[ .. ] “Catalunya no ha produït, ni per ara por produir, cal altre tipus de polític que l’agitador, propens a la protesta com el mateix poble i destre en aprofitar qualsevol motiu d’ordre sentimental per a fer por a l’ardersari mentre duri la foguerada” [ .. ]

[ .. ]

[ .. ] “Els nostres partits necessiten aquestes agitacions perquè els polítics catalans no poden ni saben fer altra cosa” [ .. ] “però suposar que els polítics han de suplir la seva ineptitud amb freqüents apellacions al poble, fingint perills que no existéixen i creant conflictes imaginaris, és equivocat i funest” [ .. ]
[ .. ]
Pel damunt de les naturals incoherècies d’aquesta conducta, de les marrades, de les caigudes i de les febleses que ens esperen, anirem fent la nostra via cap als destins ignorats de Catalunya que potser no passaran a la nostra història futura de la ratlla que en la història passada va a marcar el límit, minso y fugisser, d’un somni de grandesa” [ .. ] [Anotaciones del 8 de junio, 21 de agosto y 15 septiembre 1934, del Abans del sis d’octubre (Dietari, 29 de maig – 15 setembre de 1934), de Amadeu Hurtado, 2008, Quaderns Crema.

Las negritas son mías.


Comentarios

2 Comentarios

  1. maty, diciembre 14, 2009 - 7:58 pm
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    Dicha casta política es reflejo de la decadencia de la sociedad, sea catalana o española en su conjunto.

    El inepto, por entonces, y posteriormente golpista: Lluís Companys.

    Con todo, los españolitos no están tan aborregados como en 1934, aunque todo se andará.

    Lo que persiste es el produndo odio sectario. Un motivo más para prescindir de las ideologías, sean las que sean.

  2. j.t., diciembre 15, 2009 - 7:05 pm
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    Si me permite: poT produir, adVersari, apeL·Lacions, existEixen, incoherèNcies, minso I fugisser, va marcar.
    Pasando a la sustancia. Supongo que añade negritas para marcar su adhesión a las palabras de Hurtado. Y para recontextualizarlas en un escenario muy diferente. Sospecho que quiere usted insinuar algo sin que se note demasiado el cuidado, y cualquier interpretación que yo haga del post me la podrá negar inmediatamente.
    Aplaudo, por eso, que no se adhiera a la condescendencia con que Hurtado trata al “pueblo” (entidad, y empiezo con lo del escenario muy diferente, que hoy en día se ha transformado en “la(s) masa(s)”). Esa condescendencia que considera al pueblo propenso a la protesta (como si la protesta fuera un vicio pernicioso).
    Estoy de acuerdo, por otro lado, con lo que afirma Hurtado. En aquella época, por ejemplo, aún tenían reciente el caso del partido lerrouxista respecto a los conflictos imaginarios, dedicado a inflamar las bajas pasiones del proletariado al servicio de la causa españolista. Respecto al mismo fenómeno en el otro lado, ya habló Maty invocando golpismos ciertos pero afortunadamente fracasados. El problema, al fin y al cabo, es que hay una enorme mayoría que no entiende que en Catalunya se hable una lengua diferente; más o menos como si una gran mayoría de chinos no comprendieran que un país en su interior quiera ser regido por un Dalai Lama en vez de hacerse comunistas.
    Sencillamente, España no ha querido comprender ni tolerar la diferencia dentro de su ámbito territorial. Se ha encerrado entonces en odio sectario: el odio hacia todo aquello que es diferente. Cosa que provoca que mucha gente en Catalunya piense: “Si no me dejan ser tal como soy, ¿por qué no dejan que me vaya?”. Por eso se presenta recurso contra algunos estatutos de autonomía y contra otros no, aunque el articulado diga lo mismo.
    Ciertamente, el contexto es muy diferente. Aunque no sé si en 1934 la gente estaba aborregada. En cualquier caso, los políticos españoles siguen siendo igual de ineptos, y es la propia sociedad la que necesita organizarse para encontrar voz. Se divertiría usted mucho estos días viendo como los políticos van detrás, intentando sacar réditos electorales de ese movimiento, ya sea intentando apropiárselo, o intentando minimizarlo. Naturalmente, lo conseguirán.
    Mientras tanto, los catalanes que no somos nacionalistas ni de Catalunya ni de ese intento de nación-estado que es España seguiremos esperando que se sienten a hablar, que se escuchen, que unos nos dejen de tratar como si fuéramos una colonia de ultramar, los otros como si fuéramos carne de cañón para sus ambiciones.
    Mientras tanto, seguir echando leña al fuego en una sola dirección, y encima echando mano del revisionismo, como se hace en ciertos sitios para encubrir la intolerancia hacia lo diferente, sigue siendo equivocado y funesto.

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