Buck buscará a los asesinos de su amo
Anales de Caína
“Bien se lame el perro solitario”. En mi caso, todos mis perros, desde niño, se llamaron y se llaman Buck, en homenaje al Buck de La llamada de la selva. Cuando estoy cansado y triste, recaído en un sillón, rumiando mis heridas, Buck viene y me lame con cariño.
[ .. ]
En él y otros Buck pensaba cuando escribía la historia de otro Buck, fiel hasta la muerte a un amo pobre, vencido y desterrado, asesinado en nombre de las ideas victoriosas. Buck buscará a los asesinos, hasta el fin…
[ .. ] Los miserables autores de aquel crimen no podían saber que Buck tampoco pudo conocer a sus padres. Y la familia que lo compró y comenzó a criarlo sin amor también le pegaba y lo maltrataba por capricho, siendo un diminuto yorkshire, con unos meses de vida. Cuando Jorge Manrique lo descubrió, prófugo o abandonado, nunca llegaría a saberse, merodeando por un jardín público donde buscaba el calor del griterío infantil, Buck se arrastraba, cojeando, porque alguien le había quebrado una pata. Y fue Jesús Ferrer quién enseñó a su nuevo amo como entablillar la pata de un perro pequeño como él, cuya gratitud más alta era lamer con mucho cariño las manos de aquel hombre que ya no era joven, cuando se encontraban, muy a menudo, en un restaurante berebere, perdido al fondo de un húmedo callejón sin salida en el barrio de Belleville, curando con su lengua las llagas y heridas que no podían ver sus ojos. [ANDANTE SOSTENUTO. 6. Buck, in memoriam. Una primavera atroz].

¡ Larga vida a Francisco Ayala !
Pero siempre he creído en el valor de los poeta muertos (si se me permite la expresión) cuando ya no hay que rendirles interesada pleitesía en vida.
Corteses saludos.
Joaquín,
Larguísima vida, claro…
Q.-
Temo por su Buck y todos los Bucks, Mr. Q.
Marie,
También yo temo por él… de ahí que intente redimirlo a través de las palabras, la fábula, la ilusión, la historia / locura de otras primaveras por venir…
Q.-