Putin, Politóvskaya, crimen e imputinidad

La prensa carpetovetónica me parece insensible al concepto de imputinidad que Plantu declina en la primera página de Le Monde con mucho brío.

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De los periódicos…

Declarados inocentes los tres acusados del asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya …” Putin – crimen – impunidad – imputinidad, etc.

LeMonde,20febrero09. Plantu.

  • Rusia en este Infierno.

Comentarios

  1. dice

    Absolutamente insensible. Y no deja de resultar paradójico. Si estos escuadrones de la muerte, puesto que no se me ocurre mejor definición, operasen en algún otro escenario los medios pondrían el grito en el cielo.
    Se me ocurren dos hipótesis interpretativas. Lo ruso es raro, incomprensible, otro mundo, tan distante de España como, por poner otro ejemplo, la China profunda. Esa sería la explicación más caritativa. La de la ignorancia.
    Aunque bien podría ser que la explicación estuviese en otra parte: en una secreta fascinación por un poder duro, fuerte y contrapuesto a la civilización occidental, a las morigeradas democracias liberales, a lo norteamericano,… Me temo que las cosas vayan por ahí.
    Sería, de nuevo, lamentable.
    Un abrazo y espléndido fin de semana
    À.-

  2. dice

    Àngel, Mercè,

    … Àngel,

    Algo hay de todo eso en efecto: una respetuosa fascinación por el poder y la tiranía… ¡si algo vagamente semejante hubiese ocurrido en Washington…! En Caracas, por el contrario, sería / es algo sencillamente pan nuestro de cada día… y ni siquiera se habla de esa violencia y crímenes tan frecuentes.

    … Mercé,

    Vergüenza poco taurina, me atrevería a subrayar, con una brizna de amistosa ironía, oye,

    Q.-

  3. dice

    ¡si algo vagamente semejante hubiese ocurrido en Washington…!

    No sera eso producto de algun perverso sentimiento de admiracion hacia EE.UU. que hace que no se pueda esperar nada que no sea perfecto y bello, mientras de Rusia y Venezuela se toma como algo normal. Es como el profesor que se escandaliza porque el alumno modelo le tira un chicle al de al lado y lo castiga severamente, mientras que al gamberro de toda la vida, cuando lo hace, de puro hastio, la cosa se limita a un “para quieeeeto”. Vamos, un doble rasero por razones un poco distintas… Digamos que de un criminal es esperable un crimen y, de tantos, deja de ser noticia.

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