[Editado originalmente el 28 julio 06] Arabia Saudita, Egipto, Jordania y los Emiratos árabes, esperan que Israel gane la batalla del Líbano sur, desarme y destruya las posiciones de Hizbolá, armado por Irán y Siria, para evitar que la concepción revolucionaria chií triunfe en Oriente medio, aspirando a construir un gran “califato” musulmán liderado por los ayatolás iraníes, que esperan dotar a sus ejércitos, regulares e irregulares, de armas de destrucción masivas.