos, morales, religiosos, cívicos, culturales, en definitiva, que aseguran la identidad y cohesión moral del individuo, la comunidad, el pueblo, el Estado, etc.
Juan Ramón Jimenez llamó arquitectura espiritual a ese tejido de valores comunes. Y estimaba que España estaba bastante necesitada de llegar a reconstruir tal arquitectura. Don Antonio hablaba de la España que se fue sin llegar a haber sido.
Son esos valores compartidos los que afirman la identidad de un individuo, pueblo, comunidad, Estado, en los momentos supremos: cuando es necesario jugarse la vida o estar dispuestos al sacrificio trágico del derramamiento de sangre.
Sin esos valores compartidos, bien enraizados en la conciencia individual, cívica y colectiva, la política y la economía pueden martirizar gravemente a los individuos y los pueblos: ya que ninguna ley ni constitución permite unir lo que no está unido en los cimientos de la vida moral.
A partir de ahí… las “soluciones” políticas son siempre insuficientes y provisionales. Gracián ya pensaba que el envío de un cuerpo de ejército a Cataluña no resolvería gran cosa de fondo. Algún general del XIX pensaba, por el contrario, que para gobernar España es necesario bombardear Barcelona cada 50 años.
Mi cita del libro de Toni Sala quizá NO resuma el libro completamente, claro. NO lo he pretendido. Lo que si me dice el libro –a mi, al menos- es que la realidad catalana de hoy es muy otra a la que pretenden liderar estas o aquellas familias políticas. En Cataluña se habla de varias Cataluñas no siempre imaginarias. Fuera de Cataluña, con perdón, LOS POLÍTICOS SUELEN DAR DIARIA PRUEBA DE UNA IGNORANCIA INSONDABLE SOBRE TODAS LAS CATALUÑAS, DE AYER, HOY Y MAÑANA…
Perdón por este ladrillazo,
Q.-