Rachida Dati, embarazo y metamorfosis
agosto 31, 2008 | 15 Comentarios
El estado de buena esperanza de Rachida Dati, 42 años, ministra de justicia, soltera, es el acontecimiento más revelador de las hondísimas metamorfosis de la sociedad política y cultural francesa.
Su padre fue un albañil inmigrante pobre marroquí, que llegó a Francia en 1963, el mismo año que su madre, inmigrante argelina sin recursos. Ella es la primera hija de inmigrantes magrebíes que llega a uno de los puestos más altos en la jerarquía del Estado, la segunda de otros once hermanos (seis hembras y cuatro varones), dos de los cuales han sido encarcelados como traficantes de droga.
Rachida Dati trabajó como vendedora ambulante y enfermera, para pagar sus estudios: menudos certificados de economía, finanzas, gestión, hasta llegar a la judicatura, tras haber conseguido el apoyo de grandes personajes públicos, Albin Chalandon (gran patrón de Elf Aquitaine), Jean-Luc Lagardère (Matra), Jacques Attali (BERD), Simone Veil (primera presidenta del Parlamento europeo elegida a través del sufragio universal), y el mismo Nicolas Sarkozy, mucho antes de ser presidente, hacia el 2004, cuando la joven, tenaz y ambiciosa hija de inmigrantes comenzó a trabajar con el entonces ministro del interior como “consejera técnica”, hasta convertirse en una de sus más íntimas confidentes y primera ministra de justicia.
Tras esa espectacular carrera, también hay una historia mal conocida, por escribir: la de una joven hija de inmigrantes árabes (musulmanes que prefieren dar a su hija una enseñanza católica, en un colegio de monjas carmelitas), a quienes sus padres casaron, por vez primera, en 1992, cuando ella ya tenía 27 años, siguiendo algunas tradiciones musulmanas, con un hombre mucho mayor que ella, del que consiguió separarse, anulando aquel matrimonio, tres años más tarde.
Hasta hoy, la vida íntima de Rachida Dati ha sido un secreto absoluto. Dos de sus hermanos fueron detenidos como traficantes de drogas, siendo ella ministra de justicia. Ambos fueron condenados y encarcelados. La ministra no oculta sus orígenes árabes, pero insiste en su formación católica, en una escuela de monjas carmelitas y se considera ella misma “francesa de origen francés, de familia humilde”. Sin embargo, jurídicamente, la ministra también es ciudadana argelina y marroquí, como está previsto por el derecho argelino y marroquí, siendo hija de padre argelino y madre marroquí.
Soltera y sin compromiso conocido, en vísperas de los 43 años, Rachida Dati ha sido la gran vedette de la rentrée política: luciendo con garbo femenino el vientre de una futura madre feliz, a la salida del consejo de ministros, entrevisto tras un elegante traje de chaqueta negro.
Se trata de un acontecimiento sin precedentes, que la ministra trata con el encanto de una gracia íntima, la de un alumbramiento carnal que bien ilustra las hondísimos cambios políticos, sociales y culturales que está viviendo Francia bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, cuya vida sentimental quizá sea otra ilustración espectacular de las metamorfosis del “arte de vivir” en Francia.

Voici, 30 agosto / 5 septiembre 08.
Comentarios
15 Comentarios





… interesante y sensible crónica, caro Q…
Mercè,
… la verdad es que tengo un prejuicio favorable hacia esta Señora; muy a pesar de su cara sargenta y trepa muy de la guardia pretoriana de Sarkozy, que son personajes duros, mucho más complicados de lo que cuentan los periódicos, pero bueno…
Q.-
… la verdad es que las señoras del equipo Sarko me interesan mucho, es una historia digna de ser seguida…
… esta madrugada, cerca de l’Escala, en Viladamat, terminamos una fiesta de señora que cumple 60 hacia las cuatro, tres hombres y dos mujeres… hablando ellos de la mili muy sensiblemente, para concluir en la necesidad urgente de repensar el género masculino, tan maltratado por la historia desde hace cuántos, cinco milenios?, de cuando los varones devienen tales: en palabras de Rodoreda, en el desfer-se de ser nois… y ser sometidos al terrible yugo de ser machos…no hombres sino machos… que las mujeres pierdan en este sentido la pureza de no ser machos es imprescindible, aduje, pues ser espejo inmaculado resulta infame…
Mercè,
… no sé si te comprendo completamente; soy completamente nulo en el terreno de teorizar esas cosas… reacciono a flor de piel:
a. Siento respeto por las señoras sarkozistas and co. pero no me atraen francamente nada…
b. Una señora aparentemente carca, como la aspirante a vicepresidenta de los USA, quizá no me seduzca con sus ideas, pero la encuentro sugestiva…
En fin, que vaya lío,
Q.-
… ah, sí, chico…, pensar es un tormento… pero no sólo es que esa es la gracia sino que es preciso, ya lo dice el tango, si no se piensa en lo complejo del asunto de las señoras carcas o no cuando son poderosas, malamente, pues también suele ser verdad –y no es teoría, es práctica pura y dura– que cuando las cosas se ponen feas los chicos llaman a las chicas al gobierno de lo que convenga… Vuelvo al Cambalache que ya he colgado en otro post y que me parece de todo punto imperioso en el siglo este, lo de !Qué falta de respeto / qué atropello a la razón!, referido siempre a la pereza mental… bueno, en fin, que he vuelto filosófica del Empordà, filosófica y leve, eso sí…
Mercè,
… por sus obras / susurros los conoceréis…
Q.-
PS. En ese terreno, la cuota femenina catalana está en Madrid, pero mal representada, creo, en el Tripartito.
… bueno… lo del Tripartito en este sentido no tiene nombre… aquí la gente se carga las cuotas antes de que existan … es un procedimiento expeditivo y sin duda altamente PosPolíticamenteCorrecto que es muy guay del Paraguay, siempre los más modernos…
Quien es el padre del niño ?
Parece que José Maria Aznar…
Clarita, Carla B.,
Razones deontológicas me impiden contar… hasta mañana muy de mañana, cuando…
Q.-
PS. Por favor, “Carla”, machacar miserias divulgadas por un sitio ¡marroquí! ¡y repicadas por la “prensa” madrileña..! Este Infierno es otra cosa, oye.
… Madre del Señor…!!!!!
… buen Q, cuelgo aquí otro poema de WS que tal vez venga al caso en este blog y los comentarios que suscita madame Dati (o no):
AMOR A PRIMERA VISTA
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.
De “Fin y principio” 1993
Versión de Abel A. Murcia
Disculpa me mucho, Q.-, no queria perturbar su sitio. Usted tiene razon, es estupido de decir cosas como esto.
Lo siento, buena tarde.
Clara
Clara,
La cosa no tiene la más mínima importancia, mujer,
Q.-
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