-¡Fascista..!
-¡Cabrón..!
-¡Hijo de puta..!
-¡Tu puta madre..!
-¡Cerdo..!


[ .. ]

Etc…

Cuando un conocedor (¿?) del enfrentamiento entre Luis García Montero y un colega (¿?) profesor, en la Universidad de Granada, estima que tales “enfrentamientos”, en el claustro mismo, algo reflejan de “la guerra por el poder cultural en Granada” [El Ideal, 12 noviembre 08, «Es la primera víctima de la guerra por el poder cultural en Granada»], percibo, al mismo tiempo, la actualidad atroz de la ética y la estética hampescas que comenzó a proliferar con la Picaresca, y un nuevo rostro, pueblerino -y quizá por eso mismo más pavoroso, en su fealdad obscena, esperpéntica-, de un proceso muy actual: las guerras civiles entre mafias filantrópicas: “Buena parte de la cultura española está controlada y manipulada por sectas mafiosas”.


Comentarios

10 Comentarios

  1. Mercè, noviembre 12, 2008 - 11:15 am
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    La verdad es que el asunto resulta altamente irritante y una no sabe qué hacer, como no sea recordar aquello de “Strange times, that weep with laughing, not with weeping!” de Timón, en el Timón de Atenas de Shakespeare, cita que leo también en catalán: “Temps estranys són aquests que ploren amb el riure i no amb el plor”, que Lluïsa Cunillé pone en boca de un viejo banquero venido a menos en su obra El bordell, en cartelera en Barcelona, que reúne a “Tres hombres –cito la excelente página de Eduard Molner hoy en Culturas de La Vanguardia– que por razones diversas huían la noche del 23 de febrero de 1981. Antes de cruzar la frontera se dieron cuenta, mirando la pantalla de un televisor, que su huida era innecesaria, a la par que su participación en la primera línea de la vida política española. El militar, el que fue destacado banquero y el político de izquierda, ahora un viejo travestido fóbico, supieron que el país no iba a cambiar, ni en un sentido ni en otro, y sin embargo se convertía en lugar idóneo para invertir en prostitución. Hicieron una oferta a la madama, se quedaron su antro..”

  2. Armando, noviembre 12, 2008 - 12:47 pm
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    Y yo que estoy totalmente perdido? Quién dijo qué a quién? Por qué?

    En verdad tampoco es que me interese mucho, sólo quería dejar constancia de que estoy totalmente de acuerdo con esta frase:
    la actualidad atroz de la ética y la estética hampescas que comenzó a proliferar con la Picaresca, y un nuevo rostro, pueblerino -y quizá por eso mismo más pavoroso, en su fealdad obscena, esperpéntica-, de un proceso muy actual: las guerras civiles entre mafias filantrópicas

    Y que de la Universidad en España, más aún en Andalucía - y Granada… ay! quizá sólo se encuentre en una esquinita pero el affaire Lorca al fondo es una curiosa coincidencia -, paraíso de mafias filantrópicas en su acertada expresión, ya nada me sorprende.

    Armando

    PS: Y también que yo tampoco creo que Ridruejo pudiera hacer uso de esas palabras, ahora mismo me estoy casi bañando en sus memorias…

  3. Armando, noviembre 12, 2008 - 12:51 pm
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    Ups,

    ya ve qué agudeza la mía con lo de Lorca, está en el título…

    Armando

  4. maty, noviembre 12, 2008 - 1:01 pm
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    Exapamicrón El caso Abraham Thornton: veredicto a palos

    Un tipo de ordalía que siguió siendo habitual en Inglaterra hasta el siglo XV fue la pelea de estacas, en la que el acusado y acusador, o aquellos que los defendían, se atizaban con estacas de madera. Si el acusado resistía la lucha desde el alba hasta el crepúsculo, era inocente. De nuevo, una derrota le deparaba la horca. Incluso después de que dejaran de practicarse estos torneos como procedimiento judicial, siguieron apareciendo en los libros de Derecho, hasta que resucitaron por última vez, sorprendentemente, en 1817…

    Tal debía ser la imagen de la portada de “De la inexistencia de España”, pero los editores…

  5. JP Quiñonero, noviembre 12, 2008 - 2:05 pm
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    Mercè, Armando, Maty,

    … Mercè,

    Cosa, personaje y cita geniales: que me guardo para utilizar (¿?) en algún momento, por mi cuenta y riesgo.

    … Armando,

    La historia la cuentan con pelos y señales todos los diarios de hoy: de ahí no repetir lo mismo. Sobre Ridruejo… era un hombre / señor de muy otra especie, en efecto.

    … Maty,

    Efectivamente. Mi propuesta de portada para De la inexistencia de España era, justamente, el cele bérrimo grabado de Goya, con dos hombres matándose a estacazos, enterrados hasta la cintura. Mi idea NO prosperó. Qué quieres que te diga…

    Q.-

  6. maty, noviembre 12, 2008 - 8:11 pm
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    Una de poetas…

    Serenity Markets Al cierre. La volatilidad aumenta el desánimo y confusión

    Juan Nicasio Gallego nació en Zamora en 1777 y fue un afamado poeta, ocupó el cargo de secretario de la Real Academia y además fue sacerdote, desempeñando su función en la catedral de Sevilla. Abrazó la filosofía liberal, lo que le costó terminar en prisión alguna temporada como era costumbre en la época para los liberales. Obras conocidas de él fueron “Al 2 de mayo” y “A la defensa de Buenos Aires”.

    Pero, además de su fama como buen poeta, era una persona muy querida por los demás por su bondad y gran amabilidad con todo el mundo. Siempre estaba dispuesto a hacer un favor a quien fuera. Cuentan que un buen día un joven poeta que había escrito sus primeros versos se presentó en su casa para leerle sus escritos. Ya había ido al domicilio de otros poetas famosos pero no le habían atendido. Sin embargo, sabía que Juan Nicasio Gallego, dado su carácter bonachón, le iba a escuchar.

    Y así fue. Le citó una tarde en su despacho, se sentó en su sillón cómodamente y encendió el fuego dispuesto a oír sus versos. El joven autor empezó a leer, pero Juan Nicasio, que estaba cansado y se encontraba tan a gustito en su sillón y tan calentito, empezó a dormirse por más que intentó mantenerse en vela. El autor se dio cuenta de que se estaba durmiendo y procuraba hacer algún ruido que le despertara, lo cual consiguió varias veces, hasta que Gallego no pudo más y se quedó totalmente dormido. El joven autor, enfadado con aquella situación, le despertó de un grito diciéndole que él necesitaba su opinión y lo que encontraba era que no le escuchaba porque se había quedado dormido. A lo que Gallego respondió: “Querido joven, ¿de verdad cree que el quedarme dormido no es una opinión?”

  7. J. Moreno, noviembre 12, 2008 - 9:39 pm
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    Entre estos dos representantes del pavoroso mundo de las ideologías, unicamente el tiempo pondrá em su lugar a uno de ellos.
    Pobre de mí soy incapaz de discernir quién es el hipócrita, seguramente el profesor Fuertes pueda acabar siendo rector en Graná; el otro ya es un popular Premio Nazional de poesía.

    Para enredar aún más la cosa les cuelgo la opinión de algunos alumnos:http://lacomunidad.elpais.com/horasur/2008/10/25/acerca-del-enfrentamiento-entre-jose-antonio-fortes-y-luis

  8. Lorca, García Montero, Fortes. “¡Fascista..!” “¡Cabrón!” “¡Hijo de puta..!”, 2 | Una temporada en el infierno, noviembre 19, 2008 - 8:37 am
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    […] Decíamos ayer: Lorca, García Montero. “¡Fascista..!” “¡Cabrón!” “¡Hijo de puta..!”. Suma y sigue: “Hijo de puta, cretino, mequetrefe, sinvergüenza, cabrón”… […]

  9. maty, enero 9, 2009 - 11:32 am
    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 3.0.5 en Windows Windows XP

    Tenéis unos días antes de que cierren ADN.es. Este artículo/entrevista tal vez sea un motivo más de su cierre, porque la periodista la colorea con su opinión, mala praxis generalizada en el periodismo “profesional” español.

    ADNS.es La opción de Antonio Fortes Elena Cabrera

    No es necesario que Fortes oculte lo que piensa para que no nos enteremos. Hay discursos que quedan desoídos, arrinconados o incluso tergiversados. Luis García Montero, poeta y también profesor en su universidad, colega de su mismo departamento, se ocupó de llevar su nombre a la prensa diaria llamándole “perturbado”

    “Ahora bien -ahonda Fortes- que desde el idealismo se desprovea a la literatura de ¡’ideologías subyacentes’!, o en el juego complementario se le pretenda proveer de ¡’ideologías aclasistas’!, o en el colmo de los cinismos o amarillismos al trabajo clasista de un intelectual orgánico de la burguesía en bloque en funciones de poeta neopopulista, nuestro Federico García Lorca, se le quiera ver ‘de izquierdas’, eso, eso forma parte de los montajes reaccionarios e historicistas para seguir reproduciendo ideología burguesa incluso entre y por sus enemigos de clase. Desmontar este último servicio a su propia clase de origen y pertenencia por parte de Federico García Lorca constituye el objetivo primero de mis investigaciones literarias”…

    Con profesores así, tan decantados hacia una ideología con tantos rastros de totalitarismo y millones de muertos, no es de extrañar el desastre de la universidad española, en especial de las Facultades “de letras”.

    Me pregunto si la periodista Elena Cabrera entrevistaría a un profesor que defendiese tesis fascistas y el medio las publicase.

    Por eso, del mal ejercicio periodístico habitual, los cierres de medios españoles, como ADN en papel y en la red.

    Al que seguirán otros, espero. Sólo lo lamentaré por los trabajadores que no tengan nada que ver con la redacción de los contenidos.

    Tarde o temprano, se suele cosechar lo sembrado.

  10. Mirar les coses de totes bandes « Palumbus Columbus, mayo 8, 2009 - 10:51 am
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    […] Baixem més avall, als comentaris. Allà hi ha alguna explicació més sobre el problema (el dels alumnes de Fortes, s’entén; tot i que cap dels comentaristes no té manies d’extrapolar les qualitats del discurs dels alumnes de Fortes al propi Fortes), però no esperin meravelles: “Ni he llegit les coses professorals de cap dels professors, ni penso llegir-les: No m’interessen per a res!… Duc un munt d’anys fent crítica literària jo mateix. I a la vista salten les diferències”. Qui escriu, en principi, és Juan Pedro Quiñonero (si no m’he perdut amb l’enllaç), persona de qui, sincerament, no m’esperava una atzagaiada així. Perquè, és a dir: ni es llegeix ni es llegirà una sèrie de llibres (tornem-hi, per tant, amb una variant del “jo no sóc un expert però trobo que…”), però considera que “a la vista” (una lectura en diagonal?) “salten les diferències”. Entre els llibres que no ha llegit i la crítica que ell mateix fa. I en això segurament li donaria la raó, a condició que no m’ho digués ell. […]

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