| « Las familias y la sequía | Los ladrillos y la Moncloa » |
RdP
En Buenos Aires, La Nación afirma que Solbes y Rodríguez Zapatero “hablan con la serenidad de quien duerme como un niño”. Wall Street Journal (WSJ) insiste en las pesadillas por venir: “El problema real de España es que depende demasiado del sector inmobiliario” [ .. ] “La Comisión de la UE recordó recientemente que España está en el pelotón de los torpes menos capaces de innovar” [ .. ] “La OCDE ha insistido en que España necesita más flexibilidad laboral y una fiscalidad que incentive el trabajo”.
Follow up:
En un editorial pasablemente severo, WSJ afirma. “El gobierno económico ha declarado su contento, beneficiándose de los tiempos de bonanza, sin hacer gran cosa”. A juicio del WSJ, es “urgente” que España acometa reformas de fondo, “antes que la casa se derrumbe”.
En París, International Herald Tribune (IHT) insiste en las mismas pesadillas, que Emilio Ontiveros resume de este modo: “Hemos construido una economía con mano de obra barata, con una excesiva concentración y dependencia de un sector con trabajadores poco calificados”. A partir de ahí, IHT subraya que el “milagro económico” español pudiera tambalearse malamente.
Esa panorámica suscita reservas entre los inversores y esperanzas entre quienes esperan beneficiarse del desplome del mercado inmobiliario. En Londres, Daily Telegraph cita a un experto que declara: “El mercado español está explotando. Y dentro de unos meses habrá oportunidades para comprar gangas a bajo precio”. Financial Times, por el contrario, prefiere recordar la inquietud de los 750.000 u 800.000 ingleses que han comprado casas secundarias en España.
Hay otros problemas en el horizonte. En París, Les Echos publica un extenso informe titulado: “Demografía: la Europa del sur, en peligro”. A juicio del matutino financiero francés, “no hay motivos en España para que las parejas jóvenes tengan hijos”. Detalle social y cultural grave: la demografía declinante también es un indicador de falta de dinamismo económico y social.