Avenue d’Iéna, 24 noviembre 2018. Foto JPQ.
La franquicia chalecos amarillos cambia ¿retrocede? pero ilumina todas las crisis de Francia.
[ .. ]
En su primera jornada de manifestación, el 17 de noviembre pasado (282.000 manifestantes), en la franquicia se confundían estallidos de cólera cívica de distinta naturaleza:
Angustia social de las clases medias amenazadas de precariedad, revuelta fiscal, angustia social de la Francia social y demográficamente periférica, cólera popular contra las élites administrativas, políticas y sindicales.
Desde aquel mismo día, extrema izquierda y extrema derecha populistas intentaron “apropiarse” de la franquicia, apoyándola calurosamente. De los grupúsculos monárquicos a los grupúsculos ultra radicales violentos (de extrema izquierda y extrema derecha), pasando por un largo rosario de grupúsculos de la más peregrina sensibilidad, la franquicia de los chalecos amarillos fue utilizada como banderín de enganche, con mucho éxito y confusión.
Sin líderes, sin organización, sin un programa de reivindicaciones concretas, la franquicia incluso ha sido utilizada por individuos y grupúsculos anti semitas, racistas.
Al día de hoy, la franquicia ha tomado muchos rostros. Pero sigue funcionando. Le Monde, 23 / 24 febrero 2019, Près de 47 000 « gilets jaunes » ont manifesté dans toute la France.
Al margen de lo que pueda ocurrir, tres meses de crisis han confirmado todas las fracturas nacionales.
Ordenando mis libros, me tropiezo por azar con un clásico de la historia política francesa, La politique n’est plus ce qu’elle était (1993), de René Rémond, gran maestro.
A su juicio, al principio de los años noventa del siglo pasado, Francia era víctima de estas crisis de fondo:
-Crisis de la representación política y sindical.
-Crisis del modelo democrático francés, en el que no se reconocen millones de ciudadanos.
-Crisis de un centralismo institucional, percibido como injusto y poco representativo de una realidad social diversa…
Han pasado veinticinco años. Esas crisis se han agravado. Y están en el origen último de la crisis y franquicia de los chalecos amarillos.
Macron / chalecos amarillos… la tentación del referéndum nacional.
De los indignados de las plazas publicas a los decepcionados. Todos en grupos radicalizados. Si no hay propiedades comunes no hay ni familias ni patrias ni naciones solo individuos abandonados formando jaurias humanas para defenderse de los esclavistas y rentistas. En los años ochenta y noventa empezo a visualizarse en el Chile de Pinochet el nuevo invento de ingenieria social diseñado en Chicago. Los chicos chilenos venidos de las universidades catolicas y no catolicas de Chicago. Catolicos y anglosajones se pusieron a privatizar y desmontar el estado de bienestar y a mantener el del malestar. Unos ricos y otros pobres para evitar el fin de un imperio universal y de las instituciones de la iglesias tecnologicas de los pobres. Sin familias patrias naciones.. solo quedarian las empresas y mercados multinacionales sin casas ni comunidades autonomas la mayoria destruidas
Pero los gritos de oriente medio que no quieren ser los indios del XXI el partido comunista chino el suicidado pero no muerto ruso y el paria presidente indio y algunos otros traen incertidumbres nuevas para los ingenieros sociales occidentales. Pueden abandonar los chalecos y las plazas pero los problemas permanecen y las protestan tambien. La paz perpetua solo es silencio e inmovilidad.
José,
Creo que no te sigo, nada.
Lo de los chilenos y Chicago no lo veo nada, nada.
Y lo de desmontar el estado del bienestar, menos: Francia es el Estado más socializado de Europa, uno de los más socializados del mundo, con una calidad de servicios sociales muy fuera de lo común.
Que los obreros franceses voten a la extrema derecha, desde hace treinta años, y que PS y PCF «pesen» electoralmente, juntos, algo así como un tercio que el partido de Le Pen, es una realidad una miqueta más compleja e inmediata…
Por otra parte, hay chalecos amarillos de extrema izquierda, de extrema derecha, entre otro arco iris de sensibilidades.
En fin, cool,
Q.-
Josep, puedes explicar un poco más eso que dices:
«Si no hay propiedades comunes no hay ni familias, ni patrias, ni naciones, solo individuos abandonados formando jaurías humanas para defenderse de los esclavistas y rentistas».
¿Tanta importancia tienen, en tu opinión, las propiedades comunes?
Bona nit i gràcies!
Sin propiedades comunes no puede haber igualdad de oportunidades. Sin igualdad de oportunidades no es posibles leyes comunes. Sin leyes comunes no puede haber gobierno de todos. Sin gobierno para todos y de todos no hay estado sin estado no hay nacion. Sin nacion ni leyes ni gobierno comun solo hay caos y por tanto dificil construir familias comunidades… solo individuos nomadas unidos en pequeños grupos para defenderse. Un mundo sin politica comun y propiedades de todos nos llevaria a un mundo imprevisible. Hoy aun estamos en un sistema mixto. Esperemos que no privaticen la plaza Cataluña ni el Prado.
Fina solo son especulaciones mentales.
Bon dia.
Josep,
Muchas gracias por la explicación, ahora lo entiendo mejor. Quizás un sistema mixto sea lo más acertado. Ni todo propiedades comunes, ni todo propiedades privadas…
Si el género humano llegase a un grado de madurez en que fuera justo, responsable y respetuoso por sí mismo, quizás las leyes, la política y los gobiernos no fueran necesarios…Sería un mundo sin estados ni naciones…¡Oh! ¿Te imaginas? Un mundo a lo John Lennon…
En fin, como bien dices… «Esperemos que no privaticen la plaza Cataluña ni el Prado».