Con frecuencia pavorosa, el “columnista” (español) trabaja a la manera del comisario político:

LaVanguardia, 22 noviembre 2011. Detalles -el del precio del dinero, Letras del Tesoro, y el precio de los intereses de la Deuda pública- que a nadie interesan: las guerras cainitas son mucho más apasionantes.