La exposición del Jeu de Paume me permite descubrir de cerca la obra fotográfica de Edward Ruscha, indisociable, me digo, de su obra pictórica, mucho más misteriosa, poética e inquietante, por momentos, de lo que pudiera pensar el canon de las vanguardias difuntas, que tantos cadáveres deja tras sí: cadáveres que se compran y se venden a precio de oro, incluso en Madrid. ¿O sobre todo en desiertos iluminados con publicidad fluorescente -tan semejantes a la imaginería de Ruscha-, como en Caína?
[ .. ]
Európolis. Reconquistas religiosas, musulmanas, cristianas, catalanas…


Comentarios

2 Comentarios

  1. Arte, autopistas, holocausto de seres humanos | Una temporada en el infierno, marzo 9, 2009 - 9:46 am
    Usando WordPress WordPress 2.0.11

    […] Ed Ruscha y los desiertos iluminados con publicidad fluorescente. […]

  2. Los Ángeles, el arte, el paraíso y el infierno iluminados en un desierto | Una temporada en el infierno, julio 3, 2010 - 6:29 am
    Usando WordPress WordPress 2.0.11

    […] Cuando decidí huir de Madrid, por razones que no sé si han cambiado, pensaba instalarme en California. Fue Jesús de la Serna quien me envió a París como corresponsal diplomático del difunto Informaciones. Siglos más tarde, vagabundeo por el Centro Pompidou, persiguiendo los mismos fantasmas: Los Ángeles, Babilonia artística, monstruo urbano nacido de la Disneylandia de Ramón, la Señorita Corazones solitarios y The Day of the Locust de Nathanael West. Yo mismo me dejo llevar por la tentación de imaginar LA como la gran metrópoli artística de las primeras décadas del siglo XXI. No sé que será del arte que se hace en LA. Muchos de los artistas que allí trabajan o han trabajado forman indisociable de mis mitologías personales: Ruscha, Hockney, etc., restos o iluminaciones de mi sueño californiano. Mi nostalgia incurable me hace más evidente la agonía, el ocaso, de buena parte de las cosas que ocurren y se hacen en la vieja Europa: Jean d’Ormesson quizá comparte dudas semejantes sobre el declive o decadencia europeas. [ .. ] […]

Comparte tu opinión