Esperpento Zapatero
julio 5, 2008 | 5 Comentarios
La liberación de Ingrid Betancourt ilumina con diamantina precisión la inquietante erosión de la diplomacia gubernamental en las Américas.
Cuando España soporta un quinquenio de ostracismo, en Washington, la influencia cultural de México en los EE.UU. no tiene parangón posible en lengua española. La influencia de la Transición española, en México, muy poderosa, durante una larga década, se ha deshilachado sin dejar huella durable.
En el Caribe y Centroamérica, la complacencia diplomática hacia Castro y su gerontocracia priva a España de la ejemplaridad moral imprescindible para ejercer algún liderazgo cultural, sin otros recursos económicos que servir de engañoso señuelo para inmigrantes pobres, sometidos hoy al imperioso rigor de la disciplina europea.
En el Cono sur, el presidente Zapatero prefirió el caudillismo indigenista (Morales), el caudillismo populista revolucionario (Chávez), el populismo dinástico (familia Kirchner), artífices de la destrucción del proceso de integración suramericana, en detrimento del reformismo cauteloso (Bachelet), o el conservadurismo estricto (Uribe).
Las simpatías gubernamentales hacia Chávez (sospechosos de armar y financiar a las FARC) y Morales (modelo de todos los indigenistas hostiles al legado español) impedían a la diplomacia española participar de manera activa en alguna de las alternativas que trabajaban por la liberación de Ingrid Betancourt.
El presidente Zapatero no podía ejercer ninguna influencia visible, moral o política, para comprometerse en la vía negociadora, a muchas bandas, que ha defendido Nicolas Sarkozy. Al mismo tiempo, la hostilidad apenas velada de los círculos gubernamentales hacia el presidente Uribe, culpable de una solidaridad sin tacha con Washington, impedía apoyar la solución militar que finalmente ha triunfado.
La liberación y victoria, militar, política, moral, contra un ejército narcoterrorista, tiene una importancia histórica que va mucho más allá de las estrictas fronteras colombianas, o el caso ejemplar de Ingrid Betancourt. La ausencia sonámbula de la diplomacia gubernamental en tal proceso refleja una imagen insignificante en un espejo cóncavo.
Comentarios
5 Comentarios

Buenas tardes a todos:
Quiño esto demuestra lo que llevo escribiendo desde hace tiempo, que este gobierno tiene amistades en vez de intereses y como señalas, este gobierno y por ende España, no pinta nada en el Cono Sur.
Saludos a todos.
Wallenstein,
Amistades, amistades… tampoco está muy claro ni son muy visibles esas posibles amistades cantantes y sonantes…
Q.-
Quiño este gobierno, a mi modesto entender, ha tenido multiples guiños hacia ciertos gobiernos, como se ha visto con Cuba y el reciente cambio de politica hacia la isla caribeña.
Saludos a todos.
Wallenstein, Robert,
… Wallenstein,
Creo que estaba claro.
Dicho eso… una cosa es hacer guiños a una señorita y otro ser “amigo”. Se pueden tener muchas simpatían, sin intimidad…
… Robert,
Esas cosas siempre son un poco complejas. La Ley del género es engañar al enemigo por todo los medios: incluso corrompiéndolo y traicionándolo, por supuesto. Un especialista militar español comentaba que, en verdad,Sun Tzu “podría estar orgulloso de Uribe“.
Q.-
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