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«Para mí que es un libro que honra la memoria de sus padres».
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De la Europa de las libertades a la Europa de las extremas derechas, Juan Pedro Quiñonero Editorial Guillermo Escolar.
Es este uno de esos libros tan raros en nuestro entorno que merecen la pena ser advertidos en sumo grado de su importancia. Se trata de una reflexión muy medida y, como siempre en su caso, con aportación de documentos y anécdotas con algunos de los intelectuales y políticos más relevantes de Europa y Norteamérica, principalmente, que han pasado por París, ciudad en la que Juan Pedro Quiñonero (Totana, Murcia, 1946) lleva viviendo y habitándola en todos sus aspectos, véanse, así, las fotos de la calle que forman parte de Una temporada en el infierno, donde el escritor y periodista trata de la decadencia actual de Europa en el nuevo escenario mundial.
Y, de paso, aporta claves muy interesantes sobre el papel que España juega en Europa desde Adolfo Suárez a Pedro Sánchez y las coincidencias de todos los gobiernos españoles, desde Felipe González y Aznar, Zapatero, Rajoy y Sánchez tienen sobre el papel principal de España en el escenario mundial en una suerte de alucinación institucional que nos debe venir de cuando los Tercios de Flandes, pagados con dinero a crédito, algo que no ha cambiado desde aquellos tiempos y que hizo que por presiones de Angela Merkel y el gobierno francés, José Luis Rodríguez Zapatero reformase la Constitución española, algo nunca visto e Europa, que hizo que tuviéramos que ajustar las cuentas, en 2011 la deuda española representaba el 100 % del PIB.
Juan Pedro Quiñonero es hijo de Juan Quiñonero Gálvez y de Luz Martínez, fundadores de la Escuela Racionalista Ferrer y Guardia de Totana durante la República y la Guerra Civil. De ahí que nuestro autor sostenga la tesis de que la economía española es deudora y sólo puede solucionarse, es decir, ser independiente con una base importante en el educación y la investigación y cultura, es decir, una revolución en esos ámbitos que aún está pendiente.
Sin embargo, el origen de este libro de Quiñonero es otro: asistió a decenas de luchas callejeras en París cuando la aparición de los chalecos amarillos: «Los hombres y mujeres que se tiraban a la calle vistiendo chalecos amarillos el invierno de 2018-2019 eran los hijos y nietos de los hombres y mujeres que fueron prejubilados o perdieron sus empleos y parte de su identidad, en cuarentena, de las cuencas mineras de La Lorraine y Pas de Calais…».
Esas luchas callejeras le llevan a pensar que «las escenas de vandalismo que se habían sucedido y se sucederían e París, en los Campos Elíseos y muchas capitales de provincias, también tenían mucho de vandalismo nihilista, mesianismo endemoniado, adoración de la nada, en llamas».
Después de un prolijo recorrido por los acontecimientos de los últimos años, Putin, la guerra de Ucrania…el final del libro es de marcada excelencia: hay una apelación al alumbramiento del hombre presente en la obra de Marcel Proust.
Y luego Adriano escribe una carta a Marguerite Yourcenar recordándola el destino de Atenas: «Porque Atenas es nuestro destino de hombres libres, mientras un arquitecto sea capaz de soñar el Partenón y nuestros generales sean capaces de morir en las Termópilas». Para mí que es un libro que honra la memoria de sus padres de la manera más idónea que se le ha ocurrido… ABC, De la Europa de las libertades a la Europa de las extremas derechas, de Juan Pedro Quiñonero: Atenas es nuestro destino.
Quiñonero: «Las extremas derechas anuncian la crisis de la civilización europea».
Este Juan Pedro… No sé lo que haría yo sin él, encontrándome sin quien es albacea del pretérito y representa a la perfección su papel de último testigo: él lo ha elegido, nadie se lo ha impuesto, lo hace mejor que nadie porque le gusta esa clase de rol; creo, además, que está con ello desde una juventud primera, recorre así las siete edades del hombre y no cesa de dar fruto… me parece que aún le queda fuego en el rayo de su inspiración. ¡Que no cese!, ¡que no reduzca su fulgor!; ¡si este se apaga, aparece, se difunde, amenaza un proceso de orfandad en las letras!… Nos gusta y elegimos que Una Temporada en el Infierno se prolongue y la sintamos. Creo que aquí votamos todos a favor, nadie se ha levantado tarde, nadie se olvida, nadie se va a otra parte, son los comicios fiesta nuestra, domingo particular que hacemos hoy el grupo de gozosos condenados.
Ricardo,
Que palabras tan tan bellas que tanto, tanto, tantísimo de Agradezco.
Graciassssssss
Q.-
No las merezco demasiado. Es una Temporada en el Infierno espacio que recoge a unos períodos de mi última vuelta del camino que andan todos y aquí corresponde a mis trayectos, largo que lo deseamos, pleno, no obstante, de aquellas prestaciones que nos queden y amañemos; no se sabe si lo apaña la genética, si trata de comer bien y moverse cada día, si es principal asunto del control de problemas que te creas o te vienen, ¿haya asimismo en ello una búsqueda del fenómeno que milagro se le llama? Y es que a diario en este Infierno gozan y se estremecen mis sentidos; debo pedir perdón por olvidar en ello las lanzas, las cruces y los clavos; paso a veces la página, miro hacia el otro lado, renuevo las imágenes queridas, supongo firmemente que la eviternidad me acoge.
Ricardo,
Tus palabras, la belleza de tus palabras, nos ayuda e ilumina.
Q.-
Don Ricardo Lanza,
Como de costumbre, sus palabras enamoran. Su dominio y conocimiento del lenguaje es extraordinario.
Que por muchos años podamos seguir leyendo sus preciosos comentarios en este INFIERNO.
Fina:
Seguiré de habitante en este Infierno lo que dure mi cuerpo y si la mente lo apuntala; grata que me es la estancia entre estos compañeros, hacen a diario esa revolución pendiente que al ánima concierne y su campo ilumina.
Don Ricardo Lanza,
Me alegra conocer su intención de seguir en este Infierno. Ojalá que por muchos años su estancia se prolongue y podamos disfrutar leyendo sus aportaciones.
Gracias!!!!!!!!!!!!!!
Es una gozada leer cosas tan bellas sobre nuestro anfitrión y su nuevo libro. Habrá que leerlo.
Fina,
Graciassss
Q.-
Magnífico comentario, que va a la raiz del libro, que estoy leyendo con sumo interés.
Felicidades, Quiño
Este libro no ha de pasar ni pasará desapercibido, su contribución es grande, en lo cultural y en lo histórico y político
Irene
Te agradezco un Montonazo tus amistosas y generosas palagras, mucho, mucho.
Graciassssss
Q.-
Emocionan tus palabrs, Ricardo, si.
Q.-
Sumo y repito; si me fuera posible desearía incluso multiplicar; porque, a veces, y con frecuencia acelerada, soy tu libro y el mío, la obra que me resta por concluir, y en estas estaciones terminales de El Camino corrijo y completo aprovechando la ayuda de lo tuyo.
Ricardo,
Emocionante complicidad generosa, por tu parte.
Graciasssss
Q.-
¿Sabes, Juan Pedro, que hay veces -demasiadas- en que me gustaría mutar en ladrón de palabras y de ideas, frases hurtadas y páginas enteras, falso centón nacido de los otros, sea libro de texto o apunte de novela, santuario de apócrifos santones, textos imaginarios que ni siquiera reconozco como míos, ajenas narraciones de escritores fallecidos que nunca los nombró la letra impresa, puros anónimos de la vida, borrachera de ensueños de ajenjo o de heroína, literatura pésima, nacida en el suburbio del relato, cuentos de un humorista que recibe la gallofa en un portal, huevos podridos cuando habla, salivas y bofetadas si está esperando galones?
¡Viva la Europa existencial!; no se nos quede tan mezquina como ahora, alguno escuche a Sartre y a Camus, vaya a los bares de la Piaf y la Juliette, baile con Mistinguette -si es que le deja-, oiga maullar los gatos de la Baker, se asombre cuando Ernest Hemingway afirme con orgullo desmedido que fue el último soldado que al final de la batalla pasó el Ebro sin dudar «Lo hice a nado, llevándome un par de Máuser y dos botellas de cava».
Y eran las cuevas de Sésamo, y estaba tocando el piano Tomás Cruz. «He ligao con Ava Gardner, y vino Mario Cabré, y me la quitó el torero, y luego estaban los grises y cerraron el local. Lo abrirán después de Reyes, no sé si lo hará un Alfonso o el mismo Juan de Borbón. Dionisio Ridruejo dice que van a dar un discurso, y lo harán en catalán; Terenci Moix le contesta «van a hacerlo en occitano porque políglotas son». Me voy a la tramontana con Llorenc de Vilallonga por si le robo palabras, doy un atraco a su estilo y me hago con el Bearn, no sea que el Conde Rossi baje de su percherón, y diga que me fusilen en lo alto de un paredón por si escapo de las balas caiga en lo hondo de la mar, no me salven las sirenas ni las chicas de las playas me vengan a festejar.
Ricardo.
Bella historia, bellas historias… tu palabra crece e ilumina muchas historias… bellas historias a las que tu palabra confiere sentido, ayudándonos a comprender, gracias a la luz de tus palabras, si,
Q.-