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RdP
Sentado el principio que se desea negociar, a cualquier precio, no está claro qué podrá negociarse, ni con quien.
Rechazado en Israel el proyecto hispano-francés de paz para Oriente medio, los puntos de vista árabes tampoco reflejan un entusiasmo frenético. Aljazeera ha abierto entre sus oyentes un debate que despide llamaradas de odio: los árabes musulmanes que participan en el debate disparan con bala verbal contra Israel, pero también hay quienes denuncian la guerra civil palestina. Un oyente de Aljazeera afirma: “No habrá paz en Oriente Medio mientras Hamas no reconozca a Israel y renuncie a la violencia terrorista. Europa pierde su tiempo”.
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En esa misma línea, el Times de Londres publica un análisis de Stephen Farell insistiendo en la gravedad trágica de los enfrentamientos cainitas entre los palestinos de Fatah y los palestinos de Hamas, enfrentados en términos políticos, económicos y militares, con derramamiento de sangre. El Times de Londres retoma una opinión de Álvaro de Soto, coordinador de Naciones Unidas para Oriente Medio, insistiendo en ese punto trágico de la crisis.
Ante el proceso negociador entre ETA y los hombres de Zapatero, Francia se desentiende completamente. Le Journal du Pays Basque retoma la gesticulación etarra, haciendo más ostensible, si cabe, el rechazo sin falla del gobierno y toda la clase política francesa, sencillamente impermeables a la retórica negociadora estimulada desde la Moncloa. En Buenos Aires, La Nación se hace eco del silencio galo, impasible al chantaje. La prensa parisina guarda un silencio total.
Por el contrario, los mitos y el arte de vivir español suscitan mucho interés. En Londres, el Telegraph comenta la actualidad teatral de don Juan, subrayando el origen del mito en la obra de Tirso de Molina. En París, Le Figaro Magazine consagra ocho páginas entusiastas a los grandes paradores nacionales de Sigüenza, León, Santo Estevo, Baiona y Santiago de Compostela.