El mercado más cosmopolita de París
octubre 13, 2008 | 19 Comentarios
El mercado más cosmopolita de París comienza en la calle Emilio Castelar, pero los españoles no lo saben.
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Pastelería argelina, puesto de frutas y legumbres mediterráneas. 6 septiembre 08. Foto JPQ.
En el Marché d’Aligre / Mercado de Aligre nos cruzamos cada fin de semana decenas, centenares, ¿millares? de desterrados, prófugos, exilados de más de un centenar de nacionalidades, paseando en busca de los genios de lejanas tierras: melocotones del Bajo Cinca, fresas de Huelva, vinos de Jumilla o de Chile, tomates de Almería, menta marroquí, pollos asados portugueses, cerveza china, dulcería libanesa y magrebí, licores rusos, chacinería polaca, cakes escoceses, ejemplares atrasados del New Yorker, ropa usada austriaca, la vuelta al mundo de Blasco Ibáñez (en francés), botos de Valverde del Camino, budas artesanales labrados en jade de los Mares del Sur, iconos religiosos (cristianos, judíos, musulmanes), colecciones de fotos de familias perdidas en un París difunto…
Todo eso y mucho más puede encontrarse en el Marché d’Aligre / Mercado de Aligre (Metro Ledru Rollin), en la plaza del mismo nombre, entre las calles Emilio Castelar, Aligre, Cotte, Théophile-Roussel y Beccaria. Un mercado tradicional (cubierto) y un mercadillo semanal que es un archipiélago maravilloso de puestos de fruta, comida, ropa, e imprevisibles sorpresas.
En verdad, el mercado diario y el mercadillo semanal solo son la parte visible de otros mundos no menos cosmopolitas, visibles e invisibles. En una esquina se encuentra una de las raras librerías parisinas donde ofrecen al visitante un pequeño catálogo con el proyecto en curso de traducción al francés de la obra completa de Ramón Gómez de la Serna. En otra esquina se compra carne cortada según los preceptos musulmanes. Más allá, una pareja de señoritas vietnamitas venden pan “auténticamente francés”. Los jubilados magrebíes que pululan aquí y allá se cruzan con floristas de origen turco o hindú.
MELOCOTONES DEL BAJO CINCA
Mientras los Campos Elíseos o las grandes arterias del turismo de masas (Centro Pompidou, Louvre, etc.) huelen a perfumes de rebaño gregario, el Marché d’Aligre / Mercado de Aligre huele a la más honda humanidad.
Un joven marroquí me glosa las virtudes de los higos chumbos que vienen de Almería y el presenta con el primor que se venden las cosas únicas y preciosas. Un señor pakistaní le vende a Carmen melocotones de Calanda, que era la tierra de Luis Buñuel y los escritores de la Franja. Entre los puestos de libros viejos (de 1 a 5 euros, salvo casos más o menos excepcionales) me topo con el volumen consagrado a India, Ceilán, Sudán, Egipto, Nubia, del Viaje de un novelista alrededor del mundo, de don Vicente Blasco Ibáñez, que quizá siga siendo el escritor español más cosmopolita de todos los tiempos, el único que pudo pagarse una mansión de sueño, en el corazón de la Costa Azul.
Afortunadamente desconocido y oculto para la horda turística, el Marché d’Aligre / Mercado de Aligre es, todavía, un milagro intacto. Un espacio abierto, una tierra de nadie y de todos, un lugar de callada comunión entre el viajero, el flaneur, y los genios terrenales de lejanas tierras, que se cruzan, siembran, fecundan e iluminan las calles de un París todavía a salvo de la marea negra “cosmopolita” (pura polución del marketing), el más genuinamente mestizo y cosmopolita. Allí vuelvo, cada fin de semana, en busca de fruta, perfumes, fragancias que me hablan de otros mundos, que están en este.

Lafloristadela Place d’Aligre, 6 septiembre 08. Foto JPQ.
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19 Comentarios





Mucha envidia me dan esas frutas y elixires, Mr. Q.
Seguro que a muchos ciudadanos catalanes también. Los mismos de los que bien pocos se acuerdan en la blogosfera hispana, llena de personas con las necesidades básicas cubiertas y que rara vez anotan/comentan sobre el sufrimiento humano. Y luego van de personas sensibles, de buenos catalanes…
lavozdebarcelona.com -> LA VANGUARDIA La crisis dispara la asistencia a los comedores sociales en Barcelona Lluís Sierra
Si nos fijamos, la noticia se publicó a las 03:31h, pero sólo tiene de 28 comentarios, a diferencia, a gran diferencia de otras noticias “más importantes”, país.
Lo más sangrante es cuando lees a tanto progre que habla de la miseria del tercer mundo, que hay que ayudarles y demás, pero olvidan la del cuarto mundo que nos rodea.
En fin, es lo que hay.
Mme Marie, Maty,
… Mme Marie,
Mis respetos cordiales.
… Maty,
Qué energía…
Q.-
Quiño, no soporto a los hipócritas y a los mentirosos que se escudan en el debate ideológico -sea la que sea- para no mirar de cara a los problemas acuciantes de parte de sus conciudadanos.
No siendo yo creyente, no dejo de reconocer la gran labor de la Iglesia Católica, así como de otras organizaciones. Es a ese tipo de personas altruistas a quienes admiro, por no ser capaz yo de seguir su ejemplo de vida.
Ahora, con la crisis, toca ayudar a los más ricos sin pedirles responsabilidades por su mala gestión, ni tan siquiera obtener beneficio de ello (vía comisiones e intereses como plantean los gobiernos francés y alemán). Aquí, un gobierno “progre” es menos exigente. Pero como “son los suyos”, los votarán.
Recientemente se presentó el proyecto de PGE. Que si unas partidas subían y otras bajaban, pero en ningún sitio he leído información al respecto del dinero destinado a la ayuda directa a los más desfavorecidos de la sociedad.
Ese silencio, esa sordina, hace cómplices a los medios de (in)comunicación tradicionales españoles con la situación. Pero claro, los excluidos del sistema no consumen y, por tanto, no interesan. No son negocio.
Las gentes del Bajo Cinca se van a poner muy contentas, si es que no lo leyeron ya ayer en el periódico, Q!
No dices nada de los precios a los que compráis en Aligre los melocotones…
Mi hermano, que todavía no sabé cuándo ni cuánto cobrará (y empezó a llevar melocotones a los intermediarios en julio), se teme que va a tocar unos 0′30-0′40 por kilo de esa maravilla que sólo llega a mercados más allá de los Pirineos… Si toca 35-40 céntimos por quilo, ganará algo; si sólo 30, hará justo las paces con su trabajo, o sea, no ganará nada…
[Por no hablar de las “alegrías” que le ha dado este año el argelino a quien ha dado trabajo legal y bien pagado, con su Seguridad Social y todo, que mira por dónde, le ha tirado al juzgado con una mafiosa historia…]
Maty, Mercè,
… Maty,
Te comprendo perfectamente. “La cólera de los justos…”
Mercè,
Qué alegría y qué “globo”, tan semejante, que sé yo, a la Catedral de Palma, o algo así, digo… Carmen me dice que los últimos melocotones que ella compró el domingo pasado los pagó a 2 euros el kilo: detalle que vaya a usted qué negras historias deja al descubierto…
Avanti..!
Q.-
[…] El mercado más cosmopolita de París. […]
[…] Nos cruzamos en la puerta de una panadería del Marché d’Aligre [El mercado más cosmopolita de París], en su barrio, por donde yo deambulo sin rumbo, en ocasiones. [Baguette]. […]
[…] Nos cruzamos en el mercado más cosmopolita de París, donde él busca trabajo y yo vagabundeo sin rumbo. [ .. ] […]
Bueno, JP, algunos españoles sí lo sabemos, y lo frecuentamos. Esquina con Baudelaire. No es raro, claro está: es el barrio conyugal de algunos españoles.
Jesús,
Oyes, pues encantado. Igual coincidimos un día de estos.
Q.-
[…] Nos cruzamos a la salida del mercado más cosmopolita de París, sin que yo me atreva a atemperar su juvenil entusiasmo por Madrid. [ .. ] […]
[…] Nos cruzamos en el café / tabac del mercado más cosmopolita de París. […]
[…] Trabaja con fe y alegría en el mercado más cosmopolita de París. [ .. ] […]
[…] Trabaja en el mercado más cosmopolita de París. […]
[…] Placed’Aligre, 3 octubre 2010. Foto JPQ. El mercado más cosmopolita de París. […]
[…] … los más frescos y reputados en el mercado más cosmopolita de París. […]
[…] El mercado más cosmopolita de París. […]