[Conferencia pronunciada en Jaca, el 26 septiembre 2006, en el XIV Curso internacional de defensa, organizado por la Academia General Militar y la Cátedra Miguel de Cervantes de la Universidad de Zaragoza]
Hablar de inmigración e islamismo, hoy, en Europa, en España, es hablar de algunas de las incertidumbres donde están hipotecadas, al mismo tiempo, en buena medida, la evolución de nuestras sociedades, sus cimientos morales, nuestro bienestar y prosperidad, incluso nuestra seguridad.
Hablando de las metamorfosis de la identidad de Europa, hace años que Bernard Lewis afirma que “Europa será islámica, mañana” [2004 y 2005]. A pesar de mi respeto inmenso por el eminente islamista, tengo una opinión ligeramente más matizada, que no viene al caso.
Sus análisis sobre algunas de las crisis en curso plantean con claridad muchos de nuestros dilemas culturales, políticos, estratégicos:
[24 mayo 06]
La gesticulación militar iraní crece de manera imprevisible. Irán procedió ayer a un primer ensayo de misiles de medio alcance. Los Shahab 3 tienen un alcance de 1300 a 2100 km, y pueden estar dotados de bombas nucleares. En su reputada Military Balance (2006), el IISS subraya que “crece el consenso en la comunidad internacional, convencida que Teherán terminará dotándose de armas nucleares”.
[February 19th, 2006] Fogh Rasmussen, primer ministro de Dinamarca, está en el corazón de la crisis de las caricaturas de Mahoma. En unas declaraciones a Financial Times, él explica de este como debieran combatirse una parte sustancial del problema, a su modo de ver: “Es urgente dar a los musulmanes europeos mejor educación y mayores oportunidades de trabajo”.