Requiem por la librería

A la luz de la basura, publicidad y cosas muertas con las que medran los medios de incomunicación cultural de masas, me pregunto si la muerte de las librerías no es algo natural y previsible.

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Visions, Bd. St. Germain, 25 marzo 08. Foto JPQ.

La librería Visions, que tuvo días de gloria, anuncia su cierre definitivo. En su día, fue una estrella luminosa en el diminuto archipiélago de St.-Germain-des-Prés. Casi fue ayer cuando cerró Le Divan [Stendhal, desplazado por Dior y los alquileres]. Puf fue sustituida un antro de moda barata [París: avanza la marea negra de los incendios y las hamburgueserías]. Michèle Pochard resistió como pudo, hasta el fin [Cuando una librería cierra…].

En mi barrio, la hune y L’Ecume des Pages parecen gozar de una cierta salud mercantil, indisociable de la Moda. Las cosas muertas con las que comercian y venden estampitas desalmadas las gacetas del ramo, no solo en Caína, no invitan a un optimismo frenético. [Metamorfosis de las librerías].


Visions, 25 marzo 08. Foto JPQ.


34 Comentarios en: “Requiem por la librería”

  1. ¿y todavía queda en pie la Libraire Polonaise? Cruzo los dedos.

  2. Joaquín II,

    No, no… la Librairie Polonaise sigue funcionando, está bien iluminada, parece tener clientes… La Librairie Espagnole estaba a 40 metros de distancia, pero tuvo que marcharse…

    Q.-

  3. Hablando de librerías y sus productos, aquí una lista de libros favoritos. Tal vez podría elaborarse una entre los lectores de can Quiño.

    L’hora del lector 26/03/2008: La llista del dimecres

    Alain Fournier, El Gran Meaulnes (A la Glorieta)
    Albert Cohen, Bella del Señor (Redlalita)
    Albert Cohen, El libro de mi madre (Eduard)
    Amos Oz, Una història d'amor i foscor (Eduard)
    Anònim sumeri, Mite de Enki i Inanna (Inanna)
    Benito Pérez Galdós, Tormento (Mirinda)
    Boris Pasternak, Doctor Zhivago (Noesdestepie)
    Charlotte Brontë, Jane Eyre (Laura)
    D.H. Lawrence, The lover of lady Chatterly (Noesdestepie)
    El Arcipreste de Hita, El libro buen amor (Glicina)
    Elisabeht Smart, En Grand Central Station me senté y lloré (Estambularia)
    Elizabeth von Arnim, Amor (Cadaqués)
    Elizabeth von Arnim, Un abril encantado (Abril)
    Emily Brontë, Cumbres Borrascosas (Redlalita)
    Erich Segal, Love Story (Toniferron.com)
    Evelyn Waugh, Retorno a Brideshead (Eduard)
    Francesc Trabal , Temperatura (Almogàver)
    Gabriel García Márquez, Del amor y otros demonios (Mesidora)
    Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera (Amiga Nocturna)
    George Bernard Shaw, Pigmalion (Gorgona)
    Giorgio Bassani, El jardin de los Finzi Contini (Eduard)
    Helen Hanff, 84 Charing Cross Road (Toniferron.com)
    Jane Austen, Las novelas de… (Abendland)
    Johann Wolfgang von Goethe, Las desventuras del joven Werther (Abendland)
    John Fowles, El coleccionista (Flammerion)
    John Irving, Una mujer difícil (Eduard)
    José Luis Sampedro, La sonrisa etrusca (Gorgona, Glicina)
    Katherine Mansfield, Felicidad (Glicina)
    Kazuo Ishiguro, The Remains of the day (Noesdestepie)
    Lev Tolstoi, Anna Karenina (Abendland)
    Lord Chesterfield, Cartas al hijo (Eduard)
    Madame Sevigne, Cartas a mi hija (Eduard)
    Maria Antònia Oliver, Joana E (Noesdestepie)
    Martí de Riquer, antol., Los trovadores. Historia literaria y textos (Amiga de Dia)
    Martin Amis, Experiencia (Eduard)
    Miguel Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris (Divendres de Passió)
    Milan Kundera, La insuportable lleugeresa de l'ésser (Gorgona)
    Murasaki Shikibu, Genji Monogatari (Redlalita)
    Ovidi, Ars amandi / Ars amatoria (Sr. Boix)
    Pablo de Tarso, Primera epístola a los corintios cap. XIII (Abendland)
    Philip Roth, Patrimonio (Eduard)
    Rafael Azcona, El pisito. Novela de amor e inquilinato (Sr. Boix)
    Robert Louis Stevenson, El diablo en la botella (Abendland)
    Robertson Davies, El quinto en discordia (Eduard)
    Sándor Márai, El último encuentro (Gorgona)
    Sándor Márai, La herencia de Eszter (Gorgona)
    Stendhal, El rojo y el negro (Amiga de Dia)
    Stephen Vizinczey, En brazos de la mujer madura (Eduard)
    Thomas Mann, La mort a Venècia (Gorgona)
    Vladimir Nabokov, Lolita (Toniferron.com, Dolly)
    William Shakespeare , Romeo y Julieta (Abendland)

  4. Maty,

    Todo empieza con la Odisea y el Evangelio de Juan,

    Q.-

  5. Mi sugerencia es por la proximidad de Sant Jordi/Día del Libro (23 de abril).

    En los últimos diez años -en los que he reducido drásticamente la frecuencia lectora de libros no técnicos- dos han sido los libros que más me han enamorado.

    Herman Hesse: El lobo estepario

    Juan Pedro Quiñonero: De la inexistencia de España

    Los que más me han desencantado, por las expectativas, los de Faulkner, demasiado lúgubres para mí gusto (no me gusta sufrir leyendo ni en la vida).

    Bueno, también disfruté, cierto es, con Retrato del artista en el destierro, pero menos, de un tal Quiñonero.

  6. Confieso, querido JQP, que le vengo siendo infiel: ando con De la inexistència d’Espanya —ya leí La locura de Lázaro: voy haciendo los deberes—, pero la oferta tanto de novedades como de la más selecta de fondo, que son los libros que perduran, es tan buena que me resigno a ejercer de tastaolletes. Con esto quiero decir que motivos hay de sobras para visitar las librerías.

    El problema es el de siempre: el margen comercial de la ropa, la bisutería y baratijas varias es muchísimo mayor que el de los libros. Resulta mucho más rentable montar una tienda de ropa en el centro de las ciudades que una librería: muchísimas menos referencias, muchísimos menos proveedores y un mayor margen comercial permiten pagar traspasos fabulosos a los libreros, que a menudo sucumben a la tentación de abandonar el negocio a cambio de seguridad económica. El ejemplo de Tartessos, tan reciente, o el mobbing inmobiliario que padeció la Catalònia corroboran lo que afirmo.

    Saludos cordiales.

  7. Llibreter,

    Bueno… si recuerdas, el Maestro JM Castellet hablaba hace años de una ética y una estética de la “infidelidad”, que, en el fondo, no dejaba de ser una fidelidad más honda a cosas…

    Con respeto a las librerías… me horroriza un poco el crecimiento, que, sospecho, conduce a unas peligrosas metamorfosis. En definitiva, los lectores de poesía y novelas son los que hay. Que no son muchos. Y no digamos los lectores de teatro. Las tiradas millonarias, los anticipos millonarios y las estanterías repletas de ladrillos (en forma de libros, casi como si fueran libros, aunque no los sean, o sean algo nocivo para los libros genuinos) temo que conduzca a un Infierno mucho más tenebroso que este modestísimo Infierno virtual.

    La “talla crítica” de la buena librería supongo que es algo cambiante. En el caso parisino, me inclino por librerías como L’Ecume des Pages. ¡Mucho mejor que la hune! En el caso de Barna… la deriva de Catalonia me parece lamentable. Laie o La Central me parece que guardan un equilibrio envidiable. Las Casas del Libro me inspiran una inquietud creciente. En fin. Supongo que cada cual lucha con la vida como puede y sabe. Que la cosa está muy complicada,

    Q.-

    PS. Pero a estas alturas ¿¡todavía con ese usted..?! Impone una barba que no tiene el vostè catalán. Anda, anda..

  8. Las librerías “de verdad” lo tienen crudo en España, máxime cuando los precios son fijos. En las grandes ciudades aún tienen cierto recorrido, no así en las pequeñas.

    La solución, o una de ellas, pasa por ampliar el espectro del negocio, por ejemplo, con un bar/café exquisito. Mas las librerías ya establecidas no tienen espacio para ello, y alquilar/comprar un local nuevo es toda una aventura dado el poco rendimiento que genera el negocio.

    Otra solución sería internet, que está infrautilizado por TODOS (librerías, editoriales, escritores y lectores). Para la comercialización, el precio fijo de los libros es un impedimento grandísimo, puesto que hay que sumar los costes de envío.

    Por otro lado, siempre me han parecido muy caros los libros en España, así como la música enlatada. En el mundo cultural, el autor es el que menos ganancia tiene.

    En fin, allá se las compongan con su modelo de negocio anclado en estructuras del pasado y su inmovilismo, no es mi problema. Además, no me harían caso, tan ensimismados ellos.

  9. Acabo de publicar un porqué de las infidelidades.

    El precio fijo, Maty, es el que garantiza la bibliodiversidad. Con permiso, un par de apuntes: El preu de la ficció y Bibliosistemes.

    Las librerías, por otro lado, hace tiempo que venimos utilizando las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías, que nos facilitan muchísimo la gestión cotidiana y nos permiten dedicar tiempo a mejorar la información sobre la cosa libresca. El fututo pasa, precisamente, por la calidad de la información: selección y especialización determinarán la supervivencia. Y el precio fijo, por supuesto.

    Saludos cordiales.

    Saludos cordiales.

  10. Ya puestos, fijemos el precio del pan, de la leche, de la gasolina… A la larga, la intervención en los precios es perjudicial, así como la subvención sistemática.

    Quienes no utilizan la potencialidad de las nuevas tecnologías son las pequeñas editoriales españolas, así les va a ir en el futuro, por su incapacidad de adaptarse, creando nuevos canales de comercialización, compartiendo gastos entre varias…

    En fin, podría dar bastantes consejos, concretando, pero tanto da, no me harían caso. Si esos consejos viniesen en forma de proyecto con mi firma y el pago correspondiente me harían más caso, así como los medios tradicionales. En fin, no es mi negociado.

  11. El precio libre encarece el precio de los libros, como ha quedado demostrado en el libro de texto.

    Lamento que no hayas tenido tiempo de echar un vistazo a los dos apuntes que te señalaba.

    Saludos cordiales.

  12. Cierto, no he leído todavía los dos enlaces (dentro de unas horas, que estoy actualizando el lateral de Nauscopio, que es más prioritario).

    Según tu premisa, congelemos los precios de los demás productos de la cesta de la compra. La fijación de precios favorece al pequeño comerciante y al consumidor… inicialmente. Si la medida se mantiene en el tiempo, como las subvenciones, termina tergiversando el mercado.

    ¿Qué se ha conseguido? Que las pequeñas librerías sigan malviviendo, con un rendimiento cada vez menor que les impide afrontar la nueva realidad socioeconómica, quedándose estancados en un modelo de negocio anticuado.

    A la larga, el precio fijo es muy perjudicial para todos, tal como se demuestra en los países con la economía intervenida por el Estado.

    Se podría optar por una solución intemedia: fijar el descuento máximo permitido, para evitar que las grandes superficies se terminen de comer a las librerías que sólo venden productos librescos. Medida ya adoptada para los libros de texto, como bien explicas en “El preu de la ficció“.

    Otro gran mal, como cuentas, es la dictadura comercial impuesta por las grandes editoriales.

    Esto me recuerda otro problema estructural de la economía española, el escaso margen de beneficio de los agricultores. Siempre se quejan pero bien pocos hacen nada para solucionarlo. Se conforman con las subvenciones, y poco a poco el sector va deprimiéndose. Lo lógico sería que ellos mismos comercializasen directamente sus producto, creando redes de tiendas, en régimen cooperativo, con lo que se quedarían el margen de los intermediarios, pudiendo vender más barato, compitiendo directamente con los supermercados e hiper. Pero no, sólo saben quejarse y subsistir de las ayudas públicas, con lo que las nuevas generaciones abandonan dicho sector productivo, igual que está pasando en el sector librero.

    ¿Por qué no se asocian unas cuantas librerías y crean su propia editorial y comercializan directamente los libros? No, el espíritu emprendedor reina por su ausencia en estas Españas, donde todo el mundo quiere ser funcionario, país.

    Lo dicho, el sector libreril está ensimismado y sólo quiere que el poder les subvencione en vez de intentar quitarse el yugo de las grandes editoriales.

  13. Maty,

    Metiéndome donde no me llaman…

    La lógica librecambista NO funciona en absoluto con las cosas artísticas:

    Los mercados artísticos consagran naderías, hundiendo los fundamentos de la vida de quienes intentan defender viejas artesanías (de la acuarela a la pintura al óleo).

    El mercado libresco inunda las librerías más indefensas con productos (efectivamente productos) que echan físicamente fuera del mercado a cosas artísticas (libros de poemas, novelas, textos teatrales) que NO son productos, si no obras creadas. Esa mecánica militaroide de ocupación de los mercados y estanterías se consuma en detrimento de las cosas de la creación, que NO son productos ni objetos producidos en serie, si no frutos solitarios y víctimas, para colmo, con frecuencia, de las mafias filantrópicas que mejor trafican con los productos averiados que mejor se venden en serie, beneficiándose de las tácticas del marketing que tanto deben a los maestros en el arte de la guerra sin cuartel. Arte este último que poco tiene que ver con el arte de pintar cuadros o escribir poemas, que son artes mucho más solitarias y amenazadas por la marea negra de las basuras industriales,

    Q.-

  14. Para un ser humano, lo primoridial es la alimentación. Una vez que se tiene el estómago lleno y tiempo libre se puede comenzar a pensar, filosofar… Entonces ¿por qué no fijar el precio de los alimentos básicos? ¿Acaso la cultura es más importante?

    Estoy harto de que con mis impuestos se subvencionen actividades poco productivas, o que se utilicen las leyes para amparar a los más perezosos e improductivos. La Constitución Española dice que todos somos iguales ante la ley, pero todos comprobamos que se incumple sistemáticamente.

    A mí, por mucha publicidad, nadie me obliga a comprar productos librescos y música comercial (de hecho sólo escucho Radio 3 y Clásica, cuando pongo la radio -cada vez menos, aburrido de tanto ruido de todo tipo).

    Yo propongo soluciones y señalo que el sistema actual de fijación de precios es pan para hoy y hambre para mañana. La solución propuesta es intermedia, y sería asumible (los experimentos con gaseosa).

    Vamos, el último sitio donde invertiría directamente en España es en Cultura y en medios de (in)comunicación, pues existen otros sectores mucho más interesantes (y ahora fuera de España: Alemania -hoy nueva noticia positiva sobre su economía, igual que ayer varias, a diferencia de aquí).

    De estar en ese sector, procuraría quedarme con el elevado margen de los intermediarios (un mal generalizado en la economía española, contra el cual Solbes no ha hecho nada en cuatro años).

    ¿Por qué no se asocian varias librerías y/o pequeñas editoriales para crear nuevos circuitos de comercialización? Circuitos diferentes a los tradicionales, apostando por la especialización, la calidad y la Cultura. Apoyándose en internet para conseguir visualización, puesto que los grandes medios de (in)comunicación tradicionales sólo dan visibilidad a la de sus propios grupos editoriales (sobresaliendo PRISA en ese malhacer).

    Podrían crear cooperativas, sociedades en común para la logística por ejemplo. Y en internet, utilizando software libre los costes se reducen drásticamente, y más si se comparten las plataformas de e-commerce.

    ¿Por qué no se ponen a ello? Porque están ensimismados, paralizados, acobardados, incapaces de comprender la realidad presente y todavía menos de otear la futura. Están acogotados debido a su analfabetismo funcional en todo lo referente a la tecnología, en vez de ponerse las pilas.

    En fin, allá se las compongan, pues no soy librero, editor ni escritor. Si fuese escritor, lo primero que haría sería tener una buena visibilidad en internet. Y hasta pensaría en la autoedición y en la comercialización por mi cuenta, complementando la tradicional, teniendo siempre en mente la optimización de los costes.

    Otro tanto sucede con tanto periodista español joven, incapaces la mayoría de intentar crear nuevos digitales independientes. Sólo saben quejarse de lo penosa que es su situación/explotación laboral.

  15. Como he trabajado en Mercabarna y ahora soy librero nunca se me ocurriría mezclar cosas que nadan tienen que ver. El margen comercial que se maneja en la fruta es astronómico comparado con el margen comercial del libro. Los problemas de uno y otro sector son distintos, así que nada ganamos confundiendo las cosas. Tu argumentación parece muy lucida, Maty, pero parte de una identificación engañosa que nada resuelve.

    Sobre las librerías, ya quedó claro más arriba que no es tu negocio, por lo que nada sabes de las iniciativas de cooperación entre librerías y de los esfuerzos de Cegal y de Gremi de Llibreters para salvar la brecha tecnológica. Tampoco debes conocer las iniciativas para aprovechar las nuevas tecnologías a la hora de promover la especialización de librerías generalistas. No niego que haya libreros acomodaticios, pero eso no sirve de ningún modo para ignorar a los que sí nos esforzamos por estar al día y ofrecer un buen servicio, que de eso se trata.

    Sin el precio fijo, nada de eso sería posible: el precio libre encarece el libro, tal como se ha demostrado en el Reino Unido. El libro técnico universitario, por ejemplo, es carísimo en comparación con los equivalentes en España, Alemania o Francia, donde sí existe el precio fijo. Para que se pueda aplicar un 30% de descuento en los grandes supermercados del ocio, el libro debe necesariamente encarecerse, porque los editores y distribuidores no van a perder dinero. La Universidades de EE.UU. y Reino Unido —las famosas University Presses— deben asumio la publicación de libros que aquí, en Francia, Alemania o Italia publican editoriales independientes. La comparación entre la calidad y la cantidad de librerías de Londres y París debería bastar para percibir las consecuencias nefastas del precio libre.

    El precio fijo no es una subvención, ojo, no confundamos.

    Saludos cordiales.

  16. Son sectores distintos pero similar problemática. Los agricultores reciben muchas subvenciones directas e indirectas, estando el mercado protegido a costa del contribuyente. También tienen los precios mínimos de garantía y demás. Con todo, cada vez hay menos agricultores en España, como sucede con los libreros.

    El precio fijo no es una subvención, cierto, es una prebenda, un abuso de los diferentes gobiernos españoles, al intervenir un sector económico y no otros más cruciales para el día a día del ciudadano. Tiene su lógica, si la tiene, como solución temporal, pero nunca como una medida estructural, ahí radica el grave error.

    La última vez que me pasé por una librería “de verdad”, fue hace un mes, yendo dos veces, para comprar sucesivamente Una primavera atroz de Juan Pedro Quiñonero y Análisis técnico de Francisco Llinares, en una de las dos librerías principales sitas en Rambla Nova de Barcelona.

    Para localizar los dos, tuvo que utilizar una pantalla táctil. En el primer caso, accedimos primero a esta bitácora gracias a la visibilidad conseguida. Y ya está la tecnología que ví.

    A la tecnología que me refiero es a la referente a internet y la comercialización de los libros. Ahí queda muchísimo por hacer en España, sobre todo por las pequeñas editoriales.

    Has de reconocerme que tú no eres un librero al uso, con bitácora propia hace tiempo.

    En fin, por mí podemos dar por terminada la discusión, tampoco tengo gran interés en ella. Más aún, la mayoría de los libros que leo y he leído toda mi vida proceden de las bibliotecas, de la que sigo siendo un asiduo, para mí y otros familiares.

    PD: en esa misma librería, allá a comienzos de los noventa acudí a comprar Tirant lo Blanc. Quien me atendió no tenía ni idea sobre libros de caballería, ni idea. Al final lo compré en El Corte Inglés de la Diagonal.

  17. Rambla Nova de Tarragona quería decir.

  18. Totalmente de acuerdo en que la gran batalla es la de la información: profesionalidad y herramientas tecnológicas han de ir de la mano.

    Saludos cordiales.

  19. Sin ánimo publicitario, me gustaría que conociéseis la página web de una librería sevillana de barrio (¡del barrio de Triana, ahí es nada!), que me parece modélica: Librería Novalis. Un enfoque sabio e innovador es capaz de resistir la competencia de la gran superficie.

  20. Joaquín, la web de dicha librería es… antediluviana, apenas usable… desastrosa. Me recuerda a mis primeras páginas HTML editadas manualmente.

    Se ha de pensar siempre en el lector y en los buscadores más que en el aspecto visual. Ese mismo error lo cometen muchas webs de marcas comerciales, que luego los buscadores desprecian.

    Esta bitácora es muy austera en el diseño -demasiado para mi gusto- pero muy usable y procura facilitar la labor de indexado a los buscadores.

  21. Barrapunto Neil Gaiman: Publicar un libro gratis multiplica las ventas

    «Neil Gaiman publicó uno de sus libros, American Gods, gratis en la web. En una entrada de hace unos días comenta que las ventas del libro en las tiendas “subieron un 300% tras haberlo hecho, en lugar de caer por los suelos”. Interesante, cuanto menos.»

    El libro American Gods, que no tiene licencia libre, puede ser leido online de forma gratuita hasta el 31 de marzo de 2008.

  22. Maty,

    Hay millones de poetas que se editan sus libros y… ni por esas… ni los libreros se los toman… En Carpetovetonia, el mercado de la poesía oscila entre los 250 y los 2000 ejemplares. Afortunadamente, los poetas son gentes con una moral de alcoyanos puros…

    Q.-

    PS. El “libro” parece que dice algo, pero, en verdad, nombra cosas Muy Distintas, Incluso Antagónicas.

  23. Los lectores de poesía en España no debemos superar los 10.000, así que de ella no se puede vivir, salvo que la versionen en canciones de éxito tal vez.

    El resto de libros minoritarios deben buscar lograr visibilidad por su cuenta. Una de ellas, poniendo a disposición pública uno/varios capítulos o todo durante un tiempo. No sé cuál es la mejor solución, sólo sé que no se está haciendo nada, desaprovechando totalmente las facilidades que ofrece internet, que es lo que denuncio.

    Lo dicho, si yo fuera un escritor con varios libros publicados, tendría un sitio en la red espectacular, fijo. Espectacular por su utilidad para el visitante, con lo que crearía una buena comunidad, fidelizando. Si el tiempo que dedico ayudando a tantos otros en sus casas virtuales lo dedicase a ello… Vamos, hasta contrataría un servidor dedicado para ello, exprimiéndolo al máximo.

  24. Maty, si fueras escritor… ¿Cómo puedes saber con tanta seguridad lo que harías si fueras escritor? Lo natural en un escritor es escribir, y lo demás sobra.
    La gran mayoría de los escritores no tienen tiempo, ni ganas, ni esa fe en las nuevas tecnologías que tú demuestras, como para ponerse así de repente a pregonar en internet sus creaciones como mercancías. La escritura literaria y otras artes requieren ante todo soledad. No son “actividades” que se vean favorecidas por lo comunitario. Ni siquiera son actividades, sino actos.
    (No sé muy bien qué he querido decir con esta última frase…)
    Lo que recomiendo encarecidamente, no sólo a los escritores sino también a los libreros, es que se aseguren otra fuente de ingresos, para así poder escribir como y de lo que les venga en gana los primeros, y para poder vender lo que les salga de las narices los segundos.
    Y a ver si no hablo yo tanto y me pongo manos a la obra…
    Saludos.

  25. Porque, Ramón, soy muy autoexigente y perfeccionista, apostando siempre por la excelencia, es mi carácter.

    Conste que la programación web la he aprendido por mi cuenta estos años, y no me dedico a ello. Simplemente constaté que necesitaba aprender al respecto y lo hice, tampoco es tan difícil. En su día, en la universidad, tuve que aprender a programar en Pascal después de bien pocas horas, y así muchas otras cosas. Me temo que ahora el nivel de exigencia es muchísimo menor y la capacidad de esforzarse otro tanto.

    Vivir de los libros es muy complicado en España, imposible si es Literatura, por lo que muchos escritores son periodistas y profesores.

    Hasta ahora, los amantes de las buenas letras lo han tenido complicado para conocerse y compartir información, ahora disponen de internet. Siempre será un mundillo minoritario, cierto, pero si se interrelaciona seguro que TODOS ganarían.

    Si además, en vez de hacer cada uno la guerra por su cuenta, colaborasen de algún modo, sería menos complicado dar el salto.

    El otro día miré las estadísticas de UTI para banear un dominio ruso muy chismoso -de esos que indagan las debilidades de los CMS, al menos me lo pareció- y constaté que la gran mayoría de los visitantes seguían utilizando el nefasto nefasto nefasto Internet Explorer, con eso está todo dicho sobre el grado de analfabetismo tecnológico y pasotismo.

    ¿Cuántos de quienes nos leen utilizan un lector de sumarios RSS? Herramienta imprescindible hoy en día. Y así otro tanto. Ni saben sacar partido a los buscadores, ni… La información está en la red, sólo hay que esforzarse un poquito en encontrarla y después asimilarla, pero no, se está desaprovechando el potencial, como sucede ahora con las bibliotecas, donde constato -en la pública de Tarragona- que la mayoría se dedidan al multimedia y no a los libros.

    Como mercado minoritario que es el mundo de la Cultura, internet es básico, al permitir una economía basada en la conocida larga cola.

    La Larga Cola según Chris Anderson

    Internet y el entorno digital han cambiado las leyes de distribución y las reglas del mercado. La reducción en el coste de almacenamiento y distribución que permiten las nuevas tecnologías, hace que no sea ya necesario focalizar el negocio en unos pocos productos de éxito, en los superventas. Hay que darse cuenta de que ahora existen dos mercados: uno centrado en el alto rendimiento de pocos productos y otro, nuevo y todavía no familiar, basado en la suma o acumulación de todas las pequeñas ventas de muchos productos, que puede igualar o superar al primero. Son el antiguo mercado de masas y el nuevo nicho de mercados, representados por la cabeza y la cola de la conocida gráfica de distribución estadística.

  26. Entonces, si entiendo bien el concepto de Larga cola, y lo aplicamos a un escritor, lo que debe hacer para ser moderno y estar al día es producir y poner en venta más cantidad de obras, a ser posible de géneros diferentes, en lugar de mantenerse al ritmo que dictaba el anticuado concepto de escritura creativa del siglo XX (con una obra cada cuatro o cinco años, e incluso periodos de, digamos, silencio productivo).
    Vamos, que mañana mismo me pongo a diversificar: un producto dramático con componentes de show musical por aquí, una obrilla poética de corte bucólico por allá, una novela histórica de tamaño medio con toques esotéricos, otro librito de microrrelatos y aforismos, uno más de aventuras para jóvenes con DVD incorporado, un par de letras para cantautores, un libro de mi último viaje por el Bierzo, otro, bajo seudónimo para mantener cierta imagen, de arrebatos pornográficos, un manual de recetas de mi abuela, y así hasta conseguir estar presente en todos los mercados culturales en los que los lectores potenciales se tropezarán, lo quieran o no, con uno de mis engendros. Si además me hago de un buen equipo de Key account managers, y monto un departamento de informática (te nombro jefe ya mismo) se supone que saldré hecho una estrella del firmamento literario.
    Te aseguro Maty, que ni tengo tiempo para pensar en esto, ni cambio un buen vino reposado por otro exactamente igual al paladar, pero con tapón de plástico.

  27. Realmente es que el Capitán Alatriste es sobre todo famoso porque ha dado de comer a muchos libreros modestos. Y me parece muy normal que las asociaciones de libreros premien a los escritos de éxito en ventas, que son los sostenedores del negocio. Los pequeños libros, los libros sin lectores (the long tail, como recuerda Maty) ya no tiene salida en las librerías, porque el principal factor de coste es el alquiler del local. Eso explica que, no sólo en Sevilla, no sólo en París, no sólo en Londres… sino en el mundo entero, las librerías tradicionales se hayan centrifugado de los centros comerciales (donde va la gente a pasear y comprar), sustituídas en su caso por inmesos megastores donde principalmente se venden, claro, best sellers (como su propio nombre indica).

  28. No, Ramón, te equivocas. El éxito de Amazon se debe, entre otras cosas, a su apuesta por la larga cola.

    Un escritor de Literatura tiene un mercado reducido, por lo que además se le resta visibilidad en las librerías habitualmente, lo que agrava el problema.

    Si sus libros tuviesen mayor visibilidad, mayores serían sus ventas respecto al sistema tradicional.

    Si esos escritores y pequeñas editoriales apostasen por la red, tendrían más visibilidad y negocio. Al asociarse varios, compartiendo gastos -que son mucho menores que una tienda física- TODOS se beneficiarían.

    Empeñarse en utilizar sólo el sistema tradicional de comercialización lleva a la ruina a TODOS.

    ¿Cómo voy a comprar un libro escrito por Ramón Manchón si ni siquiera sé que existe ni quien es el escritor ni su trayectoria? Los grandes medios de (in)comunicación tradicionales te deben ignorar, supongo. Además la edad media de sus consumidores no deja de aumentar, en los escritos. La televisión y la radio están por otras cosas y los otros cada vez más y, en todo caso, dando visibilidad sólo a sus empresas editoriales y poco más.

    Esa visibilidad es más fácil conseguirla si se crea una red de interrelación entre escritores, pequeñas editoriales y lectores más o menos fieles. Pero no, el carácter hispano es en extremo individualista.

    Estoy convencido que ahora mucha más gente conoce quién es Juan Pedro Quiñonero y su obra que hace unos años, antes de su presencia en la red, por mucho que estuviese presente en ABC y en varias emisoras de radio. Su nombre me sonaba, mas nunca le leía en ABC -medio al que ahora sí que echo un vistazo a la portada gracias a internet.

    Quiño va generando contenidos de interés, minoritario, pero cuyo cúmulo va provocando la atención de los buscadores, a través de los cuales llegan nuevos lectores a esta casa, quedánse algunos cuantos. Es un gota a gota, pero poco a poco va llenando el cubo. Todavía es insuficiente pero no siempre será así si mantiene el listón de calidad.

    **********************************************************************************

    Esta mañana he ido a la Biblioteca Pública de Tarragona. Han abierto a las 10:05, con lo que éramos unas 30 personas en la puerta. De ellas, sólo 4 hemos ido a devolver libros, el resto, básicamente abueletes, a la sala de prensa. Después he ido en busca de 4 libros más (que renuevo telefónicamente, por lo que los tengo durante 30 días). En la estantería sólo estaba disponible Retrato del artista en el destierro (fui su primer lector, comprado por petición mía a la responsable, Anabel). El libro estaba ahora forrado y comenzaba a notarse que había tenido bastante trasiego. Me gustaría conocer cuántas personas lo han pedido prestado -preguntaré. Creo que algo habrá tenido que ver su mayor visibilidad gracias a esta bitácora, digo.

  29. Maty, te refieres a un modelo de negocio de este tipo:

    El Tamiz - Relatividad Especial sin fórmulas - El libro

    Puedes elegir entre una versión tradicional, que cuesta 15€ (más gastos de envío) y una versión electrónica que cuesta 5€ — aunque si compras el libro físico y nos escribes un e-mail con el número de pedido de Lulu, te mandamos el PDF como regalo.

  30. Es una posibilidad más a explorar. Lo importante es lograr VISIBILIDAD, y qué mejor que a través de internet (bitácoras y buscadores).

    El problema son los gastos de envío, pues los precios son fijos en España. Es mejor pasarse por una librería y encargarlo, con lo que te ahorras los 6 euros!

    Por cierto, 15 euros por 100 páginas es un precio abusivo.

    *****************************************************************

    Cambiando de tercio, tú que vives en NY un tiempo ¿corroboras lo dicho en este artículo?

    The Independent USA 2008: The Great Depression

  31. ¿corroboras lo dicho en este artículo?

    Pfffffffff… a ver, mi exposición al problema es ligera. Sí es cierto que aquí se habla de los problemas de la economía (con miedo a mencionar la palabra que empieza por “r”), día sí, día también. Es cierto que hay muchísimos problemas con gente que no puede pagar su hipoteca. Es cierto que hay entidades financieras con problemas económicos. Es cierto que el precio de la gasolina está por los aires y eso, en una sociedad basada en el transporte mediante automóvil, con un urbanismo que te obliga a conducir para ir a comprar pan, es un grave problema. Es cierto que la comida está subiendo. Es cierto que los camioneros están al borde de la huelga por los precios del diesel (aquí no hay subvenciones y está como 50 céntimos más caro por galón -aprox. 4 l- que la gasolina) y que eso podría suponer un pequeño cataclismo…

    PERO yo sólo conozco a una persona que haya tenido que tirar de beneficencia (aunque no estoy seguro de que sea de cupones de comida específicamente), y fue antes ya de este merder. Esta es una sociedad muy consumista y muy dinámica económicamente. Va a necesitar unos reajustes, pero hay un factor que va a echar una mano, al menos en cierto modo: el precio del dólar
    está haciendo que aumenten el turismo y las exportaciones. El otro día oía el caso de las tiendas de ropa de marca carísima de Beverly Hills, que no han notado bajón porque lo que no compran los estadounidenses lo compran los turistas. Hoy oía que hay compañías petrolíferas que acaban de publicar grandes beneficios…

    En resumen, la cosa está complicada, pero la gente que lo sufre más es también la gente que tira de deuda y crédito (algún día os podría contar las burradas con las tarjetas de crédito que hace el personal aquí), y que no sabe reducir el ritmo de vida o no tiene costumbre de ahorrar. ¿Llegar al punto de que haya una gran parte del país dependiente de los cupones de comida, como sugiere el artículo del Independent? Sinceramente, creo que hay formas un poco menos sensacionalistas y con más datos de hacer artículos. Para muestra, un botón. Fíjate que dicen:

    The increase – from 26.5 million in 2007 – is due partly to recent efforts to increase public awareness of the programme and also a switch from paper coupons to electronic debit cards.

    pero el titular es “The Great Depression”.

    PD:

    Por cierto, 15 euros por 100 páginas es un precio abusivo.

    Pues sí…

  32. Jordi, me encantaría que escribieses sobre el abuso del crédito por parte de los estadounidenses. En cuanto al artículo de The Independent, me lo temía, siendo un ejemplo más de lo mal que informan los medios de (in)comunicación tradicionales europeos sobre la realidad estadounidense (me temo que también pase a la inversa).

    En tu bitácora, en casa Quiño o en Nauscopio, tanto da, pero escríbelo y avisa. En España se está produciendo un fenómeno similar, pero aún faltan años para llegar al nivel de estupidez consumista estadounidense y/o británica.

  33. Joé, Maty… no me tomes por gurú de la economía. Yo sólo te digo lo que veo y no sé cuan sesgada mi visión puede ser. Lecciones a casa de Marc Vidal. Ni se me ocurre pontificar sobre el origen de la crisis ni el alcance ni las consecuencias.

    Yo sólo sé que, por suerte, de momento, la gente a mi alrededor no se ha visto muy damnificada, más allá de un aumento de productos como la comida o la gasolina que duelen en cualquier bolsillo. Por ejemplo, a mí ya me sale más rentable ir a NYC en tren desde donde vivo (a 100 km) que conducir todo el camino o conducir la mitad y coger el tren el resto del trayecto, cosa que, aunque os sorprenda, era no hace mucho casi impensable en este país. Pero los sueldos a mi alrededor son razonables y no vivimos de un negocio propio iniciado con un gran desfase crediticio (aquí hay mucha más cultura de endeudamiento y, no os creáis, eso es bueno para la creación de empresas) y un riesgo elevado si el beneficio depende del coste de productos como los que digo o del aumento del tipo de interés (es decir, fácil de pillarse los dedos si uno no anda con cuidado).

    Tampoco estoy metido en una hipoteca, aunque mi prometida sí lo está y tampoco está sufriéndolo en exceso, por lo que podría ser. ¿Su secreto? El tipo de interés fijo, claro. En este mundo no hay secretos y lo que funciona en España, funciona casi igual en EE.UU.

    ¿Del abuso crediticio del personal por estos lares? Uffff… me da pavor pensar en escribir al respecto porque no podría hacerlo sin pedirme unos mínimos de calidad y rigurosidad que no creo que esté capacitado a alcanzar dados mis conocimientos de economía. Y seguramente acudiré a las mismas fuentes que tú, puesto que mi secreto también es internet. Pero, ya que me lo pides de forma tan sincera, miraré a ver qué encuentro por ahí. Te mantengo informado si consigo algo con cara y ojos, aunque no prometo nada ;-)

  34. Maty, no sé si verás esto aquí. Va al hilo del artículo del Independent. Curiosidad curiosa:

    Gateway Pundit - Independent’s “Great Depression” Picture is 3 Years Old

    Como dirías tú, periodismo profesional.

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