José Alberto Santiago, un maestro
octubre 3, 2008 | 6 Comentarios
Cuando nos azotan las tormentas de la crisis, las hipotecas, el paro, el desarraigo de hombres y pueblos, vuelvo una y otra vez a la poesía y las cosas de pensamiento de José Alberto Santiago, que es algo mucho más hondo que uno de mis maestros.
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JAS,¿Madrid?¿ColladoMediano?¿Hacia1985…?
Cuando nos conocimos, creíamos que el exilio, el destierro, el desarraigo, eran cosas provisionales… caería la dictadura militar argentina, llegaría la democracia en España…
Han pasado los años. Y, al abrir cualquiera de los libros de JAS descubro maravillado hasta que punto la suya es una obra visionaria, profética, esencial: la obra de un desterrado argentino (huído de San Juan, de Córdoba, de la violencia, del terror, de la destrucción de su patria íntima, su heimat) que desembarca en aquel Madrid de mi adolescencia y primera juventud y me descubre a los budistas chinos, los presocráticos griegos, Macedonio, Brecht, Ezequiel Martínez Estrada, qué se yo.
Me basta hoy con abrir el preámbulo de Sentimientos desencontrados (2005 ). Y allí está su tragedia, mi tragedia, la tragedia de millones de hombres desarraigados de cuajo, víctimas de la crisis, las hipotecas, el paro, el destierro… privado por el Estado incluso de su ciudadanía, para condenarlo a la desesperada huida del destierro finalmente feliz: JAS se agarró al mástil de su amor, su familia, su mujer, Elda, sus hijos, Gabriel, Marcelo, Leonardo… sus raíces carnales y espirituales, indisociables, que son la tierra prometida de un hombre solo e invicto.
Aquellos primeros libros suyos nos parecían cosa provisional: la tiranía terminaría por caer, volveríamos a fundar algo que llamaríamos un hogar. Qué se yo. Ahora descubro lo esencial: su obra, su poesía y su obra filosófica, me hablan de la única tierra firme donde puede echar raíces la vida de los hombres y los pueblos condenados al desarraigo… los inextricables lazos creados por las palabras, la comunión del espíritu y la carne. Amén.
JAS, poesía y pensamiento:
- Autoexilio y otros naufragios, 1982.
- Invitación a la medida, 1993.
- Disertación sobre las sombras, 1994
- Sentimientos desencontrados, 2005.
- Exorcismos para lectores cansados, 2007 / 2008.
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6 Comentarios





Macedonio!!!
El gran Macedonio Fernández. Eres un pozo de sabiduría. Eres la primera persona, por estos lares, que he visto que lo cita: a finales del XIX trabó amistad con un abogado republicano, huído de España, llamado Carlos Malagarriga. Se intercambiaron libros de Schopenhauer… Malagarriga, que le dirigió la tesis doctoral a Macedonio, se quedó en Buenos Aires combatiendo en el seno de la colectividad española. Macedonio marchó al Paraguay a fundar una suerte de colonia libertaria que acabó como el rosario de la aurora. Claro que Malagarriga tampoco tuvo un final feliz. El 31, ilusionado, volvió a España y, viejo republicano como era, se puso a las órdenes de Lerroux. Llegó a ser el embajador de la República en Uruguay, pero el verano del 36 le pilló en Madrid y ahí acabaron sus días. Maldito país de cainitas.
Abrazos desde Sevilla en tránsito para Cáceres!!!
À.-
Àngel…!!!
¡Qué personaje tan genial describes..! Del que yo no sabía nada, justamente. Macedonio tuvo menos lectores de los deseados… pero eran gente de mucho genio: Borges, Ramón, Cortazar… a mí me lo descubrió JAS. Tú me descubres hoy otra relación entre españoles de Tres mundos (JRJ) que me encanta y me maravilla… abrazos parisinos… por este barrio ataca un frío húmedo e inquietante…
Q.-
a veces siento ganas de llorar, Mr.Q., pero esta historia suya me devuelve una alegría una fe una… algo misterioso como la esperanza.
MmeMarie,
ME EMOCIONA MUCHO LEERLA,
Q.-
Conocí a José Alberto (a quien Elda llamaba Santiago)en la Sierra Madrileña. No sé cómo he llegado hasta aquí, leyendo sobre crisis mientras vivimos otra. ¡Fue bueno ver que los demás también lo recuerdan!
“Vivimos mientras somos recordados”
CGC,
JAS fue algo así como un hermano mayor, para mi; a quien siempre tengo Muy presente, si,
Q.-