Mujeres y lecturas públicas
JM Barandiarán me descubre Con Valor el Mapa de la lectura pública de ¡Murcia..! Y no sé si maravillarme u horrorizarme.
JM Barandiarán me descubre Con Valor el Mapa de la lectura pública de ¡Murcia..! Y no sé si maravillarme u horrorizarme.
Los colegas de Dosdoce (Javier and. Cº) han tenido la amabilidad de incluirme en un invento que llaman Agregador Cultural. Si los entiendo bien, se trata de algo así como de facilitar la comunicación, información, etc., entre autores, editores, lectores e infame turba relacionada con los medios de comunicación e incomunicación librescos.
José María Barandiarán y Manuel Ortuño ultiman el lanzamiento de Texturas, Con Valor y Trama. Se trata de una revista cuatrimestral, en papel y online, a caballo, si entiendo bien, entre la crítica de la cultura y la entomología de las cosas del libro, la edición, la lectura y otras locuras.
En un ataque de optimismo adolescente, me digo que el robo de libros pudiera interpretarse como síntoma estimulante para el ¿amenazado? futuro de la lectura. Si hiciese un inventario honrado, quizá se pudiera de manifiesto hasta qué punto los libros robados influyeron de manera significativa en mi formación.
¿Alguien puede dudar que Miguel Sánchez Ostiz es uno de nuestros mejores especialistas en Pío Baroja? Su último libro me pareció, hace meses, un documento de muy primera importancia: Baroja, del folletín al surrealismo, pasando por la CNT / FAI. A raíz de aquella lectura, Miguel tuvo la amabilidad de contarme por lo menudo, con algunas reservas mutuas, la penosa historia de la existencia ¡todavía! de material inédito de Baroja.
Quizá porque los libros son algo peligroso han comenzado a desaparecer de las librerías ─o presuntamente tales─, donde otros “soportes” con apariencia de libros ocupan el espacio que en otro tiempo era el de los libros.

The New Yorker, 17 julio 1995
Que las historietas del Capitán Trueno se reediten con cierto lujo, y su creador, Víctor Mora, reciba los homenajes que merezca, me parecen excelentes noticias [ABC, El País]. Que el ministro de justicia considere al legendario Capitán como un “exiliado permanente” se me antoja un abuso de la memoria. Que a nadie extrañe que todavía queden novelas de Baroja por publicar, que no existen obras completas de Azorín, que las obras completas de Valle Inclán sean poco menos que infumables, quizá hablen de la desertización en curso.
Ayer me preguntaba Andalucía, ¿cuántas naciones? El amistoso azar me trae noticia de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde Andalucía recibe el homenaje debido a sus libros, sus poetas, novelistas, cantantes, jamones de jabugo, etc.
Allí donde yo hablaba, hace días, de un “breviario de corrupción” y de “apaños mafiosos”, Le Monde habla de “la misère intellectuelle du milieu litteraire français contemporain”.
La temporada francesa de los premios literarios comienza con un escándalo. La publicación del diario póstumo de un influyente crítico, novelista y consejero editorial, Jacques Brenner, deja al descubierto un paisaje de jurados venales, editores corrompidos, escritores vendidos, prensa comparsa, con pavoroso lujo de detalles. Primeras víctimas colaterales: una jurado expulsada del Femina; otra jurado dimite.