Vuelvo una y otra vez a Ángel en Llamas (Renacimiento), la antología de la obra poética de César González Ruano realizada por Juan Lamillar, cuyas notas me dejan en suspenso nuevos misterios sobre los oscurísimos años parisinos del escritor…
Sobre su Baudelaire, sobre su venta de obras de arte y documentos falsos para judíos perseguidos por la Gestapo, sobre sus desventuras carcelarias, sobre su paso por una Costa Azul que también fue un gueto perfumado, etc., hasta yo mismo he novelado y continúo novelando. Releyendo poemas muy bellos, advierto que sus editores parisinos marcan otros jalones que son piedras preciosas.
● El primer editor de Ángel en llamas (1941) fue un pintor, grabador, editor/bibliófilo muy reputado, Jean-Gabriel Daragnès, editor y amigo de Valery, Céline, Colette, Giraudoux, Fargue, que también editó catálogos y ensayos preciosos sobre Rembrandt, Delacroix, Rodin, Mallet, Manet, Van Gogh, Rendir, Degas, Redon, entre otros. Daragnès incluso escribió en el Libertaire, en el legendario número consagrado a Céline, que contó con un artículo de Albert Camus. Daragnès fue uno de los principales corresponsales de Céline, tras su humillante huida con la turba nazi, hasta Sigmaringen y mucho más allá. ¿Cuál fue su relación exacta con César González Ruano..?
● El errante (1942) lo publicó la Librería Española de París. ¿Cuál de ellas? ¿Una heredera de las que habla Isidoro L. Lapuya, en torno a la editorial Garnier, en su indispensable La bohemia española en París, a fines del siglo pasado (Renacimiento)? La Librería Española que Antonio Soriano comenzó fundando en la rue Mazarine (antes de emigrar a la rue de Seine) solo abrió sus puertas después de la Liberation. Hubo otra Librería Española en la rue Gay Lussac, a cien metros de mi antigua casa.
Viejas historias. En este caso, el poeta español en el destierro se pierde en la impenetrable oscuridad de un ¿proscrito? ¿fuera de la ley?, errante por las calles de una ciudad de almas muertas, muy pronto abierta a las tropas de ocupación.
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Biografía NO autorizada de CJC. Vírgenes expulsadas del Paraíso.
Has conseguido que me vaya a mirar quién era CGR.
Wikipedia da un retrato del personaje que dan ganar de seguirle la pista. Intentaré buscar su Baudelaire. Y si lo consigo ya te diré.
Si tienes algún poema de él que te guste mucho, porqué no lo compartes copiéndolo en tu blog (entero o en parte?) Eso debe de estar permitido por la leyes del copyright, ¿no?
Hay una web de carácter pedagógico» en donde los autores se «descargan» escribiendo una nota que reza así :
Me lo apunté y me lo he hecho mío. Tengo pendiente de añadirlo a my blog. Supongo que en caso de litigio, el juez me rebajaría la condena y me daría mil años de perdón … 😉
Sani,
El Baudelaire supongo que estará agotado. Lo reeditó Austral hace siglos. La Antología de Renacimiento es Muy Potable.
Saludos,
Q.-
La librería española de la calle Gay Lussac a la que te refieres estaba en el número 78. Tengo varias cartas de 1933 escritas desde ahí a un militante revolucionario, Hipólito Etchebehere. Era el centro de la revista de oposición Que faire. Y hay un libro de quien comandó una columna del POUM en la que la cita, pero tengo algunas dudas porque se da como librería y como domicilio, y como centro de reuniones. Si sabe algo más o le interesa la información que tengo, puede escribirme. Saludos
Elsa Osorio
Elsa,
Qué maravilla de sorpresa… temo añadir perplejidades, las mías.
Yo viví en el número 28 de esa calle. El 78 queda más o menos cerca de uno de los hoteles donde vivió Rilke.
En verdad, en la rue Gay Lussac quizá hubo más de una librería española. En el número 10 estuvo (si no me equivoco) la antigua librería española de León Sánchez Cuesta, he publicado la foto de esa librería en Elogio de Manuel Altolaguirre.
Por otra parte, otro grupúsculo revolucionario / subversivo también vendió y editó libros en los años 60 del siglo pasado, en la misma calle: pero ahora no recuerdo si era en ese mismo número 10… tengo alguno de esos panfletos, pero no recuerdo donde.
Una dirección que fuese al mismo tiempo librería, domicilio y centro de reuniones se me antoja de lo más lógico. A esa altura de GLussac todavía hay varias minúsculas librerías, una de ellas consagrada a la venta de libros de ciencias ocultas.
Me encantaría estar al corriente de su investigación,
Q.-
Q: La revista se llamaba Que Faire, salió desde el 34 hasta el 39.Tengo entendido que se reunían ahí, y también desde allí se organizaba la distribución. Las cartas que tengo son del 35 – no del 33 como te dije- y se dirigen a uno de sus fundadores, Hipólito Etchebéhere, Llevo años investigando, y estoy escribiendo un libro- novela histórica-que espero terminar pronto. Uno de los capítulos pasa en la calle Gay Lussac, el 78, de ahí mi curiosidad. Lo que sepas de esta librería, me encantará que me lo cuentes. En la correspondencia, también se habla del sexto piso de esa dirección. Estoy lejos, en Buenos Aires.
saludos
Elsa,
Tomo buena nota… Qué hacer… qué programa. Tomo el avión o el tren, mañana. La semana que viene intentaré darme una vuelta por mi antigua calle: veré que se me ocurre. Ánimo…
Q.-