
Le Parisien, 25 enero 2017. “Un fichier recense entre 15 000 et 16 000 radicalisés en France. Plus de 4 000 d’entre eux vivent en Ile-de-France et sont surveillés”
Suma y sigue:
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Emmanuel Macron confirmó personalmente a última hora de la tarde del sábado que el ataque, con cuchillo y alaridos islámicos, en Mulhouse (Alto Rhin), en el este de Francia, cobrándose un muerto y dos heridos graves, fue “un atentado terrorista islámico, sin duda alguna”.
“El fanatismo islámico ha vuelto a golpear a Francia”, continuó Macron, agregando: “La Nación está unida, en duelo, en solidaridad con las familias”.
François Bayrou, primer ministro, reaccionó en los mismos términos: “El gobierno se ha movilizado para combatir con todos sus recursos contra un nuevo ataque del fanatismo islámico que nos persigue desde hace años”.
Según Nicolas Heltz, fiscal del Estado, en Muhouse, el autor del atentado islámico es un hombre de 37 años, argelino, en situación administrativa dudosa, que gritó “¡Alá es el más grande!” antes de lanzar su ataque a cuchilladas. Está fichado desde hace años como individuo radicalizado, islamista peligroso. Fue detenido con relativa rapidez. La detención provisional puede durar dos días, antes de su previsible inculpación por los delitos de asesinato, intento de asesinato y odio violento, criminal.
El atentado provocó gran emoción, cuando todavía está reciente la celebración del recuerdo de las matanzas perpetradas contra la redacción del semanario “Charlie Hebdo” y la sala de fiestas “Bataclan”, que provocaron, en su día, una gran conmoción nacional e internacional, hace diez años.
Establecida la naturaleza terrorista islámica del crimen, el fiscal del Estado y la policial judicial deberán establecer si se trató de un crimen aislado o pudo tratarse de un atentado en el pudieron intervenir varios cómplices.
Desde hace años, Francia sufre de atentados de ambas naturaleza.
El hombre asesinato es un portugués de 69 años, que llevaba muchos años trabajando en Francia establecido regularmente. Uno de los policías fue herido “a la altura de la carótida”. El segundo policía herido de gravedad fue apuñalado en el pecho. Otros dos policías fueron heridos con menor gravedad.
El asesinato terrorista se cometió hacia las cuatro de la tarde, al margen de una manifestación multicultural organizada por la oposición política de la República del Congo refugiada en Francia. El asesino se disponía a irrumpir contra la cabeza de la manifestación, cuando el hombre asesinado intentó interponerse.
Si el carácter terrorista islámico fue denunciado personalmente por el jefe del Estado, a las tres horas cortas del asesinato, los procedimientos policiales y judiciales seguirán su curso, para respetar las normas más estrictas.
Bruno Retailleau, ministro del Interior, debía dirigir personalmente los primeros trabajos, en estrecha colaboración con el fiscal del Estado y la policial judicial. Los servicios policiales franceses tienen fichados a unos 5.000 sospechosos de “tentaciones terroristas islámicas”. Pero, desde hace años, no es fácil vigilar permanente a esos individuos, que gozan de una libertad de movimientos absoluta, contando con evidentemente complicidades entre una población musulmana mal integrada.
Entre 7 y 8 millones de los 68 millones de franceses son musulmanes más o menos practicantes. Se trata de una población muy mayoritariamente pacífica, pero dividida entre las tentaciones de extrema izquierda y el aislamiento cultural, facilitando la complicidad directa o indirecta con los individuos “seducidos” por la violencia criminal.
Esa “plaga” trágica y ensangrentada ha tomado unas proporciones excepcionales durante la última década: Francia sufrió diez atentados terroristas durante el 2015, que comenzó con la matanza de “Charlie Hebdo”, con un total de varios centenares de muertos a lo largo del año. Seis atentados con trece muertos el 2016. Siete atentados el 2017, con veinticuatro muertos. Tres atentados el 2018, con dieciséis muertos. Cuatro atentados el 2019, con quince muertos. Dos atentados el 2020, con catorce muertos. Otra decena de atentados entre el 2020 y el 2024, con una veintena de muertos…
Ante esa tragedia recurrente, el primer atentado de este año es percibido como una amenaza palmaria. La crisis de gran calado entre Francia y Argelia atiza la hostilidad de “influencers” argelinos residente en París. Las guerras civiles en Siria y la guerra de Hamás en Gaza también tienen repercusiones indirectas.
Desde hace una década, todos los atentados cometidos en Francia tuvieron “raíces islámicas” que se perdían en el Magreb y Oriente Medio.
En el caso del atentado del Mulhouse, la tarde del sábado, la crisis Francia – Argelia, muy reciente, es percibida como un origen “indirecto”. Argel ha percibido las relaciones de Macron con el Rey de Marruecos como una “amenaza nacional”. Sin duda, los terroristas tienen motivos “propios”. Pero esa crisis diplomática es percibida como un “caldo de cultivo” peligroso y fanático.
Consciente de esa realidad, con muchos frentes de crisis, Macron ha comenzado por lanzar una alerta nacional. Desde hace días, el jefe del Estado había anunciando y reclamando más recursos presupuestarios de carácter militar, defensivo y policial.
En plena crisis presupuestaria, con los déficits y deudas más grandes de su historia, Macron ha advertido que Francia debe “prepararse” para “nuevas amenazas”, comenzando por Ucrania. El atentado islámico de Mulhouse recuerda que la amenaza terrorista está siempre muy presente. Y puede volver a golpear de manera imprevisible, amenazante. ABC, Al menos un muerto y dos heridos en un atentado con cuchillo en Francia: el atacante estaba vigilado por terrorismo + PDF.
Francia, primer blanco occidental del terrorismo islámico.
El terrorismo islamista vuelve a ensangrentar un suburbio, la banlieue de París.
Geografía de la galaxia yihadista parisina… Porte de la Chapelle / Pajol 2.
Familia religión mercado el nuevo invento occidental para este milenio. Los musulmanes tienen los dos primeros les queda construir el mercado muy diferente al del liberalismo comunismo . Un mercado que no entre en contradicción con su doctrina musulmana. Este es el problema. La familia también se diferencia y la religión aún más. Hay un conflicto que puede estallar en cualquier momento. La religión judía da la palabra de dios para crear el gran Israel ocupado por los musulmanes. Guerra en oriente pero judíos y musulmanes están esparcidos por todo el mundo puede haber atentados con muertes en cualquier parte una guerra latente de baja intensidad excepto en oriente medio que es de alta intensidad como en Gaza.
José,
Bueno…
Trump y Putin tienen sus agendas… Europa la suya…
Y los musulmanes radicales, residentes en Europa, la suya…
Hay muchas agendas, incluso enfrentadas de muy mala manera,
Q.-