
Murasaki Shikibu escribiendo «La novela de Genji», por Tosa Mitsuoki (1617-1691)
Descubro en un restaurante coreano de la Ronda de Sant Pere, a dos pasos de mi casa, en Barcelona, que el «mochi» pasó a la historia universal de las culturas y literaturas en «La novela de Genji» de Murasaki Shikibu, comparable a la «Rechcerche…» proustiana.
[ .. ]
«Mochi»: «El mochi es un pastel japonés hecho de mochigome, un pequeño grano de arroz glutinoso».
Devoto de Lady Murasaki desde hace décadas, me asaltó de inmediato una duda existencial: ¿Puede, podría compararse el puesto del mochi en «La novela de Genji», escrita en el siglo XI, con el puesto esencial de la madeleine / magdalena en la «Recherche…» proustiana, escrita nueve siglos más tarde?
En su traducción canónica, Arthur Waley no traduce mochi, aunque se habla profusamente de pastelitos semejantes:
«On the Day of the Boar in the tenth month it was the custom to serve little cakes of seven different kinds, to wit: Large bean, mungo, dohcho, sesamun, chestnut, persimmon, sugar-starch».
«… the usual Camellia cakes…».
En su mucha más reciente traducción al castellano, Xavier Roca-Ferrer tampoco habla de mochis… y utiliza una terminología muy semejante a la de Waley y otros traductores:
«El tercer día del año se habían reunido formando pequeños grupos y consumían los pastelillos de rábano y naranja propios de aquella festividad…».
«… unos pasteles especiales montados sobre hojas de camelia…» [ .. ] los pasteles de arroz que el rito prescribe…».
Sin embargo en la traducción castellana encuentro una cita que me parece preciosa.
«La princesa obsequió a todos con pasteles de cereales servidos en bandejas de áloe sobre mesitas de sándalo…». Y, tras degustar esas exquisiteces de arroz, rábano y naranja, improvisa estos versos:
«El espejo de este lago, libre ya del hielo,
nos devuelve nuestras propias imágenes gozosas y brillantes…».
Versos que algo o mucho tienen que ver con el puesto de la madeleine / magdalena en la «Recuerche…» proustiana. No olvidaré la importancia de las pastelerías en la obra de Proust: Marcel Proust y las pastelerías.
Las historias amorosas de Genji estuvieron en el origen de la iniciación amorosa de mi VN:
Precioso, al parecer, el mochi.
Habrá que ir a tu coreano
Irene,
Lady Murasaki siempre siempre genial.
Los mochi coreano… no me entusiasmaron nada, nada, ay.
Qué quieres…
Q.-
Gracias por el recuerdo del Genji Monogatari -amplio y poético, salvación asimismo del legado de nuestros antecesores, en este caso, de lejos, de allá de la tierra del Sol Naciente, estimado-; es más en mi metáfora de las letras, importante capítulo del duermevela, únicamente en él la realidad que yo le otorgo; es la princesa para mi, queda dotada de lo que son mis preferencias, me acurruco a su lado y prosigo su camino, soy su albacea y su escribiente, aduno su novela con la mía, cada vez se aproxima más mi cuerpo, crece el deseo de un amor que conjunte la trova de Platón y las Cortes de Tolosa; esta vez un difuso vendaval que penetra por la mente anula todo artificio que concierne a mi persona, deshace la vivienda que había levantado: era una casa de papel… ¿hay tiempo suficiente para que alce otra y no se quiebre? La llevaré a París.. ¿aún estará VN?… Mientras el monje escribe de lo suyo, continúan los turcos su labor, ya saltaron los muros hace tiempo, queda el fraile enfrascado entre sus páginas, ignora si son muchas o ya se han concluido, es obra de difuntos lo que hace… Porque nada le inmuta ni le tienta.
Ricardo,
Qué maravilla…
La comentaré con VN.
Graciassss
Q.-
Don Ricardo Lanza,
Su Logos enamora… muy apropiado en el día de San Valentín. 😀
Lo imagino enfrascado, como el fraile, entre sus páginas, pero sabiendo muy bien lo que escribe y cuando debe concluir su obra.
Gracias!!!