« Hadas, brujas, heroínas y asesinos: cita con Cindy ShermanRemedios Varo. El olvido de España »

"Los generales americanos deberían contemplar los desastres de la guerra de Goya para saber lo que les espera..."

8 Jun 2006, by Quiñonero, Categories: Archivo

[1/05/2003 10:30:21] Larga entrevista con Javier Teixidor en su despacho del Collège de France:
● “En Oriente medio, los más tolerantes son los cristianos”.
● “Nadie que conozca Irak puede pensar que será fácil poner de acuerdo a los kurdos del norte y los chiís del sur”.
● “La ignorancia y el fanatismo de la jerarquía religiosa y la población chií pueden causar estragos. Las destrucciones alimentan un rencor sordo, inflamable, imprevisible”.

Follow up:

Javier Teixidor (Barcelona, 1930) es uno de los orientalistas más eminentes de nuestro tiempo. Sus estudios, sus trabajos, su obra, entre el Instituto Oriental de Roma, la Escuela Bíblica y Arqueológica de Jerusalén, Bagdad, Damasco, Beirut, las universidades de Yale, Columbia y Ginebra, culmina en París como director del Instituto de Estudios semíticos del Collège de France.

Javier Teixidor es el único español “canonizado” de manera solemne como profesor honorario del Collège de France, la institución que, desde 1530, funciona como sancta santorum de la ciencia y el saber de su tiempo, donde solo se entra por cooptación de otros grandes maestros. De Bergson a Claude Lévy-Strauss, el Colegio es una academia emérita donde trabajan las lumbreras del saber de cada época, siempre dispuestas a llamar, recibir y rendir homenaje profesoral a los extranjeros que han alcanzado celebridad en sus distintas disciplinas.

En el caso de Javier Teixidor, él hizo parte de su carrera en las universidades de la costa Este americana, antes de ser invitado a instalarse al frente del Instituto de Estudio Semíticos, que es uno de los grandes templos laicos del saber occidental sobre los orígenes de nuestra civilización. Sus grandes temas de trabajo afectan a esas raíces y semillas originales: el sustrato arameo de todas las culturas medio-orientales, las traducciones siriacas de la ciencia y la sabiduría griega, la supervivencia de las divinidades paganas en el origen de las civilizaciones del libro.

Teixidor acaba de publicar un nuevo libro, Mon père, l’Araméen errant (Ed. Albin Michel) que es una lectura histórica del Éxodo y el Deuteronomio. Se trata de un monumento de sabiduría erudita. Teixidor es una de las grandes personalidades europeas que pueden hablar con la máxima autoridad del balance cultural de la guerra de Irak o de la importancia de la cultura y la religión en el futuro del cáncer más grave que afecta al futuro de la sociedad internacional, la crisis de Oriente Medio, las guerras entre Israel y los palestinos, el fantasma de la desestabilización en todos los pueblos de una región incendiaria.

----Se ha escrito y especulado mucho con los daños y destrucciones provocadas directa o indirectamente por la guerra, en Bagdad y en el resto de Irak, ¿puede hacerse, ya, un balance más o menos definitivo del costo cultural de esas destrucciones?

----Todavía no. Aun no conocemos el alcance exacto de las pérdidas. Dicho esto, hay informaciones e imágenes que me parecen muy significativas. Por ejemplo, recuerdo las imágenes de una sala del Museo Nacional de Arqueología de Bagdad, que conozco muy bien, porque yo he trabajado en esa sala, incluso he publicado estudios sobre las piezas que he visto por el suelo, destrozadas... se trata de una estatua del rey y la princesa de Hatra. La señora que hablaba, llorando, explicando a quienes la veían, a través de la televisión, el alcance trágico de esas destrucciones, era una de las responsables del museo. Esas imágenes me causaron mucha emoción, como preludio de daños incalculables. Otras imágenes espantosas son las de la Biblioteca de Bagdad. Biblioteca que yo conozco muy bien, porque he trabajado allí. Todavía no se conocen públicamente, la cifra exacta de las pérdidas arqueológicas y las pérdidas de manuscritos antiguos. Pero me atrevo a decir que la pérdida de manuscritos pudiera ser mucho más grave. Se dice que se están recuperando vasos, joyas, objetos. Me temo que se devuelvan pequeñas piezas. Porque lo que se ha destruido son grandes piezas. Con respecto a la Biblioteca, casi diría que pudiera ser peor. Hay objetos de la Mesopotamia antigua en otras grandes instituciones, en el Louvre, en el British Museum, en Berlín, en Boston, en Filadelfia en otros lugares. Lo de la gran Biblioteca de Bagdad puede ser mucho peor. Porque allí estaban, allí estuvieron, durante siglos, grandes colecciones de libros antiguos y medievales sobre la ciencia griega y árabe. Y ese materia, esos tesoros, si se pierden, son irrecuperables.

----La comunidad científica internacional ¿tiene ya una idea global de lo que ha podido perderse?

----Estamos a la espera de noticias. En la comunidad científica internacional hay una gran inquietud. Las tabletas pueden verse en otros museos. El drama, trágico, es que se hubieran quemado manuscritos de la biblioteca de Bagdad donde se guardaba una colección impresionante de tesoros antiguos.

----Algunos especialistas anglosajones han comparado la última batalla de Bagdad con la destrucción de la ciudad, víctima de la caballería mongol, en el siglo XIII. ¿Le parece pertinente esa comparación?

----La comparación no es exagerada. Porque los mongoles destruyeron mucho; pero la guerra, en la antigüedad, era menos devastadora que la guerra contemporánea, con una potencia de fuego excepcional y unos recursos técnicos excepcionales. Los medios técnicos de nuestro tiempo pueden ser mucho más destructores que la caballería mongol. Y en Irak, en Bagdad, de hecho, no ha habido guerra. Pero si ha habido destrucciones, inmensas.

----Se ha hablado de la destrucción de los territorios donde se piensa que estuvo el mitológico “jardín del Edén”, y, más allá de las leyendas, el origen último de las civilizaciones donde se funda la nuestra. ¿Qué balance científico puede hacerse de esa inquietud profunda?

----Han causado pavor las destrucciones en la universidad y las cercanías de Basora. Otro museo que ha sufrido daños gravísimos es el museo de Mosul, que conozco muy bien, porque he trabajado en sus dependencias. El museo de Mosul tiene o tenía documentos y piezas excepcionales, con materiales de primera importancia sobre la ciudad de Hatra. Yo he excavado en esa ciudad santuario, aramea y árabe. Esos tesoros estaban en el museo de Mosul, y se teme lo peor. Por el contrario, las grandes mezquitas, como la de Kerbala, han sobrevivido. Y hubiera sido una locura apocalíptica tocarlas. Algo así como destruir Notre Dame, o el Vaticano. Dicho todo esto, lo verdaderamente trágico es que la comunidad científica internacional, los arqueólogos de todo el mundo, habíamos escrito colectivamente al Pentágono insistiendo en la gravedad de los riesgos culturales, insistiendo en la importancia del Museo Nacional Arqueológico de Bagdad y la gran biblioteca de manuscritos antiguos. Y la evidencia es que los militares no hicieron caso de unas advertencias que venían de científicos, arqueólogos y orientalistas de cinco continentes. Y esa indiferencia aparente es la que facilitó y precipitó las destrucciones. Eso no se puede perdonar.

----Las destrucciones, las deportaciones de masas, el genocidio, el pillaje de civilizaciones, víctimas de la rapiña militar, son una parte esencial de la historia milenaria de todo Oriente Medio.

----No estoy de acuerdo. Esa es una manera maximalista de ver la historia. Al-Mansur funda Bagdad en el 762. Los abasidas, los fundadores de Bagdad, no estaban de acuerdo con la política del califato de Damasco y decidieron fundar su ciudad, manteniendo, siempre, muchos contactos con Irán, con Persia. Los historiadores dicen que Al-Mansur creyó tener una revelación para fundar la ciudad. Muy pronto, Bagdad se convirtió en un centro de cultura excepcional. Mantuvo muy pronto contactos con el norte, donde estaban los monasterios cristianos, siriacos, con unos monjes, eclesiásticos, obispos, que eran gente de una gran cultura. El contacto con esa alta cultura siriaca dio a Bagdad nuevas posibilidades, traduciendo al árabe la gran cultura griega que había sido traducida al siriaco, que es una lengua aramea. Ese intercambio dio resultados de primera importancia. Al-Mansur creó un foco de cultura excepcional. En Bagdad se encontraron intelectuales, traductores de lengua siriaca, lengua hebrea, lengua árabe, lengua persa. Todo eso está bien repertoriado. Hubo eclesiásticos cristianos, hebreos y musulmanes que trabajaron juntos en traducir del griego al árabe, comenzando una tarea de transmisión de alta cultura que está en el origen último de nuestra civilización. Durante tres siglos, Bagdad vivió en paz con el resto de sus vecinos. Hablo de la Bagdad del siglo octavo y el siglo noveno.

----De alguna manera, aquella Bagdad original es un preludio de lo que pocos siglos más tarde sería la Escuela de traductores de Toledo.

----Ciertamente. La Bagdad del siglo noveno es uno de los grandes momentos de la historia universal. Protagonizada por esa comunidad de culturas y pensamiento, entre gentes venidas de tres grandes religiones. De ahí la enorme inquietud actual ante las destrucciones y posibles destrucciones.

----Si he entendido bien su libro sobre el Deuteronomio, que habla de los orígenes últimos de ese inmenso foco de civilización que son los pueblos arameos, entre el sur de la Turquía actual y Egipto, entre las fronteras del Eufrates y el Líbano y el Israel de nuestro tiempo, si lo he entendido bien, ese antiguo modelo de cohabitación cultural pacífica es el único modelo de paz para los pueblos y religiones de la región, que solo han vivido en paz cuando han sido tolerantes y capaz de comprender o respetar al otro, al vecino de lengua, cultura y religión.

----Totalmente de acuerdo.

----En ese sentido, el integrismo religioso, de muy distinto signo, ha sido y continúa siendo muy nocivo, trágico, para la convivencia de esos pueblos.

----Sin duda. Al mismo tiempo, en ocasiones, el mundo musulmán de Irak y en parte de Siria ha aceptado el cristianismo. Ha habido más que un modus vivendi. Ha llegado a existir alguna forma de diálogo intelectual y sentimental. Pero es cierto que cuando una de las religiones se convierte en una cosa monolítica y rechaza a las otras religiones, en esos momentos se llega a la tragedia. España ofrece un buen ejemplo en el que, finalmente, se llega a una forma de diálogo y convivencia bastante creadora, en el fondo. A partir de ahí, la irrupción militar de un ocupante, como ocurrió con los mongoles, o como puede ocurrir, ahora, con los americanos, introduce unos factores desestabilizantes. Y ese es el problema que tememos quienes conocemos Irak: vemos con mucho miedo el futuro. Las cosas pueden ponerse muy mal. No se puede imponer nada. Los occidentales tendríamos que ponernos de acuerdo para saber lo que es la democracia. Y, a partir de ahí, nadie sabe si ese modelo puede imponerse por la fuerza. Se puede imponer un lavaplatos, el motor de un coche. Imponer ideología o culturas es algo mucho más complejo y problemático. Yo conocí Irak y Bagdad antes de Sadam Hussein. Y era un país y una gran ciudad donde había ciertos equilibrios básicos, con una cierta violencia, con un clima muy duro, que, a la larga, exaspera la piel y los pensamientos. Pero Bagdad tiene una larguísima historia cultural, donde se ha escrito un buen árabe, con una buena universidad, con grandes escuelas de traductores. No está claro como podrá reconstruirse todo eso.

----Sin embargo, no cabe ninguna vida intelectual con un sistema despótico y un Estado tiránico.

----Por supuesto. También es verdad que, en el mundo islámico hay mucho momentos de ayer y de hoy en el que la tolerancia no existe.

----La lectura puramente científica, histórica, de los grandes textos religiosos nacidos en Oriente Medio ¿pudiera ayudar a descubrir las raíces comunes de todos esos pueblos, enfrentados a muerte, con tanta frecuencia, todavía hoy?

----Estoy trabajando en problemas de judeo-cristianismo... y mi conclusión, provisional, es que no entiendo como pudieran acabar por juntarse judaísmo y cristianismo. Como tampoco veo como se pudiera juntar islam y cristianismo, o islam y judaísmo. He intentado estudiar distintos puntos de vista, para llegar siempre a la misma conclusión: no veo como pueden llegar a entenderse. Pueden llegar a tener relaciones amistosas, y llegar a cohabitar, cada cual en su sitio, en su tierra. Pero no veo la posibilidad de mezclar esas religiones. La conclusión a la que yo llego es que lo único que puede salvar a nuestras sociedades es la tolerancia y el respeto laico del vecino. Sin ese respeto laico no podemos llegar a entendernos. En un país como Francia, con cristianos, judios y musulmanes, se puede vivir porque se ha adoptado un modelo laico, en el que cada cual respeta las creencias del otro y nadie las esgrime contra el otro. Cada cual hace en su casa lo que quiere. Y cada cual va a la iglesia o al templo que quiere. Así, juntos, pueden hacer cosas.

----Leyendo su libro sobre el Deuteronomio me preguntaba si no sería útil para un palestino, un judio, un cristiano y un musulmán de hoy, en Palestina, en Damasco, en Bagdad, hoy mismo, saber, o aprender, cosas como que Jesús hablaba arameo, recordar que la gran cultura aramea es un fondo común, donde nacen muchas de las raíces culturales y religiosas del hombre de todos los tiempos, en Oriente Medio y en todo el Mediterráneo. Ya que los problemas comienzan y perduran, desde hace siglos, hasta hoy, cuando una de esas comunidades desea imponer a las otras sus convicciones, manu militari.

----Por supuesto. Así comienzan las expulsiones de los extranjeros. Desde el siglo XV antes de Cristo, hasta hoy. En la época helenística de expulsa de Egipto a los griegos y los hebreos. Sin embargo, en ocasiones, como ocurre en el Éxodo, también ocurre que el libro, los libros, cuentan unas cosas de las que no hay huella arqueológica. No hay huellas arqueológicas que prueben la realidad histórica del Éxodo, que, sin embargo, es la gran epopeya de todo un pueblo.

----Desde esa experiencia milenaria, ¿quiénes entre cristianos, judíos o musulmanes aceptan mejor la convivencia pacífica con sus paisanos de otra lengua, cultura o religión, basada en una lectura histórica de los textos fundacionales de las grandes creencias colectivas?. Porque sin esa lectura “laica” y esa tolerancia no jamás habrá paz ni en Irak ni en todo Oriente Medio...

-----Quienes la aceptan mejor son los cristianos. Las lecturas fundamentalistas del Antiguo Testamento comienzan diciendo que Dios ha dado a este pueblo esta tierra; y esta tierra va de norte a sur, cubriendo mucho más allá de Palestina, y todo eso se considera Tierra Santa, dada por Dios a un pueblo elegido. Esa lectura fundamentalista de una parte de la Biblia está en la cabeza de algunos, sin duda. Y con esa concepción no es posible ninguna paz. Pero hay otras lecturas posibles. Para mi la Biblia es un texto religioso, con datos históricos importantes, por momentos. Los cristianos son mucho más libres en su manera de interpretar el texto religioso. Europa está leyendo el texto bíblico de una manera crítica e histórica desde el Renacimiento. La hizo Luis Vives, la hizo Erasmo, la hizo Spinoza, y muchos mas, que no vale la pena recordar, por supuesto. Con esa crítica, el texto bíblico pueda leerse desde una cierta perspectiva, pensando que es un texto religioso, pero que no puede interpretarse al pie de la letra. En el mundo judío, ese movimiento intelectual comenzó mucho más tarde, quizá porque tenía que defenderse del Occidente cristiano. Para los judios, la religión era su nación, era su manera de vivir. Y en el mundo árabe-musulmán ha nadie se le ha ocurrido hacer una crítica del texto sagrado. Y si alguien ha hecho una lectura del Corán que no sea la estrictamente oficial lo han puesto en la calle, lo han metido en la cárcel, o lo han degollado. Para los musulmanes, todavía hoy, hay una tendencia a interpretar el Corán de una manera literal. Lo que no quiere decir que no haya intelectuales críticos, claro. Solamente los cristianos han hecho una lectura histórica y “desdivinizada” de sus textos sagrados. Y solo ellos aceptan esa aventura intelectual, imprescindible.

----Trasladando su reflexión histórica sobre los textos sagrados de las tres grandes religiones del Libro, pudiera temerse que no habrá paz en Oriente Medio hasta que no haya un Luis Vives o un Spinoza musulmán.

----Bueno, bueno... Spinoza, hoy, no entra en una universidad de Jerusalén. Un especialista en Spinoza no puede ser invitado en una universidad de Israel, hoy. Pero es un poco verdad eso que usted dice. Una lectura crítica del Corán, semejante a la de Spinoza sobre la Biblia, es impensable, hoy, en los países musulmanes. Pero en Israel la gente que manda tampoco tiene unas convicciones religiosas profundas: piensan que esa tierra es suya desde siempre. Y se olvidan que en esa tierra también vivían y viven, desde hace siglos y siglos, gentes de otra lengua y otra religión.

----Al mismo tiempo, sus trabajos prueban que esa hostilidad contra el vecino, esa guerra implacable contra los creyentes de otra religión, esa constante feroz en las deportaciones de masas, tienen una tradición milenaria en todo Oriente Medio, de Babilonia, Mesopotamia, pasando por las interminables guerras que nos cuentan el Antiguo Testamento y los historiadores griegos.

----Seguro. Sin duda.

----Desde esa óptica, la guerra de Irak puede introducir una ruptura histórica sin precedentes: ninguna minoría cultural está en situación de fuerza y un ejército de ocupación más o menos temporal puede obligar a todo el mundo, chiís, kurdos, laicos, shunnitas, etc., a pactar alguna forma de vida en común.

----En ese terreno soy muy pesimista. Y puede temerse lo peor. Nadie que conozca Irak puede pensar que será fácil poner de acuerdo a los kurdos del norte y los chiís del sur. Se trata de mundos muy diferentes y antagónicos, por momentos. Y las tropas americanas no saben donde se han metido. Los generales americanos deberían estudiar en detalle los Desastres de la Guerra de Goya, para intentar imaginar lo que puede esperarles, hoy, mañana. Ni los generales ni los soldados americanos tienen idea de lo que es el mundo religioso y cultural de ciudades como Basora. Y ese desconocimiento cultural de fondo puede crear espejismos trágicos. Los mulás chiís pueden transformarse en una gente temible.

----Pero Irán ya no está en situación de exportar la revolución religiosa a través de la violencia...
----Quizá. Pero Washington también ha descartado el diálogo con Teherán. Lo que es un error inmenso. Las relaciones entre Bagdad y Teherán son viejas de hace más de mil años. Las relaciones entre Persia y lo que nosotros llamamos Irak son relaciones milenarias, y corresponden a cosas culturales, geográficas e históricas muy profundas. Ignorar todo eso, hacer un borrón y cuenta nueva, puede ser catastrófico. En ese terreno, es de temer lo peor, porque la ignorancia y el fanatismo de la jerarquía religiosa y la población chií pueden causar estragos. Se ha destruido una tiranía. Pero nadie sabe donde vamos. Y las destrucciones alimentan un rencor sordo, inflamable, imprevisible. Veremos.

Search

September 2019
Mon Tue Wed Thu Fri Sat Sun
 << <   > >>
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30            

XML Feeds

Who's Online?

  • Guest Users: 12

powered by b2evolution free blog software