Barcelona, Plaza de Catalunya, 21 mayo 2011. Foto Mercè Ibarz. Spanish revolution y jornada de reflexión, en Barcelona.
Las elecciones de este 22 de mayo nos dicen muchas cosas sobre las aspiraciones, incertidumbre y angustia profundas de la sociedad española. Sería ingenuo interpretarlas solamente desde una óptica política, inmediata.
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Un cambio / aldabonazo electoral de estas proporciones va mucho más allá del voto de censura contra un personaje (ZP), un partido (PSOE) y unos alcaldes.
La victoria absoluta del PP debe matizarse, a su favor, con una victoria cultural de fondo, que bien reflejan los votos andaluces, murcianos, valencianos, madrileños, donde no solo se ha votado conservador. También se ha votado contra los dirigentes del PSOE y contra la izquierda cultural.
No se trata solo de la victoria de un partido. También se trata de la profunda crisis cultural de sus adversarios, no solo políticos.
La abstención, masiva, quizá hable de la inquietud insondable de una sociedad amargada por el mal funcionamiento del Estado, el mal funcionamiento de las instituciones y el modelo político. Se trata de cuestiones de inmenso calado, que se arrastran, con dolor, desde hace mucho: crisis del Estado, crisis de la representación política, crisis moral, Agravación de las crisis españolas.
Parece palmario el voto masivo contra ZP, su gobierno y su partido. Sería ingenuo pensar que un rechazo de tales proporciones solo les afecta a ellos. Los valencianos también han votado masivamente contra la izquierda cultural.
La victoria conservadora en la alcaldía de Barcelona confirma la balcanización de los socialistas locales, cuando la victoria de CiU coincide con la anunciada emergencia de una derecha muy a la derecha del PP, mientras las familias independentistas continúan empantanadas en no sé cuantas divisiones. Proceso que viene de muy lejos: Nuestra Nación, nuestro Estatuto, nuestra Leche… se están pudriendo.
Sin duda, los partidos minoritarios de muy distinta obedencia (UPyD, Bildu, IU, etcétera) podrán cantar victoria, a la luz de sus estimulantes resultados. Pero no está nada claro cómo esas fuerzas emergentes y centrífugas podrán crecer e influir en la marcha de los negocios públicos. UPyD puede aspirar a convertirse en partido bisagra. Bildu quizá nos anuncie metamorfosis vascas más o menos alejadas de la ilusión de los últimos años.
Por último, muy provisionalmente, el PP está en su derecho en considerar que asistimos al principio de un cambio de ciclo político. Quizá. Sin embargo, la importancia excepcional de la abstención subraya la incertidumbre ante un paisaje político estatal empantanado.
La abstención deja en suspenso todas las cuestiones capitales:
1. Un tercio de los españoles no se han reconocido en ninguna formación política y han preferido manifestar su rechazo. Esa era y es, también, la tesis central de los protagonistas de la Spanish revolution.
2. No está claro a quién pudieran votar los abstencionistas, mañana, en unas elecciones generales.
3. Con o sin mayoría absoluta, el partido mayoritario, hoy o mañana, el PP, tendrá que afrontar una imprevisible fronda social y cultural. Los protagonistas del movimiento 15-M no tienen muy claro lo que quieren: pero son un reflejo bastante llamativo de una indignación social y cultural que va mucho más allá de las fronteras políticas tradicionales.
- La Spanish revolution y el futuro de España.
- Los jóvenes españoles y las revoluciones árabes.
- Spanish revolution, Puerta del Sol, Plaza Tahir.
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PS. Siete horas después de escrita y publicada esta entrada, leo los titulares de la prensa de la mañana:
–ABC, España vota cambio; Debacle histórica del PSOE, que pierde en todas las autonomías; Zapatero se lava las manos.
-El País, El PP barre a los socialistas; El tsunami del 22-M barre al PSOE; Rajoy lidera una victoria aplastante.
–La Vanguardia, Vuelco histórico, Revuelta a la derecha; El PSOE se hunde a plomo.
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Resultados oficiales Ministerio del Interior:
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Completamente de acuerdo, Juan Pedro.
Un abrazo.
Javier,
Se agradece, oye. A saber que catástrofes nos esperan, mañana,
Q.-
Centrándonos en Cataluña, hay una noticia fundamental –la he escuchado en la radio y he de confirmarla: el PSC-PSOE pierde las cuatro diputaciones.
El ayuntamiento de Barcelona y la Diputación son fundamentales para su supervivencia como partido, tanto por el poder como para dar de comer a sus dirigentes y militantes destacados.
Con un poco de suerte dicho partido se convertirá en marginal, y así terminará de cosechar lo que han sembrado estos años tras traicionar reiteradamente a sus votantes no nacionalistas.
Lo malo e inevitable: los durísimos ajustes que vamos a padecer todos gracias al enorme agujero que el tripartito dejó en la Generalitat.
Juan Velarde hoy en ABC: «Quien desee saber cómo avanza económicamente un pueblo, debe desertar de los derivados de la socialdemocracia y de los del progresismo campamental».
Nosotros mismos hace un siglo, y muchos países hoy en día quisieran un estado que funcionase «tan mal» y en «crisis tan insondable» como el nuestro. Algunos trabajaremos por mejorarlo; mientras otros se empeñan en enterrarlo para que deje sitio ¿a qué?
Un saludo
Menudo sabelotodo, oiga.
Maty, Antonio, Teresa…
Maty,
En verdad, quizá, por hacer historia, la situación de Barna / Cataluña es la consecuencia última de aquellas elecciones, cuando la izquierda republicana independiente prefirió aliarse con los socialistas… protagonistas, partidos y Cataluña «pagan» ahora el resultado de aquella decisión estratégica.
Antonio,
Al curro, pues.
Teresa,
No me tomes el pelo, anda,
Q.-
En Cataluña, lo realmente preocupante son los 65.000 votos del PxC, casi el doble de Ciutadans, que se ha desplomado a la mitad respecto a cuatro años.
Al menos puedo decir que han ganado los míos: los que nos abstuvimos.
Lo trascedente: la prima de riesgo de España ha escalado esta mañana hasta los 260 puntos. Duro, durísimo va a ser el despertar de muchos ante lo que se nos avecina.
Y la semana pasada S&P volvió a bajar la calificación de la deuda a largo plazo de la Generalitat. Demos gracias a los millones de catalanes que han vuelto a votar a los partidos que han dejado tal agujero en las finanzas de la Generalitat.
Nadie se atreve a comentar/explicar el avance del voto en blanco y, menos aún, a relacionarlo con el movimiento democracia real ya.
Los alcaldes y concejales elegidos y/o reelegidos han escuchado el sonido orquestal que querían, el de las urnas. No sé yo si serán tan receptivos con las caceroladas de nuestras plazas.
¿«izquierda cultural» de Kultur o de culture? Pregunto porque no sé a qué atenerme con ese sintagma que usas, nomás. (En tu nota valenciana, por lo demás, discrepo en que «masivamente» sea conveniente para describir la situación, ni en términos relativos ni en términos absolutos.)
PD: Yo entendía que Teresa aplicaba el calificativo al citador o al citado de más arriba que ella. Si esta interpretación es correcta, me uno a su calificativo.
Aprovecho lo que ha gustado la cita anterior para poner un enlace a este artículo imprescindible de Velarde en el que se analiza el desastre económico de la II República y vientos que sembró. Quien no se entere no será por que no tuvo oportunidad.
http://www.abc.es/20110414/latercera/abcp-abril-aparece-pesima-politica-20110414.html
Un saludo
«porque», sorry
Maty, ALC, Antonio, Jesús…
Maty,
Problema de fondo, en efecto, que viene de lejos: Nuestra Nación, nuestro Estatuto, nuestra Leche… se están pudriendo.
ALC,
Esa relación está comentada en esta misma entrada, y en las tres o cuatro entradas consagrada a la cosa.
Antonio,
Bueno…
Jesús,
Pensé que quedaba claro lo de izquierda cultural. Intento explicarme… los newspaperes (sic) llevan meses o años insistiendo en que Camps & boys son una banda de corruptos. La izquierda cultural, periodística, intelectual and so on lleva los mismos meses y años denunciando lo mismo. Parece saltar a la vista que los valencianos han votado a favor del PP, de Camps y contra toda esa izquierda cultural. No entro en valoraciones filosófico existenciales.
Q.-