
27 febrero 2025.
Emmanuel Macron ha lanzado una respuesta y ataque frontal contra Donald Trump en un terreno estratégico para el futuro de Europa.
[ .. ]
El presidente francés denuncia el comportamiento del presidente de los EE. UU. en estos términos: «Francia denuncia con energía las decisiones de los Estados Unidos de retirar / limitar los visados de Thierry Breton y cuatro personalidades europeas. Esas medidas son una intimidación y una represión contra la soberanía numérica europea».
Macron no puede ser más claro y directo.
Thierry Breton, ex ministro francés, ex comisario europeo, ex dirigente de muy grandes empresas multinacionales, francesas y europeas, es uno de los grande defensores europeos, nacionales e institucionales de la regulación de las plataformas numéricas internacionales.
Desde sus cargos, desde hace veinte años, desde su actual posición de analista emérito de la realidad internacional, Breton defiende la «regulación» de las plataformas numéricas. En Washington, Trump ha tomado la decisión de privar al ex comisario francés de su visado, la validez de su pasaporte, negándole la entrada en los EE. UU.
Tratándose de una cuestión nacional y europea, Macron no ha dudado en desenterrar el hacha de guerra verbal contra Trump, planteando el problema de fondo en su raíz original y más conflictiva.
El presidente está «acompañado» por su gobierno, sus ministros, y toda la clase política nacional. Detalle sencillamente excepcional.
Jean-Noël Barrot, ministro de Asuntos Exteriores, y Roland Descure, ministro de Economia, denuncian a coro «con la mayor firmeza» una decisión que, a su modo de ver, es «un atentado contra las libertades básicas». El enfrentamiento y batalla política se extiende a la concepción misma de la libertad.
Nathalie Loiseau, diplomática y eurodiputada de referencia, insiste en la dimensión continental del problema: «No nos equivoquemos… tras la medida contra Breton, lo que está en juego es la soberanía y libertad de los europeos. Europa debe reaccionar para defender su soberanía y libertades».
Por una vez, todos los partidos políticos nacionales, de la extrema izquierda a la extrema derecha, adoptan un tono muy semejante, contra las decisiones de Trump.
A la extrema derecha, Sébastien Chenu, vice presidente de Agrupación Nacional (AN), el partido de Marine Le Pen, ha declarado: «Pienso que la administración Trump no solo se equivoca en el fondo de la cuestión. También se equivoca en la imagen que da de los Estados Unidos». Se trata de un «ruptura» altamente simbólica.
Le Pen y su partido han apoyado, con matices, todas o casi todas las grandes iniciativas de Trump. Denunciando una «equivocación» estratégica, Chenu subraya una diferencia mayor que afecta a las relaciones de Francia y toda Europa con Washington.
La derecha tradicional, socialistas y comunistas utilizan todos la misma terminología: «Se trata de una decisión extremadamente grave. Francia y la Unión Europea deben reaccionar de manera inmediata a este ataque sin precedentes contra nuestra soberanía».
Raphaël Glucksmann, hijo del famoso filósofo, eurodiputado, reacciona de este modo: «No somos una colonia de los Estados Unidos. Somos europeos. Debemos defender nuestras leyes, nuestros principios, nuestros intereses. La sanción escandalosa contra Thierry Breton es una ataque de fondo contra nuestra soberanía».
Al margen de las reacciones de la UE y otras naciones europeas, las reacciones de Francia, con Macron a la cabeza, parecen anunciar la «bandera» de un «hacha de guerra» contra una decisión trumpista mucho más que simbólica, ya que afecta a las relaciones más profundas entre los EE. UU. y Europa. ABC, Macron desentierra el hacha de guerra contra Trump por la retirada del visado a un exministro francés.
La ex colonia europea hoy o mejor hasta hoy hegemon de el imperio mundial se rebela contra las antiguas metrópolis imperiales europeas. Desde hace quinientos años los europeos controlaban el mundo el mundo hablaba en europeo. Los inventores del capital y de las democracias apartheids además de transformar los palos que escupen fuego en misiles ven como todo se les derrumba se les expulsa de todas partes tienen que ir con su música a sus casas. El mundo cambia de dueños las colonias forman nuevos imperios. Los viejos imperios renacen de sus cenizas como ave fénix y dicen a sus antiguos dueños lo que deben hacer. El capital dinero europeo pierde su valor la formula dinero dinero dinero primo ya no sirve para alargar el poder financiero de los europeos atlánticos todo o casi todo se juega en el Pacífico y en la euro asia siberiana africana en la gran isla mundial. Todo preparado para disolver la categoría hombre las cientos de especialidades políticas económicas médicas científicas y mas para alargar un poco más el capital dinero hacen aguas aguas que desembocan en los mares con los recién nacidos. Es la decadencia el fin del proyecto europeo y lo más posible de toda Eurasia y puede que duren un poco más América de los indios y el África de los negros los verdaderos humillados de estos últimos quinientos años la mezcla universal global de la familia humana no ha funcionado. En las actuales villas de los plutócratas filántropos ya nadie está seguro es el fin de los imperios el colapso global la disolución de la categoría homo hombre como un azucarillo en una taza de café. Lo que viene es el café azucarado que nadie se puede tomar. Tan dulce gelatinoso que el planeta continúa dando vueltas alrededor del sol con los telescopios y microscopios sin ojos que miren. No sabremos si las manzanas cuando caen del árbol hacen ruido o no todo vuelve a su origen la materia inorgánica que ya no se piensa a si misma el totum revolutum inorgánico. Nadie se puede pensar el estar aquí.
José,
«Virgencita, virgencita…»
Q.-