Lorca (s), en París
Federico García Lorca “barre” hoy como ayer en los grandes teatros parisinos. Triunfo de La casa de Bernarda Alba en la Ópera, éxito del Poeta en Nueva York en Chaillot. Expectación, ante una nueva Yerma en el Vieux-Colombier, el histórico teatro donde Valery Larbaud afirmaba que Ramón Gómez de la Serna era el equivalente español de Joyce y Marcel Proust.
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Coraly Zahonero / Yerma y Laurent Natrella / Juan, en la Yerma de Lorca / Pradal. Foto by Mirco Cosimo Magliocca.
La coreografía de Mats Ek en torno a La casa de Bernarda Alba, con música de Johann Sebastian Bach y composiciones del repertorio popular español, ha sido saludada como un memorable rescate en la Ópera Garnier.
La versión de Blanca Li del Poeta en Nueva York, en el Teatro de Chaillot, ha sido acogida con mucho respeto.
La Yerma de Vicente Pradal, dentro de unos días, en el Teatro del Vieux-Colombier, escena asociada a la Comédie-Française, se anuncia como un acontecimiento.
Hijo del pintor Carlos Pradal, nieto del diputado republicano Gabriel Pradal, biznieto de Antonio Rodríguez Espinosa, maestro de escuela de Federico García Lorca, en Fuentevaqueros, Vicente Pradal, nacido en Toulouse, lleva muchos años trabajando el flamenco y la gran poesía española, de San Juan de la Cruz al mismo Lorca, de quien acaba de lanzar un nuevo disco: su versión musical de El Diván de Tamarit.
Vicente Pradal ya había montado versiones muy personales del Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y el Romancero Gitano. Y su íntima experiencia musical con Pepe Habichuela, Enrique Morente, Rafael Romero, Carmen Linares, Juan Varea, sin olvidar sus trabajos en el terreno de la música clásica (Bizet, Massenet o Manuel de Falla) le permite abordar Yerma desde una óptica única: la del español desterrado, o francés de raíces españolas, formado en las tradiciones españolas, pero contemplando la obra de Lorca desde una óptica universal.
DANZA MÁGICA
Esa fue, sin duda, la experiencia que pudo seducir a Muriel Mayette, administradora general de la Comédie-Française, a la hora de encomendar a Vicente Pradal el montaje de Yerma, que tendrá por intérpretes a Coraly Zahonero (Yerma), Céline Samie (María), Laurent Natrella (Juan). Pradal se ha permitido un “guiño” íntimo: su hijo Rafael, pianista, oficiará de Federico García Lorca, “contemplando” e “ilustrando” musicalmente su propia obra, por momentos, al piano.
Muy alejado, quizá, de la legendaria Yerma de Víctor García, donde lo esencial era la dramaturgia, Pradal ha imaginado una suerte de espectáculo total, donde el texto, la poesía, la música (de distinta procedencia), la escenografía, el cante, se confunden en un espectáculo poético, con fragmentos en verso, fragmentos cantados, sin olvidar la influencia pictórica que viene de Goya, a través de su padre, Carlos Pradal.
“Yerma es Federico García Lorca”, afirma Vicente Pradal, para insistir en la tragedia más honda de la pieza: el poeta perseguido por las furias de la historia, la sexualidad, caído de hinojos en el infierno de las tragedias más espantosas, crueles, insondables “dramas interiores”. Pradal rescata otra faceta esencial de ese drama, cuyas raíces últimas se pierden en la dramaturgia greco mediterránea: “Me parece muy importante insistir en la danza ritual, pagada, deseada por el mismo Lorca, una suerte de “exorcismo” para intentar romper con la tragedia del destino. Danza mágica y ritual, a un tiempo”.
TRAGEDIA MEDITERRÁNEA
Pradal ya había trabajado con Lorca desde muy diversas facetas. Pero es la primera vez que el músico e intérprete acomete la tarea del director de escena: “Es algo mágico. Es mi primer montaje de esta envergadura. He buscado la cohesión a través de una síntesis de todas las artes, el canto, la música, la danza, la tragedia, la luz, los decorados, el vestuario, para intentar contar una sola historia. Que es la historia de una tragedia ancestral y muy moderna. He deseado que los músicos y los actores participen en la misma aventura común. Y, bueno, trabajar con la Comédie-Française es algo mágico”.
Incluso los vestuarios se inscriben en la misma búsqueda de una “hermandad mediterránea”: “He buscado una suerte de referencia permanente a las culturas del sur. Algunos vestuarios se han inspirado en viejas fotografías de gitanos andaluces, tomadas durante los años veinte y treinta del siglo pasado. ¡Qué modernos eran! Son modelos de elegancia que hoy me recuerdan a los grandes creadores japoneses de nuestro tiempo. He huido de todo aquellos que podía ser “folklórico”, para buscar las raíces más hondas, que vienen de la gran tragedia griega, mediterránea”.

Estimado JP:
España en París ¿Qué le interesa a París? ¿El cainismo? Es algo que siempre me llamó la atención. Exportamos tragedia reciente como los griegos Edipo en aceite. Dicho sea en términos de defensa.
No creo que Sagi sea muy de tu agrado. El pasado año ví en Châtelet un estupendo montaje suyo -mucho menor en cuanto a contenido, por supuesto- pero bien hecho. Estos días repite con La Generala. No está mal que la zarzuela se pasee por la orilla derecha. Si uno puede ver La Viuda Alegre en La Bastilla o en La Ópera Cómica…
Más: gracias por el texto de la conferencia. Los puntos de vista personales siempre ayudan a comprender y tu proposición caída en saco roto hubiera sido un acierto de la Academia. En todo de acuerdo, excepto en la novela de Pla, a la que he intentado hincar el diente en más de una ocasión sin conseguir leerla. En cuanto a la literatura descriptiva me asaltó, por lo reciente, una comparación con Gracq. Pla le gana por goleada. Es igual que hable del Ampurdán, del Madrid republicano o de Roma. Pla tiñe todo con una doble pátina interior/exterior utilizando apenas las palabras justas.
O sea: un gusto leerte.
Saludos.
Miguel,
Hummmm… ¿por donde empezar los agradecimientos..?
Sobre el interés parisino por lo carpetovetónico… vaya usted a saber: reposa en muchos malentendidos.
Sobre zarzuelas… de mi madre heredé el cariño hacia el género…
Sobre Pla / Gracq… palabras muy mayores. También yo me quedo con el primero…
Avanti..!
Q.-