
Pont St.-Michel, 12 / 13 junio 2013. Foto JPQ.
A través del cuello de Albertine -contemplado desde muy cerca-, el narrador de la Recherche descubre el misterio más subversivo de la fotografía…
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… el misterio de la creación de nuevos mundos; descubiertos e iluminados a través de nuevas ópticas, revelándonos nuevos rostros encantadores de lo real y el cuerpo amado, deseado, espejo y matriz de la fecundación, a través del beso que enlaza a los amantes o la instantánea fotográfica, inmortalizando lo sagrado y divino que hay en nosotros y en todas las cosas de la creación:
D’abord au fur et à mesure que ma bouche commença à s’approcher des joues que mes regards lui avaient proposé d’embrasser, ceux-ci se déplaçant virent des joues nouvelles ; le cou, aperçu de plus près et comme à la loupe, montra, dans ses gros grains, une robustesse qui modifia le caractère de la figure.
Les dernières applications de la photographie – qui couchent aux pieds d’une cathédrale toutes les maisons qui nous parurent si souvent, de près, presque aussi hautes que les tours, font successivement manoeuvrer comme un régiment, par files, en ordre dispersé, en masses serrées, les mêmes monuments, rapprochent l’une contre l’autre les deux colonnes de la Piazzetta tout à l’heure si distantes, éloignent la proche Salute et dans un fond pâle et dégradé réussissent à faire tenir un horizon immense sous l’arche d’un pont, dans l’embrasure d’une fenêtre, entre les feuilles d’un arbre situé au premier plan et d’un ton plus vigoureux, donnent successivement pour cadre à une même église les arcades de toutes les autres – je ne vois que cela qui puisse, autant que le baiser, faire surgir de ce que nous croyons une chose à aspect défini, les cent autres choses qu’elle est tout aussi bien, puisque chacune est relative à une perspective non moins légitime. Bref, de même qu’à Balbec, Albertine m’avait souvent paru différente, maintenant – comme si, en accélérant prodigieusement la rapidité des changements de perspective et des changements de coloration que nous offre une personne dans nos diverses rencontres avec elle, j’avais voulu les faire tenir toutes en quelques secondes pour recréer expérimentalement le phénomène qui diversifie l’individualité d’un être et tirer les unes des autres, comme d’un étui, toutes les possibilités qu’il enferme – dans ce court trajet de mes lèvres vers sa joue, c’est dix Albertines que je vis ; cette seule jeune fille étant comme une déesse à plusieurs têtes, celle que j’avais vue en dernier, si je tentais de m’approcher d’elle, faisait place une autre. Du moins tant que je ne l’avais pas touchée, cette tête, je la voyais, un léger parfum venait d’elle jusqu’à moi. Mais hélas ! – car pour le baiser, nos narines et nos yeux sont aussi mal placés que nos lèvres mal faites – tout d’un coup, mes yeux cessèrent de voir, à son tour mon nez s’écrasant ne perçut plus aucune odeur, et sans connaître pour cela davantage le goût du rose désiré, j’appris à ces détestables signes, qu’enfin j’étais en train d’embrasser la joue d’Albertine…. MP, Recherche, Si vraiment vous permettez que je vous embrasse.
París, Proust. El cuello de Albertine y el misterio subversivo de la fotografía.
Vuelvo al libro de Brassaï sobre Proust, que sigue pareciéndome un monumento de sabiduría sobre la Recherche proustiana y el arte de la fotografía (que también puede ser muchas otras cosas, no siempre ni forzosamente artísticas) … «Proust sous l’emprise de la photographie» (1997), comienza con esta cita de «À l’ombre des jeunes filles en fleurs»:
Il en est des plaisirs comme des photographies. Ce qu’on prend en présence de l’être aimé n’est qu’un cliché négatif, on le développe plus tard, une fois chez soi, quand on a retrouvé à sa disposition cette chambre noire intérieure dont l’entrée est «condamnée» tant qu’on voit du monde…
Casi todo lo esencial está dicho: sobre la memoria, el eros, el logos, incluso la matriz última de la fotografía, tema central de mi Dark Lady. Vuelvo a esa tierra prometida desde antes incluso de tener uso de razón; desde que mi madre me enseñaba las primeras letras leyéndome algunas páginas escogidas de la Odisea, en la casa natal que ya no es mía, desde hace tantos años.
Proust, la Recherche, Tratado de amor, Eros y Logos.
Proust, Brassaï, eros, memoria, fotografía y… Mónica Bellucci.
- París, Proust. Secretos, placeres y misterios nocturnos.
- París, Proust. Las adolescentes en flor y la lengua del país natal.
- París, Proust. El sexo de Albertine y el misterio de la creación.
- París, Proust. Albertine, el amor y las aves pareadas del gran arte andaluz y mozárabe.
- París, Proust. Albertine, maniquíes y princesas durmientes en el bosque encantado del tiempo.
- París, Proust. Velázquez, la nuca de Albertine y la inmortalidad del alma.
- París, Proust. Victoria contra la muerte, en los Campos Elíseos.
- París, Proust. Charlus en la Concorde, antesala del Infierno.
- París, Proust. Gilberte, Albertine, Odette y nuestra crucifixión.
- París, Proust. La huida de las adolescentes en flor y la crisis.
- París, Proust. Albertine y los abismos de la pasión.
- París, Proust. El lunar de Albertine, frente al mar y en la intimidad.
- París, Proust. El dandi y la cortesana, ante a Notre-Dame.
- París, Proust. El salón donde se cruzan los vivos y los muertos.
- París, Proust. La belleza, niñas, mujeres y brujas.
- París, Proust. Botticelli y el cuerpo mortal y rosa de Odette.
- París, Proust. Piernas cruzadas y fantasmas nocturnos.
- París, Proust. El bosque de las amazonas.
- París, Proust. Poseer a Madame, al anochecher, frente al lago.
- París, Proust. La pastelería y el sexo.
- París, Proust. El claro de luna y la crisis de nuestra civilización.
- Quiñonero en el hotel sadomasoquista de Proust.
- París, Proust. Mme de Guermantes, el buqué de flores y la creación.
- París, Proust. El pie y las artes de la seducción y el placer.
- París, Proust. St.-Augustin y el Ángel de la historia.
- París, Proust. St.-Lazare, prodigios e infierno.
- París, Proust. Esquina nocturna, 2.
- París, Proust. Tentaciones e inseguridad.
- París, Proust, rutas de Fortuny y Sara Bernhardt.
- París, Proust, despojos de un jardín legendario.
- París, Proust, esquinas nocturnas y spleen.
- Paris, Proust, esquina nocturna.
- La casa donde Proust escuchó la Sonate de Vinteuil.
- Peregrinaje a Balbec – Cabourg.
- Proust, Brassaï, eros, memoria, fotografía y…
- Proust y el texto subvertido.
Bella imagen, bellas, bellas historias. Qué envidia.
Alegría, la de tus palabras…
Graciasss
Q.-
Hay algo nuevo después de la fotografía y del cine. Una nueva percepción de la realidad se abre. Ya Bergson pariente de Proust abre el melón en su polémica con Einstein. Puede haber una física que todo se reduzca al espacio con el espacio se puede construir toda un física.. Y el tiempo eso es otro cantar la duree de la vida es propio del arte el arte es tiempo de vida o es como me gusta pensarlo. Cómo se captaba el eros y todo lo relacionado con la vida con el logos con la palabra pero que ocurre con la fotografía y el cine entramos en una nueva de captar la realidad de la vida del arte . Todo se puede especializar imagen y sonido se puede reproducir cualquier momento grabado el logos de transforma en imagen y sonido . Conseguimos transformar el logos en copia de la fisis. Tenemos la copia con todas sus variantes de la fisis de la vida otra forma de convertir el arte tiempo en copia espacio . Una manera de que el arte sea un apéndice de la física. Puede que todo sea una boutade o no el arte ya nunca será solo logos algo invisible que haga esfuerzos sobrehumanos por captar el tiempo de la vida ahora lo tenemos inmovilizado con la imagen sonido no corre no avanza es más propio de los nuevos ingenieros que de los antiguos maestros del arte. El arte convertido en epígono de la física. La nueva percepción es cinematográfica donde realidad y creación se mezclan y todo el mundo anterior da paso a ese nuevo mundo artístico vital. Podemos vivir mirando vidas enlatadas y reproducirlas hasta cansarnos o con el tiempo vital que queramos o tengamos. A partir de ahora ese cuello maravilloso que se beso lo podemos tener presente y reproducir transformar todas las veces que queramos. Eso y más es el nuevo arte que empezó en el siglo pasado.
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José.,
«A partir de ahora ese cuello maravilloso que se beso lo podemos tener presente y reproducir transformar todas las veces que queramos. Eso y más es el nuevo arte que empezó en el siglo pasado…»
Amén.
Qué así sea…
Q.-
Quiño,
Qué inspiradoras son ciertas nucas…!!!!!!
Gracias……..por tanta belleza.
Fina,
La belleza, lo bellos, si… palabras mayores, Eros y Logos, decía, una miqueta pretencioso, quizá, pero que dice lo que dice, quizá indisociables, para los viejos filósofos de una Alejandría difunta, ay…
Q.-
Josep,
Me encanta verte filosofar…haces que bailen mis neuronas.
A ver si consigo encontrar más tiempo para la lectura, el cine, la fotografía… en fin, el nuevo arte.
Amén, como dice Quiño.