Es la opinión de Nicolas Sarkozy, François Hollande y sus respectivas guardias pretorianas.
[ .. ]
Ambos bandos utilizan el mismo lenguaje apocalíptico, sirviéndose del doble escándalo de las escuchas telefónicas como armas políticas arrojadizas y envenenadas.
Sarkozy se considera perseguido por la burocracia policial y judicial del Estado, comparando el funcionamiento de la justicia, en tiempos de Hollande, con los métodos policiales de la difunta República Democrática Alemana (RDA, la difunta Alemania comunista).
Hollande le responde con la misma moneda, diciendo y dejando decir que Sarkozy se está volviendo loco y amenaza con un golpe de Estado verbal contra las instituciones democráticas, a la manera de Silvio Berlusconi.
¿De qué insoldable pozo de odio salen esos torrentes de furia verbal?
Todos los teléfonos privados de Sarkozy han sido pinchados por la policial judicial, por orden de un juez, que espera poder demostrar que el ex presidente tenía montado un servicio de “topos”, a su servicio, para conocer los detalles de la instrucción de varios escándalos.
Esas escuchas telefónicas, judiciales, han sido filtradas a la prensa más o menos próxima al Gobierno socialista. Ante tales sospechas, Sarkozy ha respondido con un artículo personal, publicado por Le Figaro, a toda página, denunciando el escándalo institucional de una justicia y una policía al servicio del poder político de Hollande. A juicio de Sarkozy, el gobierno socialista utiliza contra él los métodos de la Stasi, la policía política de la difunta RDA.
Ante la violencia inusitada de esa comparación, el presidente Hollande se vio forzado a responder personalmente, desde Bruselas, declarándose escandalizado por la comparación de la justicia francesa de hoy con la justicia de la Alemania comunista.
Menos convencional, Michel Sapin, ministro del Trabajo, lidera la respuesta socialista contra Sarkozy, declarando: “Sarkozy se ha vuelto loco: está dando una suerte de Golpe de Estado verbal contra las instituciones de la República, a la manera de Berlusconi”.
A la derecha y a la izquierda, los partidarios de Sarkozy y de Hollande retoman la misma línea “argumental”, maximalista y brutal, evidentemente hipócrita, falsa y cínica, ofreciendo el penoso espectáculo de una Francia caída en una tela de araña podrida por ambos lados. El Gobierno, filtrando y utilizando políticamente las conversaciones privadas de Sarkozy, con todos sus teléfonos pinchados. Sarkozy, utilizando esa manipulación de la justicia para intentar enterrar las graves sospechas que siguen pesando sobre varios escándalos en curso de la más problemática instrucción.
Le Monde, Tribune de Sakozy : la gauche dénonce une dérive « à la Berlusconi ».
Le Figaro, La presse souligne «le retour du guerrier Sarkozy».
Le Parisien, Comprenez-vous la réaction de Nicolas Sarkozy ?
- Francia en este Infierno.
Deja una respuesta