España, ¿reventada..?
Los fantasmas y el miedo son cosas de difícil control. “… tras una noche de intranquilos sueños…”, escribe Kafka al comienzo del más famoso de sus relatos.
Los fantasmas y el miedo son cosas de difícil control. “… tras una noche de intranquilos sueños…”, escribe Kafka al comienzo del más famoso de sus relatos.
Soledad abismal de la diplomacia gubernamental española. “¿Principio de una ola independentista..?”, se pregunta la Deutsche Welle.
A nadie se le oculta la posible incidencia de la independencia de Kosovo en el futuro de España. Pero nadie oye la inaudible voz internacional de España, sin aliados conocidos, incluida de oficio en un grupo de pequeños sujetos pasivos de la historia en marcha de Europa.

BBC, geografía y fragmentación étnica de Kosovo.
La importancia que Washington, Moscú y la UE (dividida) conceden a la independencia de Kosovo afectará al puesto de España en Europa, como sujeto activo o pasivo de su historia; y pudiera tener una influencia significativa, quizá, en las elecciones del próximo 9 de marzo, a la luz de la percepción ciudadana de la gestión diplomática de un acontecimiento con evidentes “flecos” vascos y catalanes.
Kosovo, independiente. ¿Y..? Vaya usted a saber.
Las semillas podridas de las guerras étnicas continúan muy vivas a las puertas de Europa, pero la UE finge ignorarlo.
He seguido paso a paso, laboralmente, toda la ya larga historia de las negociaciones, ingreso y participación de España en la UE. ¿Cómo no interesarme por la evolución de su cambiante puesto en Europa..?
Mientras Miguel Ángel Moratinos se fotografía sonriente y feliz con su colega congoleño Antipas Mbusa Nyanmisi, en Kinshasa, intercambiando parabienes y haciendo chistes en alguna de las lenguas locales, Gordon Brown, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, José Manuel Durao Barroso y Romano Prodi gastan una muy mala pasada cruel a JL Rodríguez Zapatero.
A nadie se le oculta la importancia de las políticas vasca y catalana para el futuro de España. Sin embargo, a nadie parece interesar un terreno de futuras batallas de fondo, dominadas por el horizonte europeo, ya que el Tratado de Lisboa confiere nuevos poderes a las regiones.
“Estamos perdiendo influencia geopolítica. Estamos perdiendo influencia en términos económicos y tecnológicos; y, como consecuencia, somos menos relevantes para nuestros ciudadanos, perdiendo competitividad y riqueza..”